ARCHIVO VIRTUAL DE SEMIÓTICA
1. MANUAL DE ESTUDIOS SEMIÓTICOS
1.3 CONCEPTO Y DESARROLLOS DE SEMIÓTICAS PARTICULARES
1.3.2 SEMIÓTICA INDICIAL; SEGUNDA PARTE
____________________________________________ Message 1064Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 35
SIGNO
INDICIAL Y EJEMPLOS
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Para no perdernos en el bosque, (después de la propuesta básica conservada
en SEMIÓTICA INDICIAL, mensajes 16, 17, 20, 22 y los mensajes que les
siguen, relativos al INTERPRETANTE, todo lo cual puede encontrarse en:
http://www.archivo-semiotica.com/)
éste es un avance más hacia una definición
del ÍNDICE .
Por paráfrasis libre del concepto de signo en Peirce (2.228), se puede decir
que
UN SIGNO INDICIAL ES:
(0) (Something which stands...)
(Algo que está...)
UN EXISTENTE PUESTO POR UN INTERPRETANTE PRODUCTOR...
(1) (... in some respect or capacity...)
(... en algún aspecto o disposición)
..., MEDIANTE DETERMINADAS RELACIONES DE CONTIGÜIDAD O SUSTITUCIÓN,...
(2) (... for something...)
(... por algo...)
... PARA ACTUALIZAR A OTRO EXISTENTE...
(3) (... to somebody.)
(... para alguien.)
... EFICACIA QUE HABRÁ DE SER VALORADA POR UN INTERPRETANTE. DESTINATARIO.
Diversos aspectos de estas tres relaciones y de su semiosis de base (:
(Something which stands...) (Algo que está...) UN EXISTENTE QUE ESTÁ...),
han venido siendo comentados por diversos integrantes de SEMIOTICIANS, en
mensajes anteriores. Mi propuesta es continuar con estos comentarios, pero
creo que era necesario un acotamiento del problema, que lo ordenase y
permitiese explorarlo en su aplicación a concretas situaciones empíricas
ejemplares.
Por de pronto, PROPONGO, a título de ejemplos, ALGUNAS OBSERVACIONES (al
margen o con independencia de los ejemplos peirceanos), la comprensión de
cuya significación se enriquece cuando se parte de considerar (y discutir)
la calidad INDICIAL de la o las semiosis involucradas.
Sugiero que los integrantes de SEMIOTICIANS que tengan interés propongan
otras observaciones, en las que sea fundamental la participación del ÍNDICE,
para ir enriqueciendo esta lista, de la que pueden salir interesantes temas
de discusión e incluso de investigación. Sería interesante si fundamentasen
la razón o razones por la que consideran que se trata de una SEMIOSIS
SUSTITUYENTE INDICIAL, aunque no lo considero indispensable (sobre todo para
que no frene la propuesta).
El punto crítico consiste en diferenciar los que aparecen a la observación
como OBJETOS SEMIÓTICOS (que son significativos en virtud de alguna otra u
otras semiosis sustituyentes de diversas clases posibles que los constituyen
en tales; pero que, en la situación en que se los observa, no constituyen
una semiosis sustituyentes generadora de una significación para otra entidad
distinta) y los que aparecen a la observación como SEMIOSIS SUSTITUYENTES
INDICIALES (o sea, productoras de la significación de otra u otras entidades
por la eficacia de su propia calidad indicial) (o sea, con independencia de
la intención de su productor, cumplen efectivamente, por las valoraciones
sociales vigentes, una función de sustitución; o sea, se los percibe con
EFICACIA SUSTITUTIVA O REPRESENTATIVA).
Hay que diferenciar la calidad semiótica de la semiosis sustituyente que se
está analizando, a la que se exige su carácter INDICIAL, de la calidad
semiótica de la significación construida que, como dije en algún mensaje
anterior, PUEDE SER TANTO INDICIAL, COMO ICÓNICA O SIMBÓLICA.
También hay que tener en cuenta que no puede darse una semiosis sustituyente
constituida por una sola clase de signos, en nuestro caso por INDICES, sino
que siempre podremos encontrar rastros o presencias importantes de los otros
dos: ICONOS E ÍNDICIES; se trata de una identificación por predominio o
vigencia cultural en la sociedad donde se hace presente o circula.
Es importante, también, que tengáis en cuenta que, aunque se mencionen
mayoritariamente en plural, los ejemplos no se refieren a LA CLASE de los
fenómenos mencionados, sino a LA INDIVIDUALIDAD DE CADA UNA DE SUS
MANIFESTACIONES.
Y, en definitiva, hay que reconocer las particulares características
mediante las cuales la semiosis sustituyente indicial produce su específico
efecto de significación, sin hipostasiar los efectos de significación de las
semiosis sustituyentes verbales o visuales mediante las cuales se da cuenta
de las primeras. Cualquier otra semiosis sustituyente, y en especial la
verbal, puede EXPLICAR el proceso de producción del efecto de significación
originado por una semiosis sustituyente indicial, PERO NO PUEDE PRODUCIRLO.
1) la actuación de un mimo
2) los objetos exhibidos en un museo
3) los objetos exhibidos en la vidriera o escaparate de un comercio
4) los animales de un zoológico
5) la ropa que se usa
6) el mobiliario de un domicilio, de una empresa o institución, de un
consultorio
7) los jardines públicos o privados, las plazas o parques
8) una partida de ajedrez (Hjelmslev le niega carácter semiótico)
9) las “promociones” publicitarias
10) las maneras de mesa
11) el tono y la modulación de la voz
12) las representaciones teatrales
13) las funciones de ballet
14) todos los deportes
15) los juegos manuales de ingenio (incluida la Torre de Hanoi)
16) los sueños
17) los restos arqueológicos
18) los monumentos, obras y edificios históricos
19) los desfiles militares
20) las ceremonias civiles, religiosas, académicas, etc.
21) cualquier entidad tridimensional (¿necesita serlo?) situada en el
contexto adecuado, o sea, con eficacia para mostrarla y no sólo para
utilizarla.
22)
23)
24)
25), etc.
Solicito sugerencias, para llegar, al menos, a 50 observaciones de SEMIOSIS
SUSTITUYENTES INDICIALES. Y no le temamos a las críticas, que todas nos
ayudarán a aprender. Temámosle al silencio, del que no sale nada.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 36
ESTEREOTIPOS E IDENTIKITS
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
El hecho de haber planteado el tema de la SEMIÓTICA INDICIAL genera, en los
grupos de trabajo sobre temas semióticos, reflexiones que los enriquecen o
que modifican, al menos, su enfoque.
Una tarea puntual, (integrada en un Proyecto de Investigación más amplio:
el estudio de la construcción de la identidad individual y social en la
Provincia de Buenos Aires), sobre la que estamos trabajando en la Facultad
de
Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata,
consiste en un análisis de los ESCUDOS DE LAS MUNICIPALIDADES de esa
Provincia. Se trata de establecer la imagen socio-institucional que, en
los distintos momentos históricos en que fueron elaborados y aprobados
dichos escudos, se tenía y/o se proponía, a propios y ajenos, como
identificación de cada comunidad.
El análisis semiótico de las imágenes que integran a tales escudos se
propone establecer las específicas características de su calidad SIMBÓLICA,
lo que también es el objetivo del análisis de las expresiones verbales,
cuando aparecen en el espacio de esos mismos escudos. O sea, imágenes y
escrituras se analizan teniendo en cuenta su eficacia semiótica en cuanto
LEGISIGNOS ICÓNICOS (el fundamento, las exigencias y las consecuencias
analíticas que de ello se derivan pueden encontrarse en mi trabajo "La(s)
semiótica(s) de la imagen visual"; por supuesto, en
http://www.archivo-semiotica.com/)
La mayoría de las imágenes que aparecen en los escudos son
ESQUEMATIZACIONES de otras posibles imágenes adecuadamente figurativas. O
sea, que se ha producido un ESTEREOTIPO por eliminación de los rasgos de
semejanza con concretos existentes. El proceso y su resultado es el mismo
que conduce a los llamados ICONOS, en sentido vulgar y no
técnico-semiótico, tanto de la propia computadora: el icono de la
impresora, el de la lupa sobre el papel para la visión preliminar, el del
cesto de papeles para la papelera de reciclaje, etc.; como los de la
señalética en las calles, cines, instituciones públicas, aeropuertos, etc.:
el hombre y la mujer que indican la existencia de los respectivos
toilettes; el cigarrillo, el teléfono celular, el frasco con calavera con
los que se prohíbe fumar, utilizar comunicaciones telefónicas, transportar
sustancias corrosivas; el hombre o mujer doblado sobre su asiento para
indicar la posición en caso de aterrizaje de emergencia, etc. En estas
imágenes SE RECONOCE LA CLASE de personas u objetos representados, pero NO
SE IDENTIFICA A NINGÚN INDIVIDUO CONCRETO DE TALES CLASES, ya que la
finalidad es que todos y cualquiera de los integrantes de dichas clases se
sientan apelados.
Por eso podemos llamarlos "ESTEREOTIPOS" y la tarea de su elaboración
ha
requerido todo UN PROCESO DE DISTANCIAMIENTO que va DE LOS EVENTUALES
RASGOS INDIVIDUALIZADORES (los que, en la sistemática peirceana, serían los
SINSIGNOS ICÓNICOS o representaciones figurativas) A LA REPRESENTACIÓN
GENÉRICA (los que, en esa misma sistemática, serían los LEGISIGNOS ICÓNICOS
o representaciones simbólicas).
Por eso, también, adquieren UN VALOR SIMBÓLICO, desde el que se interpreta
LA PROPUESTA ICÓNICA. Y si puede hablarse de "legisignos icónicos"
es
porque permiten una interpretación próxima a la de las palabras, las cuales
no remiten a un determinado ejemplar (en cuanto existente), sino a la
correspondiente clase de objetos (en cuanto concepto). Recordemos que, en
su carácter de SIGNO LINGÜÍSTICO, la palabra es un LEGISIGNO SIMBÓLICO (ya
que son conjuntos virtuales de rasgos convencionalmente identificados, en
cada lengua, como aceptados para ser, en su existencia intangible de tipos,
portadores de determinada capacidad sustitutiva), si bien a SU PRESENCIA
VISUAL, en cuanto escritura, corresponde considerarla un LEGISIGNO ICÓNICO
(ya que son conjuntos de rasgos visualmente percibibles y convencionalmente
identificados, en cada lengua, como aceptados para ser portadores de
determinada capacidad sustitutiva: ser la representación visual de
determinado signo lingüístico); y sería una propuesta a discutir si su
MANIFESTACIÓN ORAL, en cuanto acontecimiento, podría considerarse como un
LEGISIGNO INDICIAL (ya que son conjuntos de rasgos existencialmente
producidos y convencionalmente identificados, en cada lengua, como
aceptados para ser la réplica de determinado signo lingüístico y, por
tanto, como portadores de determinada capacidad sustitutiva).
Así pues, pese a la perdida de posibilidad de representar a un determinado
individuo, los LEGISIGNOS ICÓNICOS o ESTEREOTIPOS, presentes en los ESCUDOS
(en nuestro caso de las Municipalidades o Intendencias o Alcaldías o
Ayuntamientos, que todos esos y quizá otros nombres adquiere la institución
a la que me refiero en los países de habla hispánica; pero también, en
general, las imágenes que intervienen en la heráldica) aquellos LEGISIGNOS
ICÓNICOS O ESTEREOTIPOS, decía, poseen UN FUERTE EFECTO IDENTIFICADOR de la
comunidad, familia, persona, etc. Esta eficacia identificadora proviene del
segundo proceso al que se somete a cada uno de los LEGISIGNOS ICÓNICOS que
componen el escudo en estudio: su reelaboración, o sea, la MORFOLOGÍA que
adquiere por transformación de la ESTRUCTURA DE BASE; y esto reforzado por
la CONTEXTUALIZACIÓN en la que la imagen en estudio aparece incluida, o
sea, el resto de las otras imágenes y su segmentación en
"cuarteles".
Así, y sin entrar en más detalle en esto que ya va siendo excesivo, cuando
miramos las imágenes de un escudo, estamos viendo el resultado de un
proceso de abstracción o estereotipación que va de LO FIGURATIVO QUE
IDENTIFICA AL INDIVIDUO a LO GENÉRICO QUE IDENTIFICA LA CLASE en la que se
incluyen un conjunto de individuos y que, en cuanto convencionalmente
aceptado (lo que incluye a lo coactivamente impuesto) adquiere un valor de
IDENTIFICACIÓN SIMBÓLICA.
Cuando, en el Equipo de Investigación al que he hecho referencia
inicialmente (compuesto por Guillermo Seminara, Ariel Barbieri e Irene
Silin), se estaban discutiendo algunos de estos aspectos, surgió, como un
proceso de construcción simétrico al del LEGISIGNO ICÓNICO o ESTEREOTIPO,
pero lógicamente inverso, el tema del proceso de construcción que
conduciría al tipo de imágenes conocido como "IDENTIKIT" o SINSIGNO
ICÓNICO, de particulares características en su producción (entre las que
atribuyo una particular incidencia a la SEMIÓTICA INDICIAL: comportamiento
del productor, por aproximaciones sucesivas, al IDENTIKIT apetecido).
A PARTIR DE UN CONJUNTO DE VARIANTES NO REPRESENTATIVAS de determinados
elementos "estereotípicos", cuyo archivo de propuestas simbólicas no
figurativas está disponible para ser integrado en un contexto específico,
el de un rostro humano, SE TRATA DE LLEGAR A UNA REPRESENTACIÓN
INDIVIDUALIZADORA de un concreto existente que, por su intermedio, pudiera
ser reconocido.
O sea, en este caso se trata de un proceso que va del LEGISIGNO ICÓNICO
(determinada secuencia de rasgos estereotípicos que se seleccionan) hasta
llegar al SINSIGNO ICÓNICO (una representación figurativa identificable).
Cabe, entonces, preguntarse, ¿cuáles son las operaciones cognitivas
mediante las cuales un intérprete efectúa la interpretación pertinente en
el caso de interpretar un ESTEREOTIPO o "ICONO" (en sentido vulgar)
versus
las que deberá aplicar para realizar la interpretación de un IDENTIKIT?
Y también, ¿cuáles son las operaciones cognitivas que ha ido utilizando
sucesivamente el productor de un ESTEREOTIPO o "ICONO" (en sentido
vulgar)
hasta llegar a él, desde su arranque en determinada REPRESENTACIÓN
FIGURATIVA, versus las sucesivamente utilizadas por el productor de un
IDENTIKIT hasta llegar a él, desde su arranque en un conjunto fragmentario
de ESTEREOTIPOS no figurativos?
Pero, sobre este concreto proceso escribiré más adelante. Entre otras
razones, porque todavía no tenemos más que el esbozo para desarrollar esta
línea de reflexión; mucho agradeceremos la información bibliográfica,
acerca del TRATAMIENTO SEMIÓTICO, tanto de ESCUDOS como de IDENTIKITS, que
nos puedan aportar.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 37
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
A riesgo de reiterar algunos conceptos, me parece útil tratar de organizar,
mediante una cierta sistematización, el universo de los fenómenos a los que
podemos identificar como SIGNOS INDICIALES.
Considero que una de las dificultades mayores para su estudio lo constituye
la cantidad y diversidad de las propuestas perceptuales a las que podemos
denominar como SIGNOS INDICIALES. Como de costumbre, seguiré de cerca las
propuestas de Peirce, pero sin el compromiso de mantenerme en el interior
de su específica ortodoxia.
Adoptando un criterio amplio (con el que no siempre he estado de acuerdo),
puede dividirse a los SIGNOS INDICIALES en dos grandes conjuntos:
1/ Los que lo son POR LA RELACIÓN DE CONTIGÜIDAD QUE ESTABLECEN CON SU
OBJETO. Peirce lo expresa como "que tiene una Relación genuina con ese
Objeto, con independencia del Interpretante. Tal, por ejemplo, es la
exclamación "¡Eh!" ("¡Hi!"), como indicativa de un
peligro presente, o un
golpe en la puerta como indicativa de un visitante" (CP 2.92); y que,
utilizando ejemplos ya conocidos, se puede seguir con: determinadas nubes
como indicativas de lluvia, la huella del pie en la arena como indicativa
del paso de alguien, o el humo que sale de una chimenea como indicativo del
fuego encendido en el hogar. Reiteré estos ejemplos, para proponer el
mantenimiento de la subclasificación de esta clase de ÍNDICES, como ya lo
he hecho en algún otro mensaje, en SEÑALES, INDICIOS Y SÍNTOMAS
(correlativamente a cada uno de los tres ejemplos precedentes). Observad
que retengo el término peirceano de "INDICATIVO/A" para designar a la
especial relación que establecen estos Representámenes (en cuanto aspecto
perceptual del signo) con su Objeto. Pero cuestiono las expresiones
"RELACIÓN GENUINA" y "CON INDEPENDENCIA DEL INTERPRETANTE"
(sobre lo que
volveré en un próximo mensaje). Frente al contenido axiológico inherente a
la calificación de "genuina" atribuida a la relación constitutiva
del SIGNO
INDICIAL, creo que se trata más bien de una concreta relación POR
CONTIGÜIDAD (no, DE contigüidad), en cuanto PROXIMIDAD FÍSICA, EFECTIVA O
IMAGINARIA, ENTRE EL REPRESENTAMEN Y SU OBJETO REPRESENTADO; lo que no es
más que una variante del proceso de SUSTITUCIÓN, operación central en el
proceso semiótico. Al establecerla como relación POR contigüidad queda
abierta la posibilidad de que tal contigüidad sólo exista en (o esté
propuesta por) la mente de su interprete o en (o por) los presupuestos
culturales de determinado sector social. Así, por ejemplo, integran este
conjunto de signos indiciales por contigüidad LAS SUPERSTICIONES. Pasar por
debajo de una escalera, derramar la sal, que se cruce un gato negro, matar
una araña de noche, etc. quedan asociadas a la ocurrencia de otro
acontecimiento que, además, tendrá el carácter de no deseado o perjudicial.
La semiótica no tiene por objetivo establecer la verdad o la falsedad de un
signo, ni de un texto, ni de una semiosis sustituyente, sino su EFECTIVA
VIGENCIA en determinada sociedad. Por eso, esta relación por contigüidad no
puede derivarse hasta convertirla en una relación de causalidad. Ni importa
si la contigüidad establecida por el intérprete, a partir de la propuesta
del signo indicial, forma parte de las relaciones "científicamente"
establecidas o si se integran en determinadas "creencias míticas" o
si sólo
resulta así interpretada por la mente de un paciente neurótico o psicótico.
En todos los casos, estamos en presencia de un signo indicial con su
específica eficacia para actualizar a un determinado objeto, para un
determinado intérprete. AQUÍ EL OBJETO ES INDICATIVO DE LA PRESENCIA
EFECTIVA O IMAGINARIA DE OTRO OBJETO FUTURO, PASADO O CONTEMPORÁNEO DEL
PRIMERO.
2/ Los que POR UNA RELACIÓN DE DESIGNACIÓN, resultan ser SIGNOS INDICIALES,
con independencia de la proximidad física que pueda o no existir entre el
Representamen y su
Objeto. La subclasificación que se abre en este caso es la menos
desarrollada por Peirce y, no obstante, de fuerte expresividad. El mimo que
designa a un policía ebrio; la camisa en la vidriera que designa a la
camisa que decido comprar; el acento con que alguien habla que designa un
lugar de origen, etc. AQUÍ EL OBJETO DESIGNA LA PRESENCIA POSIBLE O
EFECTIVA O CONVENCIONAL DE OTRO OBJETO. Pero de todo esto continuaré
hablando.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 38
Chers sémioticiens, Cher Juan,
Comme toujours, Juan, je suis tout à fait intéressée par ton texte sur la
sémiotique indicielle. La classification que tu as commencée me paraît tout
à fait pertinente.
Cependant je me demande si la relation dans l'exemple où tu cite
l'exclamation Eh ! ou Hi ! pour indiquer un danger imminent est de même
nature que les autres exemples. Ce qui me fait dire cela, c'est la nature
tout à fait particulière des interjections en situation de problème. La
présence des interjections est généralement suivie d'un changement-
évidemment plus ou moins apparent - mais aussi très souvent marqué de façon
très caractéristique - dans la forme linguistique de la verbalisation. C'est
ce qui m'a amenée à interpréter les interjections de ce type comme la marque
linguistique d'une réorganisation de la situation problème - ce que j'ai
interprété comme une réorganisation plus ou moins partielle des
connaissances acquises au cours de la résolution.
Je suis O.K. pour dire que l'interjection est la marque du danger, donc
qu'il y a bien relation. Mais pour moi il n'y a pas contiguïté, mais au
contraire distance
(avec la terminologie de Culioli, il y a décrochement)
Cela ne pourrait être que le fait de combler la distance qui pourrait
marquer la contiguïté. Il s'agirait d'une contiguïté résultante, donc pas
de
même nature que dans tes autres exemples
C'est tout ce que j'ai à dire sur ce texte, pour lequel j'attends la suite
avec impatience.
Josiane
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 39
SIGNO
INDICIAL
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Retomo, para continuar brevemente, la distribución sistemática de los
SIGNOS INDICIALES.
En el punto “1/” de mi mensaje del 9 de mayo, había esbozado las variantes
en el conjunto de los SIGNOS INDICIALES que lo son por CONTIGÜIDAD.
Hubo un interesante comentario de Josiane acerca del ejemplo del texto
peirceano sobre la exclamación (en el texto inglés “Hi!”; que traduje como
el castellano “¡Eh!”), como advertencia a quien se encuentra, de pronto, en
una situación de peligro. Aparte de la observación de que “a la presencia
de las interjecciones sigue en general un cambio, más o menos aparente,
pero también con mucha frecuencia marcado de manera característica, en la
forma lingüística de la verbalización”, que tiene evidentes consecuencias
para el conocimiento del comportamiento mental en situaciones de problema,
también hay que tener en cuenta que LA RELACIÓN SEMIÓTICA, ESTABLECIDA POR
ESTE ESPECÍFICO SIGNO INDICIAL, ESTUDIA LA INMEDIATEZ ENTRE LA INTERJECCIÓN
Y LA SITUACIÓN DE PELIGRO; al asociarse ambos elementos en la contigüidad
de un mismo contexto, la interjección COMO ACONTECIMIENTO se hace
significativa en función del PELIGRO, EXISTENTE, DEL QUE ADVIERTE, al
margen, como señala Josiane, de inducir a interpretarla como “marca
lingüística de una reorganización de la situación problemática”. La
interjección, desde la perspectiva semiótica, puede ser, por tanto la SEÑAL
(siempre en cuanto signo indicial y proferida por quien ve la situación de
peligro que afecta a otro) que ANTICIPA un cambio en la organización de los
conocimientos y, desde este punto de vista, la DISTANCIA de la que habla
Josiane, si es que la interpreto adecuadamente (de lo que no estoy muy
seguro, no por su francés, sino por su cognitivismo). Pero la interjección,
en el sentido en que la plantea Peirce, está vista como SÍNTOMA y, en
cuanto tal, carece de sentido (salvo la broma de mal gusto, igualmente
signo indicial) si no se la profiere es situación de CONTIGÜIDAD e, incluso
de SIMULTANEIDAD, con el acontecimiento peligroso. Dos tipos de SIGNO
INDICIAL, por tanto, para un mismo Representamen Indicial (la exclamación o
interjección), según el “OTRO” al que se asocia: al peligro CO-EXISTENTE y
al comportamiento cognitivo SUBSIGUIENTE.
Continuaba, en mi anterior mensaje acerca de las clases de SIGNOS
INDICIALES, con el segundo grupo, ya previsto por Peirce. Y transcribo:
“2/ Los que lo son POR UNA RELACIÓN DE DESIGNACIÓN, con independencia de la
proximidad física que pueda o no existir entre el representamen y su
objeto. La subclasificación que se abre en este caso es la menos
desarrollada por Peirce y, no obstante, de fuerte expresividad. El mimo que
designa a un policía ebrio; la camisa en la vidriera que designa a la
camisa que decido comprar; el acento con que alguien habla que designa un
lugar de origen, etc. AQUÍ EL OBJETO DESIGNA LA PRESENCIA POSIBLE O
EFECTIVA O CONVENCIONAL DE OTRO OBJETO.”
Y como apenas si tengo más tiempo, ahora, dejo esbozada esta distribución
de variantes indiciales (estoy tratando de evitar hablar de “clasificación”,
porque no me parecen oportunas las taxonomías):
2.1/ Un EXISTENTE que designa puras CUALIDADES POSIBLE de otro existente:
por ejemplo, el ballet en cuanto DESIGNACIÓN (exploración, propuesta y
mostración) de las posibilidades kinésicas del cuerpo humano.
2.2/ Un EXISTENTE que designa a otro EXISTENTE, que puede ser ese mismo
existente, en OTRO MUNDO SEMIÓTICO POSIBLE, u OTRO EXISTENTE DE LA MISMA
ESPECIE: por ejemplo (ya mencionado en otro mensaje) el objeto único (el
ejemplo había sido la espada del General San Martín) exhibido en el museo
que ya no es él mismo, sino que SE DESIGNA a sí mismo en otro contexto. El
segundo caso sería el tigre en la reserva que DESIGNA a todos los restantes
tigres; o la punta lítica de flecha que DESIGNA a las demás de una misma
cultura.
Y 2.3/ Un EXISTENTE que designa a un VALOR O NORMA: como ejemplo también en
otra oportunidad me referí a los “piqueteros” como comportamiento
existencial que DESIGNA a determinada situación existencial de falta de
trabajo o de falta de pago de salarios. Más trivialmente, pero con plena
eficacia INDICIAL, el envase de plástico puesto sobre el techo de un
automóvil que DESIGNA la situación de compra-venta en que se encuentra ese
vehículo (al menos en Argentina, así se acostumbra).
¿Seguimos?
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 40
SIGNO INDICIAL
Chers sémioticens, cher Juan,
Ces quelques mots pour dire que je me
suis sans doute mal exprimée,
à propos des interjections.
L'interjection ne marque pas l'anticipation d'un changement dans la base de
connaissances. Mais plutôt que l'anticipation, qui pouvait avoir était faite
dans la situation problème, ne s'est pas réalisée. C'est autre chose, non
anticipé, qui s'est brutalement réalisé, et dont le sujet prend conscience.
les deux premiers exemples qui m'ont
servi de point départ pour
comprendre ces interjections sont les suivants :
- le premier est tiré du protocole de Anzai et Simon concernant la
résolution de problème de la tour de Hanoï
and this time
too I'll place 1 from B to C
I'll place 3 from A to C
and so
I'll place 1 from B to C
oh yeah
I have to place it on C
No not 2 but
I placed 1 from B to C
right?
oh
I'll placed 1 from B to A
because
I want 4 on C
and if
I had placed 1 on C from B
it wouldn't have been able to move
---------------------------------------------------------------
2 will go from B to C
1 will go from A to C
and so
B will be open
and
4 will go from A to B
so then this time
it's coming out pretty well
1 will
1 will go from C to B
so then
2 from C will go to A
and then
1 will go from B to A
and then
3 will go from C to B
1 will go from A to C
and then
1 will go
and then
3 will go .....
Sans entrer dans le détail de l'analyse de cet exemple (qui montre
énormément de choses), ce qui me paraît incontestable, c'est le changement
qui se manifeste dans la forme linguistique de surface, à l'endroit où j'ai
mis une ligne de pointillés. Auparavant il y a des interjections, des verbes
modaux, l'utilisation du verbe 'place', du sujet 'I'. Après il y a
disparition des interjections, des modaux, première apparition du verbe 'go'
qui sera désormais utilisé, les disques sont en position de sujet grammatical.
- un autre exemple mantenant : le premier protocole que j'ai analysé: lydie
(adulte)
(position du jeu au début de cet extrait : 5 - 4 - 321 )
d'accord d'accord donc je suis avec le 5 sur le A le 4 sur le B les trois
autres sur le C
donc j'essaie de faire repasser ceux qui sont sur le C sur un piton
précédent
est-ce-que je peux util...prendre ?
(N.B. le sujet veut prendre deux disques à la fois, l'expérimentateur lui
rappelle la consigne:
on passe qu'un seul disque à la fois)
ah oui oui c'est logique
ah ben je repasse le disque 4 sur le A
(l'état du jeu devient : 45 - - 321 )
pour essayer de dégager ce qui se trouve en C
oh la la
Alors je mets le 2 sur le A
je repasse le 1 ici
je repasse le 3 en B
......
(à la fin de cet extrait, l'état de la situation est : 1234 - 3 - - )
Dans ce cas, l'interjection dont je parle est 'oh la la' , c'est à dire une
interjection qui se manifeste de façon isolée au milieu de la description
des actions. On constate également, qu'il y a un remaniement de la forme
linguistique.
Dans les deux cas l'interprétation
minimale que je fais est qu'il y
a un changement dans la statégie de résolution, et que ce changement est lié
à la découverte subite d'un élément de l'espace de problème.
C'est une analyse fine, menée depuis le début du protocole qui me permet
d'extraire les propriétés de cet élément, et par suite d'en déduire une
interprétation qui le caractérise.
A chaque fois il s'agit d'un phénomène d'insight.
Les autres contextes linguistiques d'apparition des interjections m'amènent
à les interpréter un peu différemment, mais toujours en terme d'accès à la
mémoire (récupération ou stockege de connaissances- ou de plans).
Amitiés à tous
Josiane
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 41
SEMIÓTICA
INDICIAL: EL CONTEXTO
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
EL ANÁLISIS CONTEXTUAL ES BÁSICO EN LOS ESTUDIOS SEMIÓTICOS, porque
identificar el contexto al que pertenece o en el que aparece determinada
entidad es fundamental para conocer su significado y, por tanto, para
relacionarse con el mundo y sobrevivir en él.
Al margen de decidir si se trata de una capacidad innata de la
mente/cerebro del ser humano (¿o de todos los mamíferos; o de todo
organismo; o generalizable a la totalidad de lo biológico?),
filogenéticamente disponible, o si es una capacidad adquirida y, por tanto,
vinculada a la cultura (¿y, por tanto, capacidad en rápida desaparición
conforme nos distanciamos de nuestra especie?), y dejando provisionalmente
sin decidir cuáles serían los restantes ámbitos en los que resulta eficaz
el proceso de contextualización, creo que puede afirmarse que LA
SIGNIFICACIÓN ES SIEMPRE EL RESULTADO DE UN PROCESO DE CONTEXTUALIZACIÓN
(aun cuando, por tratarse de algo acontecido en la historia, nos deslumbre
su carácter categorial e, incluso, apodíctico). A este proceso lo he
identificado (en Los fundamentos lógicos de la semiótica y su práctica;
Buenos Aires, Edicial, 1996, por ejemplo) con el nombre de “ATRIBUCIÓN”,
como una de las operaciones básicas de la semiótica y, en ese lugar, defino
esa operación como “aquella mediante la cual SE PONE EN RELACIÓN UNA FORMA
CON UN VALOR”, o sea, se le ATRIBUYE un valor a una forma, habiendo
establecido previamente que, siendo FORMA “la existencia posible del
resultado de una percepción sensorial”, corresponde entender por VALOR “la
relación entre (al menos) dos formas”.
Os sugiero, estimadas amigas y estimados amigos de SEMIOTICIANS, que
observéis que, pese a la terminante afirmación de la NECESARIEDAD DE LA
CONTEXTUALIZACIÓN para la PRODUCCIÓN, INTERPRETACIÓN Y TRANSFORMACIÓN de la
significación, he dejado algunas cuestiones abiertas y pendientes de
decisión: ¿la operación de contextualización es innata o adquirida?; ¿es un
producto de la mente y, en consecuencia, de algún lenguaje interior,
pre-consciente, PRE-SEMIÓTICO, o es el resultado de un determinado estado
de las conexiones neurológicas y, en consecuencia, de una determinada
potencialidad cerebral?; ¿es exclusiva de la especie humana o base
biológica compartida por la totalidad de lo orgánico?; aún en esta última
alternativa, ¿cómo, en el caso de la humanidad, transforma la cultura a las
entidades o procesos involucrados en esa necesidad de contextualizar? No
son “pregunta retóricas” (en alguna oportunidad explicaré las comillas);
sería buena alguna respuesta participativa.
Al margen de estos dilemas, me animo a reiterar la afirmación, al menos
como hipótesis metodológica exploratoria, de que la contextualización, en
el ser humano, es necesaria tanto PARA PRODUCIR EL FENÓMENO DE LA
SIGNIFICACIÓN (aunque la ausencia de la necesidad de estar realizando
conscientemente tal contextualización no lo haga evidente) COMO PARA
EXPLICARLO (que es donde se hace necesario evidenciar la intervención de la
contextualización) y que las componentes históricas y sociales le confieren
a dicha contextualización LA MATERIA PRIMA A LA QUE SE APLICA y LOS
CONCRETOS PROCESOS OPERATIVOS QUE SE PONEN EN FUNCIONAMIENTO.
Ya en otro mensaje anterior definí “sentido”, “significado” y “concepto”
en
función del contexto y como su consecuencia, sin otro axioma (lógico) ni
premisa (empírica) que lo previamente construido mediante otras
contextualizaciones ya históricas para cualquier nueva contemporaneidad. O
sea, el hecho de que los sentidos, significados y conceptos vigentes en
determinado momento de determinada sociedad se adquieran por definición y,
por tanto, adopten la forma de definiciones sustanciales o categóricas, no
debe oscurecer ni desviar la atención del investigador respecto a la
calidad contextual de su proceso histórico de constitución, del cual es
resumen y síntesis la definición de los conceptos científicos, filosóficos,
éticos y estéticos, ofrecidos por cada cultura para el funcionamiento
social de los integrantes de cada sociedad. Disponer de definiciones, sin
tener que recrearlas cada nueva generación, es la condición para que exista
una cultura, la que proporciona, a su vez, un mínimo de SEGURIDAD social;
seguridad de los individuos para el desarrollo de su convivencia y
seguridad de la sociedad ante la eventual dispersión cognitiva de sus
integrantes. Pero explicar el origen y la eficacia de los conceptos
efectivamente vigentes en determinada sociedad, tiene que quebrar el
espejismo de su NECESARIEDAD APODÍCTICA y encuadrarlos en la PRODUCTIVIDAD
CONVENCIONAL Y CONTINGENTE de los correspondientes procesos de
contextualización.
Todo esto viene a cuento, en relación a la necesidad de dotar al
investigador, que decide trabajar desde la semiótica los temas relativos a
la PRODUCCIÓN, INTERPRETACIÓN y TRANSFORMACIÓN DEL SIGNIFICADO DE LOS
FENÓMENOS SOCIALES, de instrumentos adecuados y rigurosos para resolver los
problemas que se plantean cuando pretende realizar, con adecuado rigor,
tales análisis contextuales, sin eludirlos ni sustituirlos por la
aceptación acrítica de definiciones preestablecidas desde algún discurso
hegemónico.
Y lo específico del problema analítico comienza del siguiente modo: si las
unidades que integran un contexto son UNIDADES DISCRETAS, o sea, acotadas
diferencialmente en cuanto formas perceptuales y con normas explícitas
acerca de cómo producir la interrelación de tales entidades para la
producción de determinada significación, el análisis contextual es factible
y puede exponerse con rigor explicativo.
Ocurre que tal factibilidad solo se da ante construcciones simbólicas y, en
mayor medida, conforme estas construcciones provienen de sistemas completa
o relativamente formalizados, o sea, de CONSTRUCCIONES SIMBÓLICAS “BIEN
FORMADAS”. Esto ocurre con las proposiciones lógicas y/o matemáticas y,
todavía de un modo relativamente fuerte, con el lenguaje verbal. Ha habido
importantes mensajes, en nuestra lista, relativos al CONTEXTO, si bien
centradas en LA PROBLEMÁTICA DE LA LENGUA: el aporte de Fraçois Rastier fue
fundamental y fueron enriquecedores los comentarios de Josiane Caron-Pargue
y de Eduardo Serrano Orejuela (ver, en www.archivo-semiotica.con y en su
apartado MANUAL DE ESTUDIOS SEMIÓTICOS, el hipervínculo que dirige a
SEMIÓTICA VERBAL. *DISCURSO, TEXTO Y CONTEXTO
(Actualizado al: 12, marzo, 2001).
¿Qué ocurre con las restantes semiosis? ¿Cómo puede ANALIZARSE el contexto
de entidades provenientes de LA(S) SEMIOSIS VISUAL(ES) y en especial, como
es el caso que hemos comenzado a estudiar y que ha provocado todo este
largo exordio, con las pertenecientes a alguna de las posibles SEMIOSIS
INDICIALES?
En unas y otras (visuales e indiciales) parece predominar lo CONTINUUM vs
lo DISCRETO (impidiendo aparentemente la especificación de la identidad y
de la diferencia y de las posibles operaciones que las relacionen) y, así,
se dificulta o incluso, para algunos autores, se excluye la posibilidad de
realizar un análisis contextual riguroso de las imágenes visuales en cuanto
representación o un análisis contextual riguroso de los comportamientos
individuales o grupales y de los objetos naturales o artificiales también
en cuanto representación.
Es nuestra responsabilidad, en cuanto teóricos de una disciplina que
pretende explicar la significación, resolver este conflicto y dotar a la
comunidad científica de los instrumentos específicos y adecuados para
resolver las diversas dimensiones del problema enunciado. Y hay muchos
investigadores, en SEMIOTICIANS, capaces de proporcionar respuestas
eficaces e, incluso, de replantear los problemas mucho mejor de lo que yo
lo vengo haciendo.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 42
SEMIÓTICA
INDICIAL: EL CONTEXTO
Estimados Semioticians:
Después de un largo silencio, retomo mi intervención en la lista para hacer
algunas precisiones al último y estimulante -como de ordinario- mensaje de
Juan Magariños.
Estoy plenamente de acuerdo con Juan en el carácter CONTEXTUAL de toda la
investigación semiótica pues -como Wittgenstein intuyó hace ya bastantes
lustros- no existe posible significación si no es una significación en uso,
y el uso -o interpretación- de toda significación requiere un previo proceso
de PRODUCCIÓN mediante el cual se fija con mayor o menor
pertinencia -depende de la FORMA SIGNIFICANTE que utilizamos en cada caso-
el significado que atribuimos a cada fenómeno e, incluso, nuestra relación
con el mundo.
Sin embargo, no estoy tan seguro de seguir a Juan cuando plantea que "las
unidades que integran un contexto" son o no discretas. ¿Son, me pregunto,
las unidades que integran un contexto las que pueden ser o no discretas o es
más bien la RESPUESTA SIGNIFICATIVA que damos a ese contexto la que es o no
discreta, y ello en función de la FORMA o MATERIA SIGNIFICANTE -sin entrar
en mayores precisiones terminologicas- que utilizamos en cada caso?
En este último sentido, llevo desde hace tiempo planteándome la siguiente
cuestión (y sé muy bien que no soy el primero en planteármela): la
adquisición del lenguaje, y en definitiva todo proceso de CONOCIMIENTO, que
viene a ser sinónimo de todo proceso de SIGNIFICACIÓN, ¿no es, en
definitiva, otra cosa que un paso de lo ICÓNICO a lo SIMBÓLICO: esto es, un
proceso mental mediante el cual el individuo y la sociedad concernidos
reducen la PRESENCIA FANTASMAL de las entidades que pueblan originariamente
su existencia -y que por ello mismo resultan primordialmente DESCONOCIDAS- a
una DIMENSIÓN SIMBÓLICA mediante la cual se las NOMBRA y, en definitiva, se
las CONCEPTUALIZA, de manera que lo desconocido-fantasmal-icónico pasa a ser
conocido-convencional-simbólico, y por ello constituyente del acto de
APROPIACIÓN mediante el cual el individuo y la sociedad de la que forma
parte instituyen su particular REALIDAD?
En este sentido, y conectando con las observaciones de Juan, lo simbólico
está dotado de un carácter DISCRETO que lleva a olvidar con frecuencia su
origen contextual en la medida que se codifica -y, en definitiva, se
instituye- en forma de DEFINIÓN; mientras que lo icónico (y tal vez lo
indicial) mantiene su CONTINUIDAD con el contexto, ya que -de acuerdo con lo
anterior- toda toma de posición SIMBÓLICA exige una previa presencia ICÓNICA
mediante la cual la "realidad" se hace presente en su caos primordial.
Y
sólo podemos nombrar -y definir- algo en la medida que previamente lo hemos
percibido con nuestros ojos (y lo hemos conceptualizado si esa mirada esta
previamente codificada por una SIMBOLIZACIÓN instituida). Presencia icónica
ésta cuyo "fantasma" sigue flotando en cualquier constructo
simbólico, por
muy abstracto que éste sea.
Soy consciente de que todo esto ya lo dijo hace más de un siglo Peirce y, en
parte, Wittgenstein (tengo ante mis ojos una frase bien ilustrativa de este
último: "¡Lo inexpresable, más bien, está contenido -inexpresablemente-
en
lo expresado!"), pero opino que todo progreso en el conocimiento (aunque
sólo sea personal) se hace deglutiendo una y otra vez las mismas y grandes
verdades.
Cordialmente,
Antonio Caro
Pd.- En cuanto al dilema "innato-adquirido" que también plantea Juan,
opino
que esta cuestión ha sido definitivamente resuelta por la teoría
autopoiética de la que son autores los chilenos Humberto Maturana y
Francisco Varela y que recomiendo vivamente a los participantes de la lista.
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 43
SEMIÓTICA
INDICIAL: EL CONTEXTO
Chers sémioticiens, Cher Juan,
Juan, c'est avec beaucoup de plaisir
que je lis ce que tu as écris
ci-dessous.
>
>Y lo específico del problema analítico comienza del siguiente modo: si las
>unidades que integran un contexto son UNIDADES DISCRETAS, o sea, acotadas
>diferencialmente en cuanto formas perceptuales y con normas explícitas
>acerca de cómo producir la interrelación de tales entidades para la
>producción de determinada significación, el análisis contextual es
factible
>y puede exponerse con rigor explicativo.
>
Je suis sûre que tu vas me faire
progresser (tu l'as déjà fait). La
vraie question que je me pose, c'est comment dégager rigoureusement le
contexte perceptif, mais à partir du langage. C'est exactement la question
que tu poses, en ne te limitant pas au langage, je l'ai bien compris.
>
>¿Qué ocurre con las restantes semiosis? ¿Cómo puede ANALIZARSE el
contexto
>de entidades provenientes de LA(S) SEMIOSIS VISUAL(ES) y en especial, como
>es el caso que hemos comenzado a estudiar y que ha provocado todo este
>largo exordio, con las pertenecientes a alguna de las posibles SEMIOSIS
>INDICIALES?
>
>En unas y otras (visuales e indiciales) parece predominar lo CONTINUUM vs
>lo DISCRETO (impidiendo aparentemente la especificación de la identidad y
>de la diferencia y de las posibles operaciones que las relacionen) y, así,
>se dificulta o incluso, para algunos autores, se excluye la posibilidad de
>realizar un análisis contextual riguroso de las imágenes visuales en
cuanto
>representación o un análisis contextual riguroso de los comportamientos
>individuales o grupales y de los objetos naturales o artificiales también
>en cuanto representación.
>
J'ai l'intention de reprendre cela à
partir de la méthode que tu
exposes dans ton livre, pour mettre en forme et préciser ce que j'ai trouvé
par une méthode un peu difficile à expliciter. Mais pour cela il faut que je
sois un peu tranquille. J'espère y arriver au plus tard cet été. Nous
pourrons en parler à Quebec.
(Maintenant que j'ai appris à lire l'espagnol, il faut que j'arrive à le
comprendre oralement et à le parler....
Au fait, je ne connais pas Quebec,
vaut-il mieux s'installer au
vieux port ou dans la vieille ville ?
Amitiés
Josiane
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 44
SEMIÓTICA
INDICIAL: EL CONTEXTO
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Como advertía en mi mensaje anterior, EL ESTUDIO DEL CONTEXTO, en el caso
de las SEMIOSIS ICÓNICA E INDICIAL tiene una complejidad que, según la
información de la que dispongo, todavía no ha sido adecuadamente estudiada.
Por supuesto, no me refiero a la interpretación verbal de tales semiosis,
ni, por consiguiente, al análisis del contexto resultante de tal
interpretación, ya que eso pertenece a la problemática de la SEMIOSIS
SIMBÓLICA.
En los otros casos, cuando se trabaja con ICONOS o con ÍNDICES, surge, con
características propias, el problema de LO DISCRETO (aparentemente ausente)
VS. LO CONTINUO (aparentemente presente). Para comprender que existe un
problema y de qué se trata ese problema es necesario aplicar UN CONCEPTO de
icono y de índice, UNÍVOCO (y, pese al pleonasmo, añado: NO EQUÍVOCO NI
AMBIGUO) que se mantenga INVARIABLE (salvo la exigencia de un cambio que,
si se decide, deberá aplicarse a la totalidad de lo escrito), de modo que
nos permita establecer un acuerdo acerca de aquello de lo que estamos
hablamos; además deberá ser ADECUADO, en cuanto dotado de eficacia para
construir los fenómenos en los que pretendemos intervenir, y SISTEMÁTICO,
en cuanto pueda atribuírsele un lugar en un sistema conceptual que posea (o
se aproxime lo más posible a) las características que suelen exigirse a los
sistemas rigurosos (o relativamente rigurosos): COMPLETO (que dé cuenta de
la implicación semántica de todo lo que afirme), CONSISTENTE (que no
incurra en contradicción) y DECIDIBLE (que pueda establecer si un nuevo
concepto o una nueva afirmación pertenece o no al sistema propuesto).
Sin embargo, como formulación temática general, anticipo la idea guía que
trataré de ir elaborando y desarrollando, la cual se refiere a LA
POSIBILIDAD DE IDENTIFICAR, en los CONTEXTOS PERTINENTES, la presencia y
las características relacionales de sus ICONOS E ÍNDICES constitutivos, ya
que, según el supuesto que venimos compartiendo (y/o discutiendo) ES EL
CONTEXTO EL QUE ATRIBUYE SIGNIFICADO A CADA UNO DE SUS COMPONENTES (o, al
menos, le atribuye UN SENTIDO de cuyo conjunto surgirá EL SIGNIFICADO).
Supongo que habrá mucho que explicar, hasta lograr entender completamente
el párrafo anterior y, por supuesto, no sólo para quienes lo están leyendo,
sino desde mi propio punto de vista, en cuanto a ir evaluando el alcance y
la racionalidad de cada uno de mis enunciados, así como de sus
interrelaciones. Pero esto es lo habitual en un trabajo teórico o en un
trabajo empírico que pretende estar teóricamente fundamentado.
Resumiendo: esbozo un problema consistente en LA DIFICULTAD EXISTENTE PARA
IDENTIFICAR LAS ENTIDADES DE UN CONTEXTO, cuando está compuesto por
imágenes perceptuales de imágenes materiales visuales (y comienzo a buscar
el núcleo que propongo para el concepto de ICONO) o de imágenes
perceptuales de objetos y/o comportamientos en cuanto existentes (como
aproximación inicial al concepto de ÍNDICE).
Al haber identificado un problema, se hace posible formular por ABDUCCIÓN
(o sea, como resumen intuitivo de experiencias, conocimientos y emociones)
una HIPÓTESIS, cuyo único requisito es QUE SEA COMPROBABLE, o sea, que
pueda probarse (¡Oh, Peirce!) o, desde la perspectiva inversa, pero con la
misma eficacia, QUE SEA FALSABLE (¡Oh, Popper!).
Formulo, pues, como HIPÓTESIS, que pretende explicar aquel problema, la
siguiente:
LA IDENTIFICACIÓN DE ENTIDADES PRESENTES Y CONSTITUTIVAS DE CONTEXTOS
ICÓNICOS Y/O INDICIALES SE PRODUCE POR COMPARACIÓN CONTRASTATIVA ENTRE, AL
MENOS, EL CONTEXTO QUE ESTÁ SIENDO EFECTIVAMENTE PERCIBIDO POR DETERMINADO
INTERPRETANTE Y “EL CONTEXTO MÁS SEMEJANTE” QUE PUEDE RECUPERARSE EN LA
MEMORIA DE ESE INTERPRETANTE; la diferencia establece lo discreto.
Esa última frase enuncia la eficacia operativa que se pretende como
derivación del procesamiento cognitivo propuesto. De todo el párrafo se
requieren DEFINICIONES EXPLÍCITAS de los términos e, incluso, ajustar el
rigor de expresiones todavía un tanto indefinidas, como la de “el contexto
más semejante”. Al margen de estas precisiones, la formulación de la
hipótesis se vincula a la problemática del reconocimiento de imágenes, en
cuanto “escenas” complejas y a su EXPLICACIÓN, y trata, explícitamente, de
apartarse de las propuestas de COMPRENSIÓN holística de tales escenas.
Continuará.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
From: "Morentin" <[email protected]>
Date: Fri May 25, 2001
7:09 pm
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 45
SEMIÓTICA
INDICIAL: EL CONTEXTO
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Sólo dos breves aproximaciones al planteo que trato de esbozar, relativo a
la posibilidad de análisis de los CONTEXTOS INDICIALES Y/O ICÓNICOS
(mientras la problemática de unos y otros muestre un desarrollo
relativamente paralelo).
Por una parte, una reflexión que nos ayude (también a mí) a entender las
características de los que he designado (un tanto intuitivamente, todavía)
como “contexto efectivamente percibido” y “contexto más semejante” y a
la
paráfrasis de estos mediante lo que también puede enunciarse como “escena
compleja”.
La situación empírica a la que se trata de encontrar explicación, desde una
semiótica cognitiva, está constituida por los casos en que se está
produciendo la interpretación de determinadas semiosis sustituyentes
correspondientes a ICONOS o ÍNDICES. O sea, se atiende a la actividad
interpretativa que se cumple ante una imagen figurativa visual o ante la
percepción de objetos o comportamientos en museos o escenarios
respectivamente.
En tales casos el supuesto hipotético (que deberá probarse), afirma que se
está produciendo UN ANÁLISIS CONTRASTATIVO entre lo efectivamente presente
y registrado mediante LA PERCEPCIÓN VISUAL (en ambos casos: icónico e
indicial) y el registro EN LA MEMORIA de otra imagen compleja. Ésta se
supone actualizada por un subsistema de búsqueda de propiedades categóricas
(identificadoras) y de coordenadas espaciales (situacionales), hasta
actualizar el correspondiente ATRACTOR complejo (imagen mental mnemónica)
que permita un RECONOCIMIENTO del CONTEXTO EFECTIVAMENTE PERCIBIDO, que
configure de determinada manera la entrada de información sensorial,
permitiendo el margen de variaciones necesarias para IDENTIFICAR LO NUEVO U
ORIGINAL de la percepción actual, versus la histórica.
El proceso sería, en algunos aspectos, semejante al que realizamos cuando
comparamos fotografías del mismo motivo: un mismo paisaje urbano o rural o
el rostro de una misma persona (el rostro como escena), con la única
variante del transcurso del tiempo o bien, con muchas restricciones, cuando
la variante consiste en un cambio de ángulo en el encuadre o de la
iluminación. Supongamos que tenemos un archivo con muchas fotografías, pero
sabemos que del motivo que acabamos de fotografiar y cuya fotografía
tenemos ante nosotros, hay otras fotografías, “sacadas” en otro momento,
con las que quisiéramos comparar la actual. La diferencia percibible, en
tales casos, constituiría lo que mencioné, en el mensaje anterior, diciendo
que “la diferencia establece lo discreto”. Así, el primer trabajo
interpretativo consistiría en encontrar la “escena diferencial” de la que
se está percibiendo (a la que será muy semejante) y, en ese par, establecer
los puntos de semejanza y de diferencia, PUDIENDO ASEGURAR QUE LO DIFERENTE
NOS ASEGURA LA PRESENCIA DE UNA UNIDAD DISCRETA.
La otra aproximación al mismo problema consiste en una cita de Peirce. Sin
considerar que Peirce tenga necesariamente la respuesta a problemas que,
hoy en día, la semiótica y las corrientes cognitivas se plantea de modo
notablemente diferente al que él organizó en su momento (fallece en 1914),
sigue siendo útil la organización lógica de los problemas que tomó en
consideración, entre la inmensa cantidad de los cuales hay alguno
relativamente próximo al que estamos esbozando. Me limito a transcribir la
traducción del parágrafo de COLLECTED PAPERS, poniendo EN MAYÚSCULAS las
expresiones sobre las que pretendo llamar la atención.
“3.433: [...] Cuando se hace una afirmación, existe efectivamente algún
hablante, escritor u otro hacedor-de-signos que la comunica; y él supone
que hay, o habrá, algún oyente, lector o otro intérprete que lo recibirá.
Puede ser un desconocido en otro planeta, un eón tardío; o puede ser este
mismo hombre como será un segundo después. De cualquier modo, el
comunicador le hace señas al receptor. ALGUNOS DE ESTOS SIGNOS (O AL MENOS
UNO DE ELLOS) SE SUPONE QUE PROVOCA EN LA MENTE DEL RECEPTOR IMÁGENES
FAMILIARES, FIGURAS O, CASI PODRÍAMOS DECIR, SUEÑOS; O SEA, REMINISCENCIAS
DE VISTAS, SONIDOS, SENTIMIENTOS, GUSTOS, OLORES U OTRAS SENSACIONES, AHORA
TOTALMENTE ALEJADAS DE LAS CIRCUNSTANCIAS ORIGINALES DE SU PRIMERA
MANIFESTACIÓN, DE MODO QUE SON LIBRES DE ASOCIARSE A NUEVAS OCASIONES. El
comunicador puede evocar, en su propia mente, esas imágenes a su arbitrio
(con mayor o menor esfuerzo); y supone que el receptor puede hacer lo
mismo. Por ejemplo, los vagabundos tienen la costumbre de llevar trozos de
tiza y de hacer marcas en los vallados para indicar los hábitos de la gente
que vive allí, en beneficio de otros vagabundos que puedan llegar más
tarde. Así, si un vagabundo deja una afirmación acerca de que la gente es
tacaña, supone que el lector de la señal habrá encontrado gente tacaña con
anterioridad y podrá evocar una imagen de tal persona atribuible a la
persona que aún no ha conocido. NO SÓLO ES SIGNO LA PALABRA SIGNIFICANTE
EXTERNA O LA MARCA, SINO QUE TAMBIÉN LO SERÁ LA IMAGEN QUE SE ESPERA QUE
SUSCITE EN LA MENTE DEL RECEPTOR (UNA IMAGEN POR SEMEJANZA O, COMO DECIMOS,
UN ICONO) DE LA IMAGEN SEMEJANTE EN LA MENTE DEL COMUNICADOR Y, MEDIANTE
ELLA, TAMBIÉN UN SIGNO DE LA EFECTIVA CUALIDAD DE LA COSA. A este icono se
lo llama el predicado de la afirmación. Pero en vez de un icono único, o
signo por semejanza con una imagen familiar o "sueño", evocable a
voluntad,
PUEDE HABER UN COMPLEJO DE TALES ICONOS, FORMANDO UNA IMAGEN COMPUESTA CUYA
TOTALIDAD NO ES FAMILIAR. PERO AUNQUE LA TOTALIDAD NO SEA FAMILIAR, SIN
EMBARGO NO SÓLO LAS PARTES SON IMÁGENES FAMILIARES, SINO QUE TAMBIÉN HABRÁ
UNA IMAGEN FAMILIAR DE SU MODO DE COMPOSICIÓN. En realidad, será bastante
con dos tipos de complejidad. Por ejemplo, puede haber una combinación
conjuntiva o una combinación disyuntiva. La combinación conjuntiva se da
cuando se usan dos imágenes a la vez; y disyuntiva cuando se usa una u
otra. (Esta no es la más científica selección de tipos; pero servirá al
presente objetivo.) La clase de idea que un icono materializa, si DEBE SER
TAL QUE LLEVE ALGUNA CONCRETA INFORMACIÓN, SIENDO APLICABLE A ALGUNAS COSAS
PERO NO A OTRAS, se llama una primera intención. LA IDEA MATERIALIZADA POR
UN ICONO QUE NO PUEDE LLEVAR NINGUNA INFORMACIÓN POR SÍ SÓLO, SIENDO
APLICABLE A TODO O A NADA, PERO QUE, SIN EMBARGO, PUEDE SER ÚTIL PARA
MODIFICAR OTROS ÍCONOS, se llama una segunda intención”.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 46
SEMIÓTICA
INDICIAL: RATIFICACIÓN Y EJEMPLIFICACIÓN
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Repaso los últimos mensajes enviados durante este mes de mayo, para ir
dando cuenta de aspectos, problemas, conceptos que puede ser conveniente o
necesario aclarar o resolver o ampliar.
1) Con respecto a las dos grandes conjuntos en que pueden dividirse los
SIGNOS INDICIALES, ratifico y sintetizo:
a) los que operan en una relación de CONTIGÜIDAD entre SIGNO y OBJETO, la
que depende de la relación física que se establece entre ellos. Me parece
interesante y útil atender al término “INDICATIVO” que utiliza Peirce para
referirse a la específica eficacia de la FORMA perceptual de esta clase de
signos indiciales; o sea, a la eficacia del REPRESENTAMEN, en cuanto
capacidad para actualizar, en la mente del intérprete, al (todavía o ya o
contemporáneamente) OBJETO AUSENTE. El término “INDICATIVO” se vincula
semánticamente con el término “OSTENSIVO” y, en definitiva, ambos
confluyen
en el propio término “INDICIAL”, en cuanto LO SEÑALADO (CON EL DEDO).
b) los que operan en una relación de SUSTITUCIÓN entre SIGNO y OBJETO, con
independencia de la relación física que pueda reconocerse entre ellos.
También aquí es plenamente recuperable el término “DESIGNATIVO” que
utiliza
Peirce para referirse a la específica eficacia de la FORMA perceptual de
esta clase de signos indiciales; o sea, a la eficacia del REPRESENTAMEN, en
cuanto capacidad para actualizar, en la mente del intérprete, al (con
independencia de cualquier relación temporal) OBJETO AUSENTE. El término
“DESIGNATIVO” se vincula semánticamente con el término “DENOMINATIVO”,
en
cuanto recupera y mantiene la DIFERENCIA y la INDEPENDENCIA entre el
representamen y el objeto, y adopta la CONVENCIONALIDAD en cuanto necesidad
del conocimiento de los códigos de determinada comunidad para comprender la
relación semiótica producida por esta clase de signos indiciales.
2) Con respecto a los ejemplos que propuse en un determinado momento (ver
mensaje 1064, del 28 de marzo de 2001), quisiera retomarlos (añadiendo,
posiblemente, otros) y, sin pretender construir una taxonomía (a lo que soy
especialmente renuente), remitirlos a esta gran (y, por eso mismo, un tanto
burda) división de los ÍNDICES; os ruego que tengáis especialmente en
cuenta que, ni siquiera a grandes rasgos, resultará totalmente convincente
esta asignación de unos ejemplos a una categoría y la de otros a la otra;
siempre estamos refiriéndonos a PREDOMINIOS de uno u otro carácter (lo
INDICATIVO y lo DESIGNATIVO) y no a inclusiones o exclusiones categóricas.
Aprovecho para dar un paso más en el análisis de tales ejemplos,
diferenciando explícitamente ENTRE EL REPRESENTAMEN Y EL OBJETO, ya bien en
el caso de la INDICACIÓN, o ya bien en el de la DESIGNACIÓN.
(En lo que sigue, léase, lo que va antes de la doble barra <<</xxx /,
como
enunciación verbal del REPRESENTAMEN y, lo que va después de la doble barra
/xxx />>>, como enunciación verbal de su OBJETO. Téngase en cuenta
que el INTERPRETANTE es el signo que, en base a lo anterior, construye cada
INTÉRPRETE en su sistema de
conocimientos)
2.a) Son ejemplos de SIGNO INDICIAL INDICATIVO:
- el estado de las piezas de ajedrez, en un determinado momento de una
partida /es predominantemente INDICATIVO (como SEÑAL)/ del desenlace
técnicamente inevitable (otra cosa es la capacidad de la mente para
descubrir la secuencia que conduce a él)
- las “promociones” publicitarias /son predominantemente INDICATIVAS (como
SÍNTOMA)/ del contenido del producto publicitado
- todos los deportes como espectáculo /son predominantemente INDICATIVOS
(como SÍNTOMA)/ de las posibilidades y habilidades del cuerpo humano
- todos los deportes como competencia /son predominantemente INDICATIVOS
(como SEÑAL)/ de la superioridad del estado físico del cuerpo de
determinado individuo o equipo de individuos respecto de otro u otros
- el mobiliario de un consultorio /es predominantemente INDICATIVO (como
SÍNTOMA)/ de las acciones y operaciones que en él se realizan
- los juegos manuales de ingenio (incluida la Torre de Hanoi) /son
predominantemente INDICATIVOS (como SÍNTOMA)/ de la capacidad mental de
configuración de las relaciones espaciales coordinadas para guiar la acción
- los sueños /son predominantemente INDICATIVOS (como INDICIO)/ de la
actividad diurna realizada en estado de vigilia (sin entrar en, pero
respetando a, las sutilezas del psicoanálisis)
- los restos arqueológicos /son predominantemente INDICATIVOS (como
INDICIO)/ de la actividad y/o acaecimientos que, en el pasado, les
sobrevinieron de modo individual y/o social (incluida la cultura material)
al o a los integrantes de determinada comunidad sin presencia activa en el
presente
- los monumentos, obras y edificios históricos /son predominantemente
INDICATIVOS (como SÍNTOMA)/ de opciones y vigencias culturales pertinentes
a determinado momento y lugar de una comunidad
- los jardines públicos o privados, las plazas o parques /son
predominantemente INDICATIVOS (como SÍNTOMA)/ de las actividades de
esparcimiento, de reposo o de salubridad que están vigentes en determinada
comunidad
- cualquier entidad tridimensional (¿necesita serlo?) situada en el
contexto adecuado, o sea, dotado de eficacia para mostrarla y no sólo para
utilizarla /es predominantemente INDICATIVA (como SÍNTOMA)/ de esa eficacia
(pensar en la necesaria dependencia de los “ready-made” p.e. de Duchamp,
respecto del contexto en el que se los sitúa)
2.b) Son ejemplos de SIGNO INDICIAL DESIGNATIVO:
- la actuación de un mimo /es predominantemente DESIGNATIVA (como ICONO)/
de una situación o comportamiento individual o social
- los objetos exhibidos en un museo /son predominantemente DESIGNATIVOS
(como ÍNDICES (de modo, a su vez, indicativo o designativo)) de otros
objetos de su misma clase (como ÍNDICE-DESIGNATIVO-designativo) o de otros
con los que estuvieron asociados (como ÍNDICE-DESIGNATIVO-indicativo)
- los objetos exhibidos en la vidriera o escaparate de un comercio /son
predominantemente DESIGNATIVOS (como ÍNDICES)/ de los objetos disponibles
en determinado establecimiento comercial
- los animales de un zoológico o de una reserva natural /son
predominantemente DESIGNATIVOS (como ÍNDICES)/ de los restantes animales de
su especie
- la ropa que se usa /es predominantemente DESIGNATIVA (como SÍMBOLO)/ de
la situación económica, profesional o ideológica del individuo que la viste
- el mobiliario de un domicilio, de una empresa o institución /es
predominantemente DESIGNATIVA (como SÍMBOLO)/ del significado social que se
le pretende atribuir
- las maneras de mesa /son predominantemente DESIGNATIVAS (como SÍMBOLO)/
de la cultura de una persona, familia o grupo social
- el tono y la modulación de la voz /es predominantemente DESIGNATIVA (como
SÍMBOLO)/ del tipo de educación que ha tenido una persona
- las representaciones teatrales /son predominantemente DESIGNATIVAS (como
ICONO)/ de situaciones y acontecimientos total o relativamente imaginarios
- las actuaciones de un cuerpo de baile o ballet /son predominantemente
DESIGNATIVAS (como SÍMBOLO)/ de las cualidades estéticas del movimiento del
cuerpo humano
- los desfiles militares /son predominantemente DESIGNATIVOS (como INDICE)/
de la potencia militar de un país
- las ceremonias civiles, religiosas, académicas, etc. /son
predominantemente DESIGNATIVAS (como SÍMBOLO)/ de determinados valores
civiles, religiosos, académicos, etc.
Etc., etc., etc.
Continuaré con la revisión de los mensajes de mayo y luego retomaré el tema
del CONTEXTO INDICIAL que considero fundamental, pero todavía necesitado de
mucha reflexión.
Todo esto es esencialmente discutible y ojalá que alguien lo discuta o, al
menos, aporte esa otra perspectiva analítica posible, que sería su
perspectiva personal.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Message 1249
From: Juan Magariños
Date: Fri Jul 13, 2001 5:05 pm
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 47
CONTEXTO, CONFIGURACION Y DISPOSICION
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Continúo las reflexiones tendientes a ir elaborando una SEMIÓTICA INDICIAL, en
cuanto conjunto de operaciones disponibles para proponer explicaciones
adecuadas y rigurosas acerca de los procesos de producción e interpretación de
la significación de los pertinentes fenómenos sociales. Ya he comenzado a
esbozar una aproximación a esta "PERTINENCIA" (de los fenómenos
sociales que
requieren ser estudiados desde una SEMIÓTICA INDICIAL) mediante los ejemplos
mencionados en algunos de los mensajes anteriores.
También había anticipado la reflexión acerca de que, para el ANÁLISIS
conducente a la pretendida PROPUESTA EXPLICATIVA, resulta imprescindible un
adecuando conocimiento e identificación del CONTEXTO en que se encuentran
situados los SIGNOS INDICIALES constitutivos del fenómeno en estudio. Y
habíamos entrevisto algunos problemas vinculados tanto al concepto como a la
producción/interpretación de lo que se entienda por "CONTEXTO".
En principio, recuerdo la conveniencia de tomar distancia de las reflexiones
vinculadas con la LINGÜÍSTICA, a los efectos de que sus términos y procesos
analíticos no sesguen la investigación, reconduciéndola hacia lo VERBAL. Esto
requiere que se construya un conjunto de términos y procesos analíticos
específicos de lo EXISTENCIAL, en el caso de los FENÓMENOS INDICIALES, o de lo
CUALITATIVO, en el caso de los FENÓMENOS ICÓNICOS. En este último universo de
los fenómenos ICÓNICOS, había sugerido utilizar el término "CONFIGURACIÓN"
en
vez de "CONTEXTO" y, para el universo de los fenómenos INDICIALES
propongo el
término "DISPOSICIÓN".
O sea:
- se propone "CONTEXTO" para designar el ámbito en el que existen y
adquieren o
reproducen su significación los FENÓMENOS SIMBÓLICOS;
- se propone "CONFIGURACIÓN" para designar el ámbito en el que
existen y
adquieren o reproducen su significación los FENÓMENOS ICÓNICOS;
- se propone "DISPOSICIÓN" para designar el ámbito en el que existen
y
adquieren o reproducen su significación los FENÓMENOS INDICIALES.
No es un capricho por complicar la terminología. Es que las RELACIONES
(CONTEXTUALES) mediante las cuales adquieren significado los SÍMBOLOS, no son
las mismas RELACIONES (CONFIGURATIVAS) mediante las cuales adquieren
significado los ÍCONOS, ni son las mismas RELACIONES (DISPOSITIVAS) mediante
las cuales adquieren significado los ÍNDICES, todas las cuales, si no las
diferenciamos mediante los respectivos términos, específicos para cada tipo de
relación, tenderían a homogeneizarse (como lo están actualmente) mediante el
uso compartido del término "CONTEXTO".
(Si bien el término "disposición" o "dispositio" también
tiene un uso
particular en la retórica, éste no está tan difundido ni estereotipado como
"contexto", por lo que admite su redefinición en otra u otras
disciplinas, sin
tener que someterse a predeterminaciones conceptuales hereditarias. No
obstante, en todos los casos, estos ajustes terminológicos DEBEN CONSIDERARSE
TENTATIVOS, hasta tanto su uso, en la práctica semiótica, justifique o excluya
su conveniencia. Sin ser, tampoco, excesivamente optimista en que se instaure
el uso de ESTOS términos; pero, al menos, el intento de precisarlos y de
desarrollar sus peculiaridades ayudará a comprender que el ámbito existencial
y
las relaciones que vinculan a símbolos, iconos e índices son DIFERENTES en
cada
caso.)
Pero, de inmediato, nos encontramos también con que CONTEXTO, CONFIGURACIÓN y
DISPOSICIÓN no son estructuras generalizables sin más a cada una de las tres
semióticas. Tienen la utilidad de focalizar la calidad SIMBÓLICA, ICÓNICA e
INDICIAL que predomina en cada uno de estos tres grandes conjuntos de fenómenos
sociales.
Así, para no quedarnos en lo puramente terminológico y para aproximarnos a la
calidad existencial de los ámbitos en que se materializa cada una de estas tres
clases de SIGNOS, convendrá esbozar las tres HIPÓTESIS DE TRABAJO siguientes:
1.. Referirse al CONTEXTO estará implicando referirse a UN CONJUNTO DE
ELEMENTOS (a) EFECTIVAMENTE EXISTENTES (con lo que se excluye del término
"CONTEXTO" toda alusión a su existencia VIRTUAL, la cual, en cuanto
constitutiva de los correspondientes TIPOS, pertenece a un SISTEMA determinado)
y (b) RELACIONADOS SEGÚN REGLAS FUERTEMENTE CONVENCIONALES, ADOPTADAS POR UNA
DETERMINADA COMUNIDAD (cualquiera sea su dimensión cuantitativa o espacial)
para su interpretación.
Como resultado del ANÁLISIS de las relaciones con las que se vincula
dicho
conjunto de elementos efectivamente existentes, (c) PODRÁ AFIRMARSE O NEGARSE
SU CARÁCTER DE BUENA FORMACIÓN (en cuanto el cumplimiento de aquellas reglas
constituye el requisito elemental para su aceptabilidad).
En función de esta buena formación (d) SE LO INTERPRETARÁ A DICHO
CONTEXTO,
CONSTRUYÉNDOSE, POR SU INTERMEDIO, EL SIGNIFICADO DE CADA UNO DE TALES
ELEMENTOS EFECTIVAMENTE EXISTENTES Y EL DE LA TOTALIDAD.
2.. Referirse a la CONFIGURACIÓN estará implicando referirse a un
conjunto de
elementos (a) efectivamente existentes (con lo que se excluye del término
"CONFIGURACIÓN" toda alusión a su existencia virtual, la cual, en
cuanto
constitutiva de los correspondientes ATRACTORES, pertenece AL ARCHIVO
PERCEPTUAL DE LO MNEMÓNICO) y (b) relacionados según CUALIDADES DÉBILMENTE
convencionales, PROPUESTAS A una determinada comunidad (cualquiera sea su
dimensión cuantitativa o espacial) para su interpretación.
Como resultado de LA PERCEPCIÓN DE LAS CUALIDADES con las que se vincula
dicho conjunto de elementos efectivamente existentes, (c) podrá afirmarse o
negarse su carácter de SEMEJANZA/DIFERENCIA RESPECTO AL PREEXISTENTE ATRACTOR
MNEMÓNICO.
En función de esta SEMEJANZA/DIFERENCIA (d) se la interpretará a dicha
CONFIGURACIÓN, construyéndose, por su intermedio, el significado de cada uno
de
tales elementos efectivamente existentes y el de la totalidad.
3.. Referirse a la DISPOSICIÓN estará implicando referirse a un
conjunto de
elementos (a) efectivamente existentes (con lo que se excluye del término
"DISPOSICIÓN" toda alusión a su existencia virtual, la cual, en
cuanto
constitutiva de las correspondientes POSIBILIDADES, pertenece AL ARCHIVO
EXPERIENCIAL DE LO MNEMÓNICO) y (b) relacionados según CONEXIONES
TRIDIMENSIONALES DÉBILMENTE convencionales, PROPUESTAS A una determinada
comunidad (cualquiera sea su dimensión cuantitativa o espacial) para su
interpretación.
Como resultado de LA PERCEPCIÓN DE LAS CONEXIONES TRIDIMENSIONALES con las que
se vincula dicho conjunto de elementos efectivamente existentes, (c) podrá
afirmarse o negarse su carácter DESIGNATIVO Y/O INDICATIVO respecto de la
preexistente EXPERIENCIA MNEMÓNICAMENTE REGISTRADA.
En función de este carácter DESIGNATIVO Y/O INDICATIVO (d) se la interpretará
a
dicha DISPOSICIÓN, construyéndose, por su intermedio, el significado de cada
uno de tales elementos efectivamente existentes y el de la totalidad.
(He destacado, escribiéndolas EN MAYÚSCULAS, las diferencias entre los ámbitos
existenciales correspondientes a cada una de las 3 SEMIÓTICAS.)
Todavía, todo esto apenas es un esbozo y me daré por satisfecho si no resulta
confuso o innecesariamente complejo. Espero que, entre todos, se vaya haciendo
la luz.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 48
SOBRE MODOS DE
DISPOSICIÓN
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Las reflexiones que les voy a proponer han surgido con ocasión de la visita que
realicé, hace pocos días, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, a la
Exposición itinerante "MÁS ALLÁ DE LOS PRECONCEPTOS", de la que es
curadora
Milena KALINOVSKA y que viene recorriendo los principales museos del mundo, en
función de cierta actualización del interés por el arte conceptual de la
década
de los 60 y principio de los 70.
No me interesa, ahora, referirme a las características del ARTE CONCEPTUAL en
cuanto propuesta estética. Más bien, trataré de desatacar cómo intervinieron
ciertas manipulaciones (o implementación de formas determinadas de
DISPOSICIÓN)
a las que han sido sometidos algunos de los objetos exhibidos y cómo, mediante
las correspondientes operaciones cognitivas aplicadas por el productor y
reconocidas, admitidas y utilizadas en la interpretación por los espectadores,
algunas de las propuestas exhibidas (OBJETOS DISPUESTOS de determinado modo)
adquieren la capacidad de actualizar, en la memoria del intérprete, otro u
otros OBJETOS AUSENTES, o sea, adquieren un determinado significado (y, por
tanto, su eventual calidad estética y, en todos los casos, su efectiva CALIDAD
SEMIÓTICA, pudiendo calificar a esa calidad adquirida como INDICIAL).
Voy a redactar unos pocos párrafos, para comenzar a desarrollar el aspecto
empírico de una SEMIÓTICA INDICIAL. A cada uno de estos párrafos (y a otros
que
vaya proponiendo) los someteré, progresivamente, a un análisis riguroso, para
tratar de evidenciar EL MODO DE REFLEXIÓN que constituiría (a mi modo de
entender, desde mi perspectiva, y con la mayor provisionalidad imaginable) la
estructura básica del PENSAMIENTO SEMIÓTICO.
Lo que sigue constituye una enumeración, no sistemática, tentativa y
experimental (a partir de efectivas observaciones realizadas en la Exposición
mencionada), de ALGUNOS MODOS de DISPOSICIÓN, según los cuales se puede hacer
que determinado OBJETO o CONJUNTO DE OBJETOS sean percibidos por determinado
sector de los integrantes de una determinada comunidad como una SEMIOSIS
SUSTITUYENTE, resultante de un tipo de PROCESAMIENTO COGNITIVO al que, por
hipótesis, le atribuyo una calidad operativa de naturaleza INDICIAL y que, a
través de los correspondientes ejemplos, trataré de ir desentrañando en qué
consiste.
En todos los casos se requiere que las DISPOSICIONES que aquí se mencionan sean
propuestas por alguien o por algunos (como productor/es de la semiosis
sustituyente) y sean percibidas por muchos o por algunos o, en caso extremo,
por uno (como intérprete que construye la semiosis sustituida). O sea, estoy
suponiendo que NO EXISTE EFICACIA SEMIÓTICA SI NO ES EN UNA SITUACIÓN DE
COMUNICACIÓN (o sea, NO EXISTE EFICACIA SEMIÓTICA SI NO SE CONSTRUYE UN
INTERPRETANTE EN LA MENTE DE ALGÚN, al menos uno, INTÉRPRETE).
MODOS DE DISPOSICIÓN identificados:
1/ Distribución de un conjunto de OBJETOS relativamente semejantes, de un modo
que no es aquel según el cual se los percibe habitualmente en determinada
comunidad, pero que es similar a como suelen distribuirse, con notable
frecuencia y, por tanto, de modo bastante o muy conocido, en esa misma
comunidad, OTRO CONJUNTO DE OBJETOS DIFERENTES A LOS ANTERIORES.
2/ Situando un OBJETO MASIVO o UN CONJUNTO DE OBJETOS IDÉNTICOS (en cuanto
producidos en serie) dentro de una vitrina o sobre un pedestal o asociado con
algún otro soporte que, en determinada sociedad, está destinado a recibir,
mostrar o sostener OBJETOS SINGULARES o dotados de alguna característica que
los hace o los aproxima a ser ÚNICOS.
3/ Asociando (por proximidad) dos (o más) OBJETOS pertenecientes a ámbitos
socio-culturales que no guardan entre sí ninguna conexión, y reforzando,
además, la asociación al realzar alguna cualidad (por ejemplo, determinada
semejanza de cromatismo) que se reproduce en ambos.
4/ Evidenciando la ausencia de un OBJETO, mediante la mostración de un
dispositivo que, habitualmente, es el receptáculo de ALGO, pero sin EL ALGO
cuya carencia se invita a construir.
5/ Reproduciendo LA ESTRUCTURA DE ALGO HABITUAL, cuya DISPOSICIÓN cotidiana
requiere, por convención social, determinado tipo de materia prima, pero
TRASTOCANDO LA MATERIA PRIMA que sostiene esa estructura; trastocamiento que,
por lo general, pasa de una materia prima considerada socialmente valiosa (lo
AUSENTE, pero representado), a otra materia prima socialmente desvalorizada (lo
PRESENTE, con eficacia representativa).
6/ Presentando un OBJETO vinculado a otro OBJETO (o a varios objetos, en una
cadena de vinculaciones) como fragmento un comportamiento, por ejemplo laboral,
que actualiza al sujeto ausente y a un resultado en elaboración.
Habría muchas DISPOSICIONES POSIBLES, además de las mencionadas. Éstas, las
mencionadas, no son ni las básicas, ni siquiera ejemplos efectivamente diversos
que marquen series posibles de DISPOSICIONES POSIBLES. Sólo son (si consiguen
serlo) muestras de por dónde creo que podría avanzar la reflexión que buscase
identificar formas o modos posibles de relacionarse OBJETOS PRESENTES, de modo
tal que adquieran la posibilidad de constituirse en REPRESENTACIONES (porque
DESIGNAN SUSTITUYENDO o porque SEÑALAN AL FALTANTE) de otros OBJETOS AUSENTES,
o sea, de modo tal que adquieran la posibilidad de constituirse en SIGNOS
INDICIALES.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 49
SOBRE MODOS DE
DISPOSICION
Ante todo voy a mencionar que no he visto aún la muestra de referencia,
lo
que tal vez invalide mi comentario.
Por haber visto otras muestras de arte conceptual y demás líneas
estilísticas, e
incluso haber conversado sobre el tema con hacedores protagonistas del
arte
conceptual, de esa época, diría que indudablemente se podría ver la
cosa
del modo que
propone Juan, y aún más considerando la propuesta estetica en general
del
arte conceptual, a pesar de la deliberada omisión del topic en el mensaje
precedente.
El objeto substituto es en realidad, en la estetica conceptual, el objeto
estético en sí mismo, que trastocado de su ámbito habitual pasa
ser dos
veces objeto en esta estética. Es decir,
es lo que en sí mismo representa y a su vez es objeto estético, que a su
vez en ambas versiones quieren decir algo mas allá,
es decir nuevamente, configuran un concepto de modo ya ni siquiera puramente
visual, por que suelen aparecer en estas imagenes la inclusión de textos:
éstos en el doble sentido del
dibujo de la palabra representada, y en el sentido de la decodificación de
la misma palabra,
o sea, en el sentido que
ella estaría presentando al interprete. Y que en el objeto representado con
materiales no analógicos , sino referenciales y de bajo valor con respecto
al original y a la escala de
valores de relación material-objeto, esto es parte fundamental de la
propuesta estética, ya que sería algo así como lo que se solía llamar
la
desacralización del arte en la jerga plástica, ya no tan contemporánea,
y a
modo de metáfora permitiendome la mala aplicacion del termino metafora
extraido del ambito de la retorica linguistica, y empleado por mí por no
encontrar vocablo cercano a esta idea que lo reemplace en este momento.
Mas aún me atrevo a decir que en el arte figurativo todo, el objeto
representado, es objeto construido en si mismo , en el mundo de la obra y es
objeto representado del mundo de donde se lo extrajo. Teniendo valor de
objeto en sí mismo en ese ambito.
Y que en el espacialismo, racionalismo etc. abstracto, las
"marcas" que
Juan desarrolla en sus trabajos, empleando el termino en el sentido que le
da el grupo mu, tan bien observadas y catalogadas en sus trabajos, y la
geometría que es construida, al tener el valor de objeto, ya poseen
sentido
en si mismo, y representan en ese caso la abstracción conceptual del
mundo
visible, (allí
la raíz de la geometría en sus orígenes) con la fuerza y/o la dinámica de la
interrelación de su estructura configuracional y su tono, y sus
significados
particulares y de configuración.
Seguramente todo esto es muy discutible.
Agrego que he visto la muestra de Tapies, (Español, sXX, en el Centro
Cultural Borges, de Buenos Aires hasta el 6 de setiembre creo) y allí
entre
otras hay dos obras que se podrían analizar interesantemente: una es
sobre
la temática de un "somier" elástico antiguo de cama, con
entretejido de un
tapiz y al lado otra muy sugerente, llamada "arena y paja".
Allí el título, es una parte indisoluble con el sentido final de la
imagen,
y seguramente, lo citado por Juan de arte conceptual, presentó tambien un
subtitulado que no es tal, pues en el arte conceptual, como en todo arte
plástico, donde el título lo puso el autor, este texto forma parte
indisoluble en la expectativa de interpretación puesta por el artista
para
el interpretante hipotético, y mientras que para el interpretante real,
seguramente se integrará a lo allí encontrado de manera tal que será
apartado del objeto en sí por éste,dividido solamente con un
simple
comentario como puede ser - "dice tal cosa, claro, es tal
otra"-.
Pidiendo comprensión hacia mi modesta y tal vez demasiado ingenua
opinión
que no puedo evitar de enviar bajo la tenaz presión del sentirme involucrada
en el texto, más aquí y mas allá de
la semiótica, como una hacedora de objetos estéticos, consciente de que
la
semiosis es algo que siempre esta presente tanto en la autoría como en la
interpretación, mas la firme promesa de acercarme a ver la muestra citada
por
Juan.
Afectuosamente,
Cristina Manganiello
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 50
DE LA ESCULTURA AL JUGUETE
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Como, por mi propia reflexión sobre la Exposición de Arte Conceptual, se ha
rozado el tema de la ESTÉTICA, creo conveniente ensayar algunas reflexiones que
la vinculen con la SEMIÓTICA INDICIAL.
Según ya se ha considerado aquí mismo, TODO SIGNO tiene características que
permiten analizarlo desde cualquiera de LAS TRES PERSPECTIVAS SEMIÓTICAS
fundamentales: COMO ÍCONO, COMO ÍNDICE Y COMO SÍMBOLO. Lo que ocurre es que
en
determinada sociedad e, incluso, en determinada situación de determinada
sociedad, se establece alguna de estas tres perspectivas como PREDOMINANTE.
Lo INDICIAL de la palabra hablada es el aliento que la sostiene, el tono, la
cadencia y la tonada de la voz con que se emite e, incluso, la sucesividad y el
intercambio de todo ello en el monólogo o en el diálogo; no el intercambio o
la
sucesividad de las significaciones, que pertenece a su aspecto SIMBÓLICO, el
cual, en general y respecto de la palabra, CONSTITUYE LA PERSPECTIVA SEMIÓTICA
PREDOMINANTE; ni el reconocimiento o la imitación de alguien, al que se lo
identifica por rasgos específicos de su modo de hablar, lo que pertenecería al
aspecto ICÓNICO de la palabra.
Un cuadro, una tela o una tabla pintada, también tiene su aspecto INDICIAL, que
prevalece cuando se trata de decidir, por ejemplo, de qué soporte se lo va a
suspender o de qué modo va a dirigirse la luz hacia su superficie. Por supuesto
que, en general, LA PERSPECTIVA SEMIÓTICA PREDOMINANTE consistirá en su
aspecto
ICÓNICO. Pero, en determinados casos, cada vez más frecuentes, en la
producción
de imágenes visuales va adquiriendo una mayor importancia su aspecto
SIMBÓLICO,
o sea, la capacidad de la imagen visual para trasmitir información socialmente
codificada, como en las indicaciones gráficas de aeropuertos y aeronaves,
estadios, computadoras, prendas de ropa, etc.
Los OBJETOS (dejando de lado, por el momento, a los COMPORTAMIENTOS) NO SON
ÍNDICES POR SER OBJETOS, SINO QUE SON ÍNDICIES CUANDO ESTÁN EN
REPRESENTACIÓN
DE OTRO U OTROS OBJETOS, YA BIEN PORQUE LOS DESIGNAN SUSTITUYENDO (como el
automóvil exhibido en una exposición) O PORQUE LOS SEÑALAN COMO FALTANTES
(como
un abrigo de piel denota al resto del cuerpo del animal que se ha matado para
obtenerla).
EL ARTE CONCEPTUAL, cuando utiliza OBJETOS (ya que no sólo utiliza objetos y
entiendo, aquí, por "objetos" los que se emplean habitualmente de
modo
utilitario y sin una finalidad predominantemente estética), los muestra en
alguna variante de esas dos posibilidades genéricas para construir ÍNDICES:
sustituyendo o mostrando una ausencia (o una presencia incongruente, lo que es
una variante para mostrar la ausencia). O sea que el arte conceptual, sin dejar
de proponer sus objetos a la percepción, es decir, SIN DEJAR DE CONSTITUIRLOS
EN ÍCONOS, agudiza o recupera o se basa para el salto estético, en el
desarrollo y la construcción DEL PROPIO CARÁCTER INDICIAL DE TALES OBJETOS.
Éste es un momento oportuno para que se haga presente el término
"ESCULTURA".
De modo semejante (pero no idéntico) a lo que he planteado para la imagen
visual (ya que la escultura lo es), diría que, (1) cuando es FIGURATIVA, se
trata de un ICONO INDICIAL (o, mejor, sinsigno-icónico), cuya pretensión de
semejanza incluye lo tridimensional (a lo que la representación sobre el plano
tiene que renunciar, salvo como trompe-l'oeil); tal sería el caso de La Piedad
de Miguel Angel. (2) Cuando la escultura es PLÁSTICA (en el sentido en que usa
el término el Grupo m , o sea, Klinkenberg, Edeline y Minguet), se trata de un
ICONO ICÓNICO (o, mejor, cualisigno-icónico), cuya pretensión ya no es de
semejanza con algún concreto existente, sino que pretende actualizar el QUALIA
de lo espacial, o sea, la sensación o vivencia interior de una experiencia,
pretendidamente inédita, de la espacialidad; tal sería el caso del Large
Upright Internal/External Form 1953-54 de Henry Moore. (3) Cuando la escultura
pretende ser portadora de una convención socialmente vigente, se constituye en
SIMBÓLICA, y puede decirse que se trata de un ICONO SIMBÓLICO (o, mejor, de un
legisigno icónico), como puede ser el caso del Modelo del Monumento a la III
Internacional de Vladimir Tatlin.
O sea, el OBJETO ESCULTÓRICO es fundamentalmente ICÓNICO, en alguna de sus
variantes, por el simple hecho de que está propuesto como FORMA para su
contemplación. Por eso, también son escultura los JUGUETES (FICTICIOS o para
ser vistos) construidos para mostrar características estructurales o dinámicas
o texturales de los JUGUETES (REALES o para ser jugados; CONSISTIENDO EL JUEGO,
precisamente, en AÑADIR O COMPLETAR LO AUSENTE). Y también esta reflexión se
enriqueció con la visita a la Exposición sobre el Juguete, en el Centro
Cultural de La Recoleta, en Buenos Aires, organizada con motivo de la posible
afluencia de escolares por estar en época de las vacaciones de invierno. No
obstante, salvo una parte: "The Dolls of Japan", con piezas demasiado
delicadas
para jugar con ellas pero que, no obstante, eran efectivamente muñecas y
muñecos (o sea, que no REPRESENTABAN juguetes, sino que LO ERAN y, por tanto,
eran ÍNDICES), el resto de los objetos expuestos NO ERAN JUGUETES sino que LOS
REPRESENTABAN y, por tanto, eran ÍCONOS.
Todo esto viene a cuento de esbozar una especie de escala de derivación que
desde LAS ESCULTURAS propiamente dichas y, en cuanto tales ICONOS, va
transformándose hacia LOS JUGUETES en cuanto formas escultóricas y por tanto
ICONOS, que representan otras cosa diferentes a ellos mismos, pero EN LAS QUE
SE INTERVIENE CON COMPORTAMIENTOS O AGREGANDO OTROS ELEMENTOS QUE LAS
CONSTITUYEN EN INDICES.
En definitiva, tratando de ir comprendiendo en qué consiste la calidad indicial
de determinados objetos, he llegado a los JUGUETES a los que considero ÍNDICES
pese a cierta semejanza que puede encontrárseles con las ESCULTURAS que serían
ICONOS, si se acepta la reflexión precedente. Creo que EL ANÁLISIS DE LOS
JUGUETES se presta, todavía, para mucho más.
Y como suelo decir (pero sólo con relativo éxito), ojalá aflore la disidencia
en algún o algunos integrantes de SEMIOTICIANS o, al menos, una decisión de
laboriosidad, de modo que podamos ir ajustando ideas que son importantes para
llegar a disponer de una METODOLOGÍA SEMIÓTICA que haga algo más que explicar
la producción del significado de los textos verbales; LO QUE YA ES MUCHO Y SE
VIENE HACIENDO MUY BIEN, al menos por quienes lo hacen a partir de admitir y
respetar el rigor de los análisis en las Ciencias Sociales, pero que NO ES TODO
LO QUE DESDE LA SEMIÓTICA PUEDE HACERSE.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 51
EL REGISTRO DE
LOS OBJETOS DEL MUSEO Y LA SEMIÓTICA INDICIAL
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Quisiera ampliar un poco la propuesta de la 2ª tarea, destinada a la
investigación sobre EL MUSEO, que he denominado:
"REGISTRO DE LAS CARACTERÍSTICAS INTERPRETATIVAS Y REPRESENTATIVAS que
poseen
los objetos exhibidos en un Museo".
Se supone que una Investigación que pretende conocer las características
específicas de un determinado Museo (aparte de aspectos coyunturales que
también serán tenidos en cuenta en su oportunidad) debe proporcionar
conocimiento acerca de TRES ASPECTOS FUNDAMENTALES:
1.. Los OBJETOS.
2.. Los VISITANTES
3.. Las POLÍTICAS de los curadores relativas a la exhibición de los
objetos a
los visitantes.
No son aspectos simples, sino que poseen una notable complejidad, en la que
habrá que ir penetrando paulatinamente.
El tema del "REGISTRO DE LAS CARACTERÍSTICAS INTERPRETATIVAS Y
REPRESENTATIVAS
que poseen los objetos exhibidos en un Museo", pretende proporcionar
conocimiento acerca de los OBJETOS. En este sentido, su estudio pertenece al
área de la SEMIÓTICA INDICIAL. Por ello, éste y algunos otros mensajes
relacionados quedarán registrados en los apartados del MANUAL DE ESTUDIOS
SEMIÓTICOS: 1.2.2 - 2ª Parte: ENCUADRE SEMIÓTICO DE LOS PROYECTOS DE
INVESTIGACIÓN Y ELABORACIÓN DE TESIS Y MONOGRAFÍAS, así como en el punto
1.3.2
- SEMIÓTICA INDICIAL; SEGUNDA PARTE, ambos del sitio WEB:
http://www.archivo-semiótica.com/
Por supuesto, también aparecerán en el desarrollo de MENSAJES,
correspondientes
al Proyecto EL MUSEO, que se encuentra en
http://go.to/centro-investigaciones-semióticas
Por la intervención de la museóloga Alicia Sarno en las discusiones (en vivo)
de nuestro Equipo de Investigación, supe que existen un fuerte debate acerca de
si EL OBJETO es o no un elemento esencial y definitorio de lo que se entiende
por Museo. Por lo que puede entender, y sin comprometerla, me pareció que su
opinión era contraria a considerarlo esencial y definitorio. Provisionalmente,
yo mantengo la opinión contraria (probablemente hasta que salga de mi
ignorancia al respecto, ya que yo soy semiólogo y no museólogo) y considero
que,
tomando el concepto de OBJETO con suficiente amplitud: CUALQUIER ENTIDAD
MATERIAL EXISTENTE SUSCEPTIBLE DE SER PERCIBIDA POR LOS SENTIDOS, y sin entrar
por el momento a la discusión acerca de quién ostente la propiedad del
conjunto
de objetos y la permanencia de su disponibilidad, puede afirmarse que (es lo
que yo supongo),
para que exista un MUSEO se requiere la presencia de determinados OBJETOS
sometidos a la PERCEPCIÓN de un conjunto genérico (pero relativamente acotable)
de VISITANTES.
Para avanzar en la posible elaboración del REGISTRO de OBJETOS que estoy
proponiendo, considero conveniente distribuirlos en dos grandes grupos (a los
que ya he hecho alusión en algún mensaje anterior):
1.. El objeto ÚNICO
2.. El objeto EJEMPLAR
En el primer caso, el objeto posee de modo exclusivo un determinado valor
intrínseco, en cuanto cualquier otro que pretenda equiparársele (en alguna o
varias de sus múltiples características) será considerado como una
reproducción
o una falsificación (y aquí puede seguir todo un interesante desarrollo
semiótico acerca de las características diferenciales entre reproducción y
falsificación).
En el segundo caso, el objeto es uno perteneciente a un conjunto cuyos
elementos puede identificarse por determinados rasgos que los acreditan como
pertenecientes a dicho conjunto y el denominado "objeto ejemplar"
exhibe estos
determinados rasgos y adquiere, por esta capacidad de exhibirlos, el valor de
representar a los demás de ese determinado conjunto.
Desde luego, puede haber un OBJETO EJEMPLAR que por la especial calidad de las
características que lo hacen pertenecer a un determinado conjunto, se
constituya en OBJETO ÚNICO sin perder su calidad de "ejemplar". Por
ejemplo, la
belleza de determinados rasgos de UNA VASIJA de la cultura Aguada.
Con independencia de esta división entre ÚNICO Y EJEMPLAR, en el objeto incide
también
1.. Su INTERPRETACIÓN (histórica)
2.. Su REPRESENTACIÓN (futura)
Creo que es posible decir que el conjunto de INTERPRETACIÓN y REPRESENTACIÓN
constituye el SIGNIFICADO del OBJETO. Por supuesto que todo depende de cómo se
defina INTERPRETACIÓN y REPRESENTACIÓN.
Para irnos acercando a las OPERACIONES COGNITIVAS que estoy tratando de
esbozar, diría que la INTERPRETACIÓN está constituida por el conjunto de
discursos/semiosis, disponibles en determinado momento por determinada
sociedad, que lo van construyendo como REFERENTE. O sea, la INTERPRETACIÓN,
aquí, la estoy considerando como la suma de características de SEMIOSIS
SUSTITUIDA que pueden identificarse en determinado objeto, en virtud del
conocimiento que a él se refiere, o sea, en virtud del conjunto de
discursos/semiosis que pueden aplicársele; o sea, lo que cada uno sabe (con
toda la gama de diferencias que esto implica) acerca de UN OBJETO. Esto
constituye su modo posible (o sus modos posibles) de INTERPRETARLO; por tanto
este sentido de INTERPRETACIÓN implica resumir el conocimiento histórico que
se
tiene acerca de algo. Un importante aspecto que deberá tener en cuenta todo
curador de un Museo cuando comienza a pensar en exhibir algo: QUÉ SABE LA
COMUNIDAD ACERCA DE ELLO.
Por su parte, la REPRESENTACIÓN es aquello que EL OBJETO PUEDE CONSTRUIR. En
este caso, las características (representacionales) de un objeto son las que SE
REFIEREN A ALGO DISTINTO DE ÉL MISMO y en virtud de las cuales, eso distinto
adquiere, así, una determinada interpretación. El OBJETO se constituye en
SEMIOSIS SUSTITUYENTE para hacer que otra cosa se interprete de determinada
manera, o sea, resulte ser un OBJETO SEMIÓTICO o SEMIOSIS SUSTITUIDA.
Lo interesante es que todo objeto participa de esta doble cualidad: ser el
resultado de la eficacia de otro y ejercer su propia eficacia de la que otro
será el resultado.
El primer aspecto es el que designo como INTERPRETACIÓN u OBJETO INTERPRETADO y
quizá ahora pueda entenderse por qué también puede designársele como OBJETO
SEMIÓTICO o como SEMIOSIS SUSTITUIDA. Siempre, todo objeto es el resultado de
la acción de otro (siendo por lo general este otro un discurso verbal y/o una
configuración gráfica y/o una disposición de otros objetos).
El segundo aspecto, la posibilidad de ejercer la propia eficacia para que OTRO
resulte interpretado, es el que designo como REPRESENTACIÓN o REPRESENTAMEN
(aprovechando el término peirceano) y quizá ahora pueda entenderse por qué
también puede designársele como SEMIOSIS SUSTITUYENTE, ya que viéndolo no lo
vemos como tal sino como forma que construye al otro (la tan conocida
"transparencia" del lenguaje, que se aplica a cualquier materia prima
semiótica
en su propuesta REPRESENTATIVA).
O sea, como en el caso del cambio en la dirección de la profundidad del cubo de
Necker, cualquier OBJETO (lo que es extensible a cualquier SIGNO, ya que se
trata de una característica general de todos los sistemas semióticos) puede
ser
visto, ya bien como INTERPRETACIÓN RESULTANTE de otros discursos/semiosis, o ya
bien como AGENTE REPRESENTATIVO de algo diferente de él mismo. Pero lo que no
puede ocurrir, como con el cubo de Necker, es que se lo pueda considerar
simultáneamente en los dos aspectos.
Para que UN OBJETO PRODUZCA UNA REPRESENTACIÓN DE OTRA COSA es preciso que se
sitúe como propuesta comunicativa, lo que ya depende de los usos y costumbre de
cada sociedad en cada época. Y ésta es la tarea del curador del Museo: ofrecer
LOS OBJETOS a la PERCEPCIÓN DE LOS VISITANTES de modo que estos CONSTRUYAN ALGO
DIFERENTE AL OBJETO QUE ESTÁN VIENDO pero que es LO QUE ESE OBJETO REPRESENTA.
Quizá así se comprenda la resistencia a admitir que el objeto es esencial y
necesario para la existencia del Museo; porque no es EN CUANTO OBJETO sino en
función de LA POTENCIA REPRESENTATIVA que la DISPOSICIÓN en que aparece en una
determinada exhibición es capaz de atribuirle a un objeto. Lo que se exhibe en
el Museo no es el OBJETO EN SÍ, sino INVESTIDO DE SU POTENCIA REPRESENTATIVA.
Entonces, es tarea básica en el estudio acerca de la identidad de un Museo
existente o de uno que se está diseñando o de una exposición determinada,
parcial y temporal, disponer de lo que, provisionalmente, he denominado como el
"REGISTRO DE LAS CARACTERÍSTICAS INTERPRETATIVAS Y REPRESENTATIVAS que
poseen
los objetos exhibidos en un Museo".
Si el resultado de este REGISTRO se interrelaciona con el resultado del
REPERTORIO DE 4 PREGUNTAS básicas que se le habrán formulado a los eventuales
visitantes, el curador del MUSEO comienza a disponer del primer esbozo de
información como para bocetar una POLÍTICA DE EXHIBICIÓN del patrimonio del
Museo (y ¡qué audacia, pasar de hablar del objeto a hablar del patrimonio!).
Por eso, estas son tareas que estoy proponiendo a la reflexión de quienes se
interesen en la investigación acerca del Museo y que sería importante realizar
en distintos ámbitos, con distintas tradiciones culturales, ya que permitirían
explicar los problemas de comunicación de Museos distintos vinculados a
distintas comunidades de visitantes posibles. Y también comenzamos a comprender
la importancia de cada uno de los aspectos que debe reunir toda Investigación:
su PROBLEMA, su HIPÓTESIS y su INFORMACIÓN.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
Subject: SEMIÓTICA INDICIAL 52
Artesanías,
comunicación y archivo
Estimados amigos, nos gustaría tomar
contacto con colegas que estén trabajando
el tema de archivo y comunicación, focalizados en el tema artesanías como
objetos semióticos.
También agradeceremos referencias bibliográficas.
Estamos documentando la producción de artesanos contemporáneos en áreas
urbanas en tanto posible patrimonio cultural. Tomamos en cuenta la perspectiva
tanto de los artesanos como del público en ferias y museos y de otros actores
sociales ( medios, revistas, funcionarios políticos, técnicos, etc. Nos
interesa discutir los criterios de formación de archivos de los corpus
resultantes y de carácter multimedial.
Saludos a todos
Ana y Mirta
SEMIÓTICA INDICIAL 53
ESTRUCTURA Y
VARIANTES DEL SIGNO INDICIAL
Estimadas/os SEMIOTICIANS:
Aprovechando los distintos aspectos que han ido surgiendo, en los precedentes
mensajes, acerca de los rasgos pertinentes al diseño de una SEMIÓTICA
INDICIAL,
creo que se dispone de los fundamentos elementales y necesarios para proponer y
desarrollar, ordenada y enriquecidamente, las características identificatorias
del SIGNO INDICIAL, que venían siendo esbozadas.
Sigo, como lo he hecho anteriormente respecto del propio SIGNO INDICIAL y, en
especial, con respecto al SIGNO ICÓNICO (en "La(s) semiótica(s) de la
imagen
visual"), la estructura conceptual de la que se considera la más completa,
simple y difundida definición del Signo (pertinente a una SEMIÓTICA GENERAL),
la de C. P. 2. 228, de las elaboradas por Peirce (76, al menos, tal como las
registra Robert Marty en su URL:
ftp://ftp.univ-perp.fr/pub/semiotics/marty/76-gb.zip).
Hago, de nuevo, la
observación de que, como la configuración textual de estos mensajes no permite
diagramas, ni esquemas o árboles, trataré de sugerir las relaciones visuales
omitidas, mediante la individualización y numeración de cada línea y
fragmento
de línea.
I/ El SIGNO INDICIAL es ALGO: un existente, o sea:
1/ un OBJETO o
2/ un COMPORTAMIENTO
II/ que está en alguna RELACIÓN: se lo propone (en cuanto SEMIOSIS
SUSTITUYENTE) como REPRESENTACIÓN:
1/ INDICATIVA
2/ o DESIGNATIVA
III/ respecto de (otro) ALGO: su OBJETO o FUNDAMENTO, respecto del cual
(A) si la relación es INDICATIVA, podrá tener el carácter de:
1/ SEÑAL (si lo anticipa),
2/ INDICIO (si lo recupera) o
3/ SÍNTOMA (si son simultáneos)
(B) si la relación es DESIGNATIVA, podrá tener el carácter de:
4/ OBJETO ÚNICO (que se representa a sí mismo),
5/ PROTOTIPO (que representa a los demás de su propio conjunto) o
6/ RÉPLICA (que actualiza una posibilidad emergente de un sistema
virtual)
IV/ para ALGUIEN: el que lo INTERPRETA (en cualquiera de los dos casos: como
Representación Indicativa o Designativa), atribuyéndole (en cuanto SEMIOSIS
SUSTITUIDA y, por tanto, como NUEVO SIGNO en la MENTE DEL INTÉRPRETE) una
calidad de:
1/ ICONO (en cuanto valor formal),
2/ ÍNDICE (en cuanto valor existencial) o
3/ SÍMBOLO (en cuanto valor convencional o normativo).
Hasta aquí la derivación de la definición peirceana de SIGNO, para construir,
específicamente, al SIGNO INDICIAL.
La pretensión de este esquema es que, desde una SEMIÓTICA INDICIAL, la
propuesta de identificar a determinado Signo como un ÍNDICE será válida si
puede encuadrarse en sus categorías, permitiendo identificar, en el proceso de
producción de su eficacia significativa, cada una de las sucesivas relaciones
en él registradas.
De este modo, puede servir como INSTRUMENTO DE FALSACIÓN, o sea, permitiría
demostrar que la propuesta (de SIGNO INDICIAL) formulada sería falsa, si fuera
posible encontrar un SIGNO EXISTENCIAL (o sea, un Objeto o un Comportamiento en
situación de Semiosis Sustituyente) que no contenga todas o alguna de las
relaciones identificadas en dicho esquema. Y aquí, como he hecho en anteriores
oportunidades, formulo un llamado a los integrantes de SEMIOTICIANS, para que
traten de reflexionar acerca de entidades o situaciones comportamentales que,
efectivamente, contradigan esta propuesta. O sea, que propongan algún
REPRESENTAMEN EXISTENCIAL que demuestre que el esquema es falso. No es un
desafío formulado desde la soberbia de una actitud que se supone a sí misma
invulnerable, sino buscando la respuesta crítica que permita mejorarlo o, si
fuera el caso, eliminarlo por ineficaz. (Con estos llamados a las/os
estimadas/os SEMIOTICIANS, a veces, llamándome Juan, me siento como mi
homónimo, el Bautista: "la voz del que clama en el Desierto".)
Pero el esquema propuesto también sirve para evidenciar EL PROCESO MENTAL Y LAS
CARACTERÍSTICAS COGNITIVAS de cada una de sus etapas, cuando se pretende
ATRIBUIR SIGNIFICADO A ALGO MEDIANTE OBJETOS O COMPORTAMIENTOS, o sea,
describir rigurosamente esas situaciones en las cuales LOS OBJETOS O LOS
COMPORTAMIENTOS SON EFICACES PARA QUE ALGO ADQUIERA, EN LA MENTE DE QUIEN LOS INTERPRETE, UN DETERMINADO SIGNIFICADO.
Lo que ahora paso a hacer, muy someramente y sin mayores explicaciones (pero
dispuesto a explicarlos si alguien me lo sugiere y, por supuesto, consistiendo
en ello el desarrollo de próximos mensajes), es proporcionar LOS RECORRIDOS DE
CADA UNA DE LAS COMBINATORIAS POSIBLES, correspondientes a cada una de las
variantes establecidas en la definición, aprovechando para evidenciar que se
trata de 36 VARIANTES DE SIGNOS INDICIALES POSIBLES. De todos los casos, iré
proponiendo también los correspondientes ejemplos, invitando a todos a
completar los que se les ocurran (¡Oh, Juan, el Bautista!).
1: I/ 1; II/ 1; III/ 1; IV/ 1
Sólo en este primer caso verbalizo lo que todos estos números representan:
"I/
1" = un OBJETO; "II/ 1" = en RELACIÓN INDICATIVA; "III/
1" = como SEÑAL; "IV/1"
= propone como ICONO (o INTERPRETANTE ICÓNICO), a su objeto representado, ante
la mente del Intérprete.
2: I/ 1; II/ 1; III/ 1; IV/ 2 (o sea, lo propone ante la mente del Intérprete
como "IV/2": ÍNDICE o INTERPRETANTE INDICIAL)
3: I/ 1; II/ 1; III/ 1; IV/ 3 (o sea, como "IV/3": SÍMBOLO)
---
4: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/ 1 (en este caso, se modifica el CARÁCTER INDICATIVO
que pasa de SEÑAL a "III/2": INDICIO, permaneciendo lo restante)
5: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/ 2
6: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/ 3
---
7: I/ 1; II/ 1; III/ 3; IV/ 1 (en este caso, se modifica el CARÁCTER INDICATIVO
que pasa de SEÑAL o INDICIO a "III/3": SÍNTOMA, permaneciendo lo
restante)
8: I/ 1; II/ 1; III/ 3; IV/ 2
9: I/ 1; II/ 1; III/ 3; IV/ 3
---
10: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 1
Obsérvese que, en este caso, se pasa de la RELACIÓN INDICATIVA
("II/1") a la
RELACIÓN DESIGNATIVA (II/2"), por lo cual también sus variantes pasan de
ser
("III") (1) Señal, (2) Indicio o (3) Síntoma (que son Relaciones
Indicativas) a
ser ("III/4") OBJETO ÚNICO, luego ("III/5") PROTOTIPO, y
finalmente ("III/6")
RÉPLICA (que son Relaciones específicamente Designativas), cada una con su
posibilidad de ser interpretada como ("IV") (1) ICONO, (2) ÍNDICE o
(3) SÍMBOLO.
11: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 2
12: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 3
13: I/ 1; II/ 2; III/ 5; IV/ 1
14: I/ 1; II/ 2; III/ 5; IV/ 2
15: I/ 1; II/ 2; III/ 5; IV/ 3
16: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 1
17: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 2
18: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 3
---
19: I/ 2; II/ 1; III/ 1; IV/ 1
Aquí comienza una secuencia de otras 18 posibilidades semejantes a las
anteriores, sólo que a partir de un ALGO inicial consistente, ya no en un
("I/1") Objeto, sino en un ("I/2") COMPORTAMIENTO; las
formulo, pese a su
dureza comunicativa, para dejarlas establecidas como recorrido analítico
("II/1": como INDICATIVO; "III/1": como SEÑAL;
"IV" como (1) ICONO, (2) ÍNDICE
Y (3) SÍNTOMA).
20: I/ 2; II/ 1; III/ 1; IV/ 2
21: I/ 2; II/ 1; III/ 1; IV/ 3
---
22: I/ 2; II/ 1; III/ 2; IV/ 1 ("III/2": como INDICIO)
23: I/ 2; II/ 1; III/ 2; IV/ 2
24: I/ 2; II/ 1; III/ 2; IV/ 3
---
25: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 1 ("III/3": como SÍNTOMA)
26: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 2
27: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 3
---
28: I/ 2; II/ 2; III/ 4; IV/ 1 ("II/2": como DESIGNATIVO;
"III/4": como OBJETO
ÚNICO)
29: I/ 2; II/ 2; III/ 4; IV/ 2
30: I/ 2; II/ 2; III/ 4; IV/ 3
---
31: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 1 ("III/5: como PROTOTIPO)
32: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 2
33: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 3
---
34: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 1 ("III/6": como RÉPLICA)
35: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 2
36: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 3
De todos ellos trataré de encontrar los ejemplos correspondientes. Es una tarea
que hemos comenzado a explorar, puedo decir que con éxito, en diálogo con los
alumnos, en la Cátedra de Semiótica de la Carrera de Letras de la Facultad de
Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy, apoyado
por el equipo docente que constituyen las Licenciadas Patricia Calvelo y Mita
Homs.
Cordialmente.
Juan Magariños de Morentin
SEMIÓTICA INDICIAL 54
ESTRUCTURA Y
VARIANTES DEL SIGNO INDICIAL
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Me había comprometido, cuando difundí la
propuesta analítica de la definición
del SIGNO INDICIAL (el 3 de
diciembre), a aportar los ejemplos correspondientes
a las 36
variantes que surgían de la combinatoria de sus rasgos
peirceanamente
constitutivos. Voy a tratar de cumplir ahora con
esa promesa. Los ejemplos que
menciono son tentativos; o sea, es
muy posible que alguno esté equivocado y que
otros puedan
mejorarse, logrando mayor precisión y ajuste en relación con
las
características que identifican a la correspondiente
variante.
Voy a reproducir, primero, la DEFINICIÓN DEL SIGNO
INDICIAL, para que podamos
recordarla e identificar adecuadamente
a los distintos componentes que se van
combinando y entendamos el
papel que juegan: como integrantes del REPRESENTAMEN
o del OBJETO
SEMIÓTICO o del INTERPRETANTE.
Después expondré los ejemplos.
Irán precedidos por la IDENTIFICACIÓN NUMÉRICA
de cada variante y
por (a) la DESCRIPCIÓN TÉCNICO-SEMIÓTICA de esa variante;
(b) por
la DESCRIPCIÓN EMPÍRICA de las relaciones existenciales que componen
la
presencia social de la variante correspondiente; y (c),
finalmente, propondré
el EJEMPLO (uno entre los innumerables) en
el que se me ocurre que se
materializan todos los rasgos
pertinentes a la variable en estudio (cuando
alguna vez digo "y,
por supuesto,...", me estoy refiriendo a algún ejemplo que
ya he
utilizado en mensajes anteriores).
Comienzo, entonces, por
reproducir la DEFINICIÓN DE SIGNO INDICIAL:
I/ EL SIGNO
INDICIAL es ALGO: un existente, o sea:
1/ un OBJETO o
2/ un
COMPORTAMIENTO
II/ que está en alguna RELACIÓN: o sea, se lo
propone (en cuanto SEMIOSIS
SUSTITUYENTE) como
REPRESENTACIÓN:
1/ INDICATIVA
2/ o DESIGNATIVA
III/
respecto de (OTRO) ALGO: su OBJETO O FUNDAMENTO, respecto del
cual
(A) si la relación es INDICATIVA, podrá tener el
carácter de:
1/ SEÑAL (si lo anticipa),
2/ INDICIO (si lo
recupera) o
3/ SÍNTOMA (si son simultáneos)
(B) si la
relación es DESIGNATIVA, podrá tener el carácter de:
4/ OBJETO
ÚNICO (que se representa a sí mismo),
5/ PROTOTIPO (que
representa a los demás de su propio conjunto) o
6/ RÉPLICA (que
actualiza una posibilidad emergente de un sistema
virtual)
IV/ para ALGUIEN: el que lo INTERPRETA (en
cualquiera de los dos casos: como
Representación Indicativa o
Designativa), atribuyéndole (en cuanto SEMIOSIS
SUSTITUIDA y, por
tanto, como NUEVO SIGNO EN LA MENTE DEL INTÉRPRETE) una
calidad
de:
1/ ICONO (en cuanto valor formal),
2/ ÍNDICE (en cuanto
valor existencial) o
3/ SÍMBOLO (en cuanto valor convencional o
normativo).
---------------------------------
Paso ahora a
PROPONER LOS EJEMPLOS correspondientes:
1: I/ 1; II/ 1; III/
1; IV/ 1 = (a) Un objeto indicativo como señal icónica;
(b) algo
que aparece en un lugar anticipando una forma que va a sobrevenir;
(c)
un lápiz labial anticipa el color sobre los labios de
alguien.
2: I/ 1; II/ 1; III/ 1; IV/ 2 = (a) Un objeto
indicativo como señal indicial;
(b) algo que aparece en un lugar
anticipando una existencia que va a
sobrevenir; (c) un arma de
fuego anticipa la producción de un orificio en un
blanco u
objetivo; y, por supuesto, las nubes que, eventualmente, anticipan
la
lluvia.
3: I/ 1; II/ 1; III/ 1; IV/ 3 = (a) Un objeto
indicativo como señal simbólica;
(b) algo que aparece en un lugar
anticipando un valor que va a sobrevenir; (c)
un traje de novia,
en el taller de la modista, anticipa una unión
matrimonial.
4: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/ 1 = (a) Un objeto
indicativo como indicio icónico;
(b) algo que aparece en un lugar
recuperando una forma que ya no está; (c) una
fotografía recupera
el rostro de un ausente (o de un presente, en otro
momento
pasado).
5: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/ 2 = (a) Un
objeto indicativo como indicio indicial;
(b) algo que aparece en
un lugar recuperando un existente que ya no está; (c)
un
cigarrillo que ha sido apagado recupera la presencia de un fumador;
y, por
supuesto, la huella del pie, en la arena, recupera el pie
de alguien que pasó
por allí.
6: I/ 1; II/ 1; III/ 2; IV/
3 = (a) Un objeto indicativo como indicio
simbólico; (b) algo que
aparece en un lugar recuperando un valor que ya no
está; (c) un
buen traje deshilachado, usado por alguien, recupera los
tiempos
de bonanza en que se lo usó nuevo.
7: I/ 1; II/ 1;
III/ 3; IV/ 1 = (a) Un objeto indicativo como síntoma
icónico;
(b) algo que aparece en un lugar evidenciando una forma
contemporánea; (c) una
trasmisión televisiva "en vivo" evidencia
cómo "luce", en ese momento, el
rostro de un personaje.
8:
I/ 1; II/ 1; III/ 3; IV/ 2 = (a) Un objeto indicativo como síntoma
indicial;
(b) algo que aparece en un lugar evidenciando un
existente contemporáneo; (c)
la lamparilla encendida sobre la
puerta de un estudio de radio evidencia que,
dentro del estudio,
se está trasmitiendo; y, por supuesto, el humo, que se ve
por
encima de un muro y que evidencia la existencia de fuego
9: I/ 1; II/ 1; III/ 3; IV/ 3 = (a) Un objeto indicativo como
síntoma
simbólico; (b) algo que aparece en un lugar evidenciando
un valor
contemporáneo; (c) la estrella de David o la media luna
o la cruz, etc., en lo
alto de un edificio evidencia que se trata
de un lugar religioso.
10: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 1 = (a)
Un objeto designativo como objeto único
icónico; (b) algo que
aparece en un lugar representándose a sí mismo en cuanto
forma;
(c) una pirámide egipcia se muestra a sí misma como siendo esa forma
que
se ve en las postales turísticas; o bien el rostro de un
político cuando lo
reconocemos en presencia, por haberlo visto en
los medios.
11: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 2 = (a) Un objeto
designativo como objeto único
indicial; (b) algo que aparece en
un lugar representándose a sí mismo en cuanto
existente; (c) la
voz de alguien que permite individualizarlo
inequívocamente.
12: I/ 1; II/ 2; III/ 4; IV/ 3 = (a) Un
objeto designativo como objeto único
simbólico; (b) algo que
aparece en un lugar representándose a sí mismo en
cuanto valor;
(c) El sillón de Rivadavia que representa la presidencia; y,
por
supuesto, la espada de San Martín.
13: I/ 1; II/ 2;
III/ 5; IV/ 1 = (a) Un objeto designativo como prototipo
icónico;
(b) algo que aparece en un lugar representando a los restantes de
su
dominio en cuanto formas; (c) un automóvil en una exposición
que nos muestra
cómo son los restantes automóviles de esa marca y
modelo; y, por supuesto ,una
moneda de un maravedí que nos
muestra cómo eran las monedas de un maravedí.
14: I/ 1; II/
2; III/ 5; IV/ 2 = (a) Un objeto designativo como
prototipo
indicial; (b) algo que aparece en un lugar
representando a los restantes de su
dominio en cuanto existentes;
(c) un cráneo representa la osamenta de un tipo
de
cabezas.
15: I/ 1; II/ 2; III/ 5; IV/ 3 = (a) Un objeto
designativo como prototipo
simbólico; (b) algo que aparece en un
lugar representando a los restantes de su
dominio en cuanto
valores; (c) un billete de banco en circulación representa
el
mismo valor económico que los restantes de su misma
designación.
16: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 1 = (a) Un objeto
designativo como réplica
icónica; (b) algo que aparece en un
lugar representando a alguna de las
posibilidades del sistema al
que pertenece en cuanto formas; (c) el mismo
billete de banco del
ejemplo anterior, visto como una de las variantes,
diferencial e
identificable, de los diversos diseños de billetes que
circulan.
17: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 2 = (a) Un objeto
designativo como réplica
indicial; (b) algo que aparece en un
lugar representando a alguna de las
posibilidades del sistema al
que pertenece en cuanto existentes; (c) un
medicamento, en una
farmacia, como alternativa posible junto a otros de la
misma o
semejante eficacia.
18: I/ 1; II/ 2; III/ 6; IV/ 3 = (a) Un
objeto designativo como réplica
simbólica; (b) algo que aparece
en un lugar representando a alguna de las
posibilidades del
sistema al que pertenece en cuanto valores; (c) un
receptáculo
como fracción posible de un sistema de medidas de capacidad
por
litros o galones, etc.
19: I/ 2; II/ 1; III/ 1; IV/ 1
= (a) Un comportamiento indicativo como señal
icónica; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar anticipando
una
forma que va a sobrevenir; (c) la tarea de un dibujante
dibujando, que indica
que va a poder verse un dibujo.
20:
I/ 2; II/ 1; III/ 1; IV/ 2 = (a) Un comportamiento indicativo como
señal
indicial; (b) determinadas acciones que se producen en un
lugar anticipando un
existente que va a sobrevenir; (c) la tarea
de un albañil de la que resultará
una pared.
21: I/ 2; II/
1; III/ 1; IV/ 3 = (a) Un comportamiento indicativo como
señal
simbólica; (b) determinadas acciones que se producen en un
lugar anticipando un
valor que va a sobrevenir; (c) el trabajo de
un empleado por el que le
corresponderá recibir un
salario.
22: I/ 2; II/ 1; III/ 2; IV/ 1 = (a) Un
comportamiento indicativo como indicio
icónico; (b) determinadas
acciones que se producen en un lugar recuperando una
forma que ya
no está; (c) mirarse en el espejo buscando lo que queda de la
cara
que se tenía hace 20 años.
23: I/ 2; II/ 1; III/ 2;
IV/ 2 = (a) Un comportamiento indicativo como indicio
indicial;
(b) determinadas acciones que se producen en un lugar recuperando
un
existente que ya no está; (c) un gesto que alguien ejecuta
automáticamente,
reproduciendo el que hacía cuando el que lo hace
tenía un gato como
destinatario del gesto.
24: I/ 2; II/
1; III/ 2; IV/ 3 = (a) Un comportamiento indicativo como
indicio
simbólico; (b) determinadas acciones que se producen en
un lugar recuperando un
valor que ya no está; (c) usar traje y
corbata para dar clase como
jerarquización de la tarea
docente.
25: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 1 = (a) Un
comportamiento indicativo como síntoma
icónico; (b) determinadas
acciones que se producen en un lugar evidenciando una
forma
contemporánea; (c) usar colores de ropa que armonicen con los ojos
azules
de quien la usa.
26: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 2 =
(a) Un comportamiento indicativo como síntoma
indicial; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar evidenciando
un
existente contemporáneo; (c) el temblor como demostración de
miedo.
27: I/ 2; II/ 1; III/ 3; IV/ 3 = (a) Un comportamiento
indicativo como síntoma
simbólico; (b) determinadas acciones que
se producen en un lugar evidenciando
un valor contemporáneo; (c)
actitudes obedientes como reconocimiento de la
autoridad de
otro.
28: I/ 2; II/ 2; III/ 4; IV/ 1 = (a) Un comportamiento
designativo como objeto
único icónico; (b) determinadas acciones
que se producen en un lugar
representándose a sí mismas como
formas; (c) el canto de Kiri Te Kanawa por
cuyas modulaciones se
la reconoce frente a cualquier otra.
29: I/ 2; II/ 2; III/ 4;
IV/ 2 = (a) Un comportamiento designativo como objeto
único
indicial; (b) determinadas acciones que se producen en un
lugar
representándose a sí mismas como existentes; (c) el viaje
de Cristóbal Colón,
que lo representa en cuanto sólo fue
capitaneado por él.
30: I/ 2; II/ 2; III/ 4; IV/ 3 = (a) Un
comportamiento designativo como objeto
único simbólico; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar
representándose
a sí mismas como valores; (c) el manejo arbitrario de
operaciones
financieras representan el concreto poderío político-económico
de
determinado Banco.
31: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 1 = (a)
Un comportamiento designativo como
prototipo icónico; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar
representando a
los restantes de su dominio en cuanto formas; (c) las
actitudes
que aprende un clérigo para ser visto por la
sociedad.
32: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 2 = (a) Un
comportamiento designativo como
prototipo indicial; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar
representando a
los restantes de su dominio en cuanto existentes; (c) fumar
un
cigarrillo tras otro permite identificar a un fumador
compulsivo.
33: I/ 2; II/ 2; III/ 5; IV/ 3 = (a) Un
comportamiento designativo como
prototipo simbólico; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar
representando a
los restantes de su dominio en cuanto valores; (c) el modo
de
manejar los cubiertos permite identificar la educación de una
persona.
34: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 1 = (a) Un
comportamiento designativo como réplica
icónica; (b) determinadas
acciones que se producen en un lugar representando a
alguna de
las posibilidades del sistema al que pertenecen en cuanto formas;
(c)
los gestos y actitudes corporales que selecciona un mimo para
representar a un
ebrio.
35: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 2 =
(a) Un comportamiento designativo como réplica
indicial; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar representando
a
alguna de las posibilidades del sistema al que pertenecen en
cuanto existentes;
(c) los movimiento de un cirujano mientras
opera provienen del aprendizaje de
la práctica de la
cirugía.
36: I/ 2; II/ 2; III/ 6; IV/ 3 = (a) Un
comportamiento designativo como réplica
simbólica; (b)
determinadas acciones que se producen en un lugar representando
a
algunas de las posibilidades del sistema al que pertenecen en cuanto
valores;
(c) gastar mucho "ad exhibendum".
Espero que les
sea leve.
Cordialmente.
Juan Magariños de
Morentin
SEMIÓTICA INDICIAL 55
ARQUEOLOGÍA
- UNA CEREMONIA INDICIAL ??
A
los miembros de la lista,
les escribo para solicitarles ayuda
para ver de encontrar, si es posible,
respuestas a una inquietud.
Soy arqueólogo y en un sitio perteneciente a la
Cultura San
Francisco (noroeste argentino, alrededor de dos milenios
de
antigüedad) hemos encontrado una importante serie de pipas
cerámicas en las
que se fumaban substancias alucinógenos. Yo
supongo que el estudio de la
situación involucrada podría
beneficiarse utilizando el enfoque de la
semiótica
indicial.
La forma y tamaño de las pipas permiten tener la
certeza que podían ser
apoyadas directamente en el piso o sobre
alguna otra superficie
especialmente preparada a tal fin (de
madera, una piel o algún tejido).
Ello, sumado al número de
hallazgos realizados y la gran capacidad de carga
de los
hornillos, permite conjeturar sobre aspectos relativos al uso
de
estas pipas que aparentemente significó el desarrollo de un
acto grupal
dado por un conjunto de personas ocupadas en fumar en
pipa durante un
espacio de tiempo relativamente prolongado, es
decir, al menos varias horas.
El acto de fumar debió haber estado
destinado al diálogo o a la meditación y
bien puede suponerse que
los participantes del acto se ubicaban siguiendo un
determinado
orden y conformaban, desde el punto de vista de su ubicación
en
el terreno, una determinada forma geométrica: un círculo,
óvalo, rectángulo,
etc. En otras palabras, si bien al presente no
se han reconocido estructuras
(construcciones) particulares
asociadas a estos hallazgos, hay elementos
suficientes que
respaldan la suposición de que las pipas de Moralito
están
vinculadas con usos ceremoniales.
En Moralito (así
se llama el sitio arqueológico) se encontraron desde
hornillos
carentes de decoración hasta llegar a decoraciones de
tipo
antropomorfo de gran complejidad. En la serie de hornillos
encontrada es
posible detectar una secuencia o escala de
complejidad en la decoración que,
en síntesis, recorre los
siguientes pasos:
* sin decoración. En este grupo tal vez
quepa incluir, además, un único
ejemplar que cuenta con una
decoración geométrica;
* con decoración caracterizada por un
elevado grado de realismo, incluyendo
especialmente las
extremidades inferiores y superiores y el órgano
sexual
masculino:
* decoración de rasgos antropomorfos de
manera que aparecen como
representaciones de órganos de los
sentidos totalmente sobresaltadas. De
esta manera aparecen como
exaltados ojos, orejas, nariz, boca y los órganos
sexuales
masculinos (pene y testículos). Las extremidades (superiores
e
inferiores) emergen delgadas y desfiguradas. Las ranuras que
delimitan los
dedos de la mano (que constituyen la única parte de
la representación que no
posee aspecto antropomorfo), conservan
restos de una sustancia de color
rojo.
La decoración de
las pipas no incluye representaciones de rasgos zoomorfos.
Las
decoraciones figurativas (tanto antropomorfas como zoomorfas) son
muy
frecuentes y variadas en Moralito y puede afirmarse que
existía una
correspondencia directa entre la representación dada
por la decoración y la
función del objeto decorado. En esta
relación, el tipo de decoración de las
pipas es prácticamente
exclusiva de ellas y parece estar claramente
vinculada con el
consumo de alucinógenos (o enteógenos, si lo prefieren).
A
partir de esta situación propongo que
El concepto esbozado de
una posible secuencia detectada en la decoración de
los hornillos
de las pipas incluye la percepción de que este
ordenamiento
responda a una vinculación entre el momento (o
etapa) del fumar y la
sustancia fumada (o el efecto del
producto). El fumador pudo haber escogido
diferentes pipas a lo
largo de una ceremonia o bien directamente un único
tipo de pipa
en acuerdo con el tipo de sustancia fumada. Esto
estaría
indicando, posiblemente, desde la perspectiva semiótica,
una relación de
tipo "índice indicativo" que permitiría
recuperar, en la actualidad, los
diferentes contextos
ceremoniales a los que estaría vinculada cada una de
estas pipas
ide4ntificadas según su decoración. La decoración de la
pipa
parece también haber estado vinculada con la forma y el
tamaño del
utensilio. Tampoco puede descartarse una posible
vinculación entre la
decoración y aspectos tales como roles y
adscripción social, sexo;
semióticamente, esto establecería una
relación del tipo de "índice
designativo" con los eventuales
usuarios a los que estuviera asignada la
utilización de cada
variedad. En principio los hallazgos de Moralito no
ofrecen
sustento para una posible conexión entre la pipa elegida y la
edad
del fumador. Esta vinculación sólo pudo haberse registrado
entre adultos
pero, aparentemente, las pipas no fueron usadas por
menores.
La pregunta es:
¿existen registros de
situaciones similares en otras ceremonias en las que
se produce
un cambio de artefacto (utensilio o instrumento) en razón que
la
decoración se adapta al momento, sensación/sentimiento que se
está
viviendo?. Sería, por ejemplo, de instrumentos musicales o,
quizás, de
vestimentas. ¿Hay algún estudio semiótico acerca de
estas otras situaciones
ceremoniales afines?
Muchas gracias
por vuestra atención y amabilidad. Cordialmente,
Jorge
Kulemeyer
SEMIÓTICA INDICIAL 56
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Dejo, por el momento, el tema de la SEMÁNTICA
VISUAL DE LAS IMÁGENES
FIGURATIVAS y retomo el de la SEMIÓTICA
INDICIAL, ya que, habiéndolo elegido
como tema de mi disertación
en el próximo Congreso de la FELS, necesito ir
reflexionando
sobre algunos aspectos que me parece importante compartir
con
vosotros.
La metodología semiótica, tal como la vamos
estudiando o, al menos, como la voy
proponiendo, parte, como
material básico de análisis, del aspecto físico o
material de la
SEMIOSIS SUSTITUYENTE, a partir de la cual DETERMINADA
COMUNIDAD
INTERPRETANTE CONSTRUYE UNA O MÚLTIPLES SIGNIFICACIONES
relativas a determinado
fenómeno social en estudio.
Esto
es lo que permite sustentar la afirmación, que formulé en su
momento,
acerca de que NO HAY SEMÁNTICA SIN SINTAXIS.
O
sea, que la EXPLICACIÓN acerca de cómo se produce(n)
DETERMINADO(S)
SIGNIFICADO(S) en determinado momento de
determinado ámbito social sólo puede
formularse a partir de haber
identificado EL CONTRASTE ENTRE:
(1) LAS RELACIONES
EFECTIVAMENTE EXISTENTES ENTRE ENTIDADES EFECTIVAMENTE
EXISTENTES
(O SINTAXIS) PERTENECIENTES A DETERMINADA SEMIOSIS y
(2) LOS
DISTINTOS HÁBITOS DE INTERPRETACIÓN EFECTIVAMENTE VIGENTES ENTRE
LOS
INDIVIDUOS PERTENECIENTES A DISTINTOS GRUPOS
SOCIALES.
Por supuesto, NO DE UNA ÚNICA SINTAXIS DE UN ÚNICO
DISCURSO ("discurso" en
sentido amplio: aquél originado en una o
múltiples semiosis vigentes en
determinada comunidad), sino DE LA
INTERRELACIÓN DE IDENTIDAD, CONTRASTE O
CONTRADICCIÓN ENTRE LAS
VARIAS PROPUESTAS SINTÁCTICAS construidas o
interpretadas en esa
determinada comunidad. En definitiva, EXPLICAR EL
SIGNIFICADO
requiere disponer de las múltiples sintaxis que lo construyen
o,
dicho en otros términos, de los distintos MUNDOS SEMIÓTICOS
POSIBLES que
intervienen en su producción.
Y aquí surge un
cierto problema, cuando el ámbito de trabajo se centra en
algunas
de las SEMIOSIS INDICIALES de mayor importancia en cualquier
comunidad:
LOS COMPORTAMIENTOS como semiosis sustituyentes y, por
tanto, eficaces para la
producción de significado.
Si
recordáis los mensajes correspondientes, LA SEMIÓTICA INDICIAL
estudia,
según Peirce, la producción del significado a partir de
OBJETOS,
COMPORTAMIENTOS Y RECUERDOS. Dejo de lado a los
RECUERDOS (que, en su versión
lingüística, constituyen materia
prima también del psicoanálisis; no en balde,
Lacan buscaba
ratificación para muchas de sus propuestas en la coherencia
que
guardaban con la semiótica peirceana), a los que no existe
acceso directo, sino
necesariamente mediado por la palabra o, en
algunos extraños casos, por la
imagen. Lo más directo, para una
SEMIÓTICA INDICIAL, es tomar a los OBJETOS
como eventuales
productores de significación (no ya como portadores
de
significado, o sea, como OBJETOS SEMIÓTICOS, sino como
productores de
significado, o sea como SEMIOSIS SUSTITUYENTES),
ya que no requieren
necesariamente su mediación por otra
semiosis, sino que permiten estudiar las
relaciones que los
vinculan en cuanto tales objetos; sin que esto permita
prescindir
de las dificultades que puede ofrecer su segmentación en entidades
y
la identificación de relaciones que los vinculan.
Pero
sobre lo que intento llamar la atención, ahora, es sobre
los
COMPORTAMIENTOS en cuanto materia prima semiótica,
especialmente importante en
la producción del
significado.
Creo que resulta evidente para todos la eficacia
de los comportamientos en la
producción de significados. El
COMPORTAMIENTO es el ámbito fundamental sobre el
que se aplica la
evaluación ética, técnica y estética, como aplicación de
los
sistemas culturales vigentes en determinada comunidad. El
COMPORTAMIENTO es el
modo privilegiado que posee cada individuo,
en el seno de la comunidad a la que
pertenece, para producir el
significado que pretende que se le reconozca a su
propia
existencia en el seno de esa determinada comunidad.
O sea,
estoy afirmando que todo comportamiento, individual o grupal, es
objeto
de interpretación y, por tanto, quien o quienes actúan lo
producen con
conocimiento, más o menos actualizado, de este
destino de MOSTRARSE
SIGNIFICATIVAMENTE Y DE SER INTERPRETADO.
El tema del investigador semiólogo, cuando toma al
COMPORTAMIENTO como su
objeto de estudio, es EXPLICAR LAS
DIVERSAS INTERPRETACIONES QUE CONDUCEN, A
PARTIR DE LOS DATOS
PERCEPTUALES OBSERVABLES EN DICHO COMPORTAMIENTO, A LAS
DIVERSAS
SIGNIFICACIONES que dicho comportamiento recibe en determinado
ámbito
social.
Lo que constituye el PROBLEMA que pretendo
compartir es el que proviene de la
INESTABILIDAD de la
información disponible de manera confiable para lograr
el
objetivo del análisis semiótico: LA EXPLICACIÓN DE LA
SIGNIFICACIÓN producida,
en cada caso, por el COMPORTAMIENTO en
estudio (ante cada individuo o para los
diversos grupos sociales
de intérpretes del comportamiento en estudio).
Si pretendo
ser coherente con lo que dije al principio, LA EXPLICACIÓN de
la
específica SIGNIFICACIÓN de determinado COMPORTAMIENTO tendrá
que estar
fundamentada EN LAS RELACIONES EFECTIVAMENTE EXISTENTES
ENTRE ENTIDADES
EFECTIVAMENTE EXISTENTES (O SINTAXIS)
PERTENECIENTES AL COMPORTAMIENTO EN
ESTUDIO, EN CUANTO SEMIOSIS
INDICIAL.
Tomemos el caso de "LOS PIQUETEROS". Reciben
significados distintos en los
discursos de diversos partidos
políticos, agrupaciones vecinales o
instituciones oficiales, en
los de la policía, la justicia, el periodismo, los
usuarios,
transeúntes peatones o motorizados y en el de las diversas
personas,
familias, grupos sociales intervinientes
protagónicamente como tales
piqueteros. Pero, ¿SU COMPORTAMIENTO
PRODUCE ALGÚN SIGNIFICADO previo o al
margen del que le atribuyen
los otros discursos?
Si pretendemos estudiar cómo y qué
SIGNIFICADO producen los PIQUETES, parecería
que tenemos que
estudiar LOS MÚLTIPLES DISCURSOS VERBALES (O FÍLMICOS) QUE
DAN
CUENTA de los COMPORTAMIENTOS que ocurrieron en tales
PIQUETES. Porque tal
comportamiento o YA HA CONCLUIDO y no es por
lo tanto recuperable en su
carácter de acontecimiento o ESTÁ
TRANSCURRIENDO con una dinámica propia de la
fugacidad, al menos
en función del tiempo que requeriría un estudio riguroso
y
detallado de las ENTIDADES y de las RELACIONES que construyen
su EFICACIA
COMUNICATIVA y que, en definitiva, producen su
SIGNIFICADO.
Pero, entonces, no podemos estudiar LAS
ENTIDADES Y RELACIONES QUE INTERVIENEN
EFECTIVAMENTE en tal tipo
de discurso comportamental, sino las ENTIDADES Y
RELACIONES DE
LAS QUE DAN CUENTA los diversos discursos verbales o de
imágenes
que, al referirse al COMPORTAMIENTO DE LOS PIQUETEROS,
los construyen como
referentes. O sea, que tenemos que acudir a
un DISCURSO SUSTITUTO O EXTERIOR
(¡Oh, Jean-Pierre y Guentcheva
Desclés!) que arrastra todas las características
que le son
propias, pero con ajenidad y tergiversación de las
específicamente
constitutivas del comportamiento de los
piqueteros en estudio.
El problema no es de fácil solución.
Requiere:
1.. ya bien un estudio minucioso de las
características del REGISTRO posible
del comportamiento que
conduzca a identificar qué ENTIDADES se vinculan
mediante qué
RELACIONES efectivamente eficaces para producir el SIGNIFICADO
de
determinado COMPORTAMIENTO, sin esperar a la grabación de
discursos verbales o
a la filmación de discursos visuales acerca
de tales comportamientos,
2.. o bien, identificando y
estableciendo determinadas reglas en tales
grabaciones y
filmaciones que permitan ANULAR O, AL MENOS, MINIMIZAR,
LA
INJERENCIA DE LO VERBAL Y/O DE LO VISUAL sesgando y
distorsionado la
interpretación de las entidades y relaciones
específicas de LO COMPORTAMENTAL;
3.. o bien, dando adecuado
cumplimiento a ese otro criterio por el que se
afirma que NINGUNA
SEMIOSIS ES AUTOSUFICIENTE, o sea, que no puede explicarse
el
significado del discurso comportamental de los piqueteros
prescindiendo de
sus relaciones con el discurso verbal o visual;
pero que tampoco puede
explicarse el significado verbal de un
poema de Gelman prescindiendo de sus
relaciones con el discurso
visual o comportamental; ni tampoco puede explicarse
el
significado visual de un mural de Rivera prescindiendo de sus
relaciones con
el discurso comportamental o verbal. En todos
estos casos, la cuestión es CÓMO
HACERLOS CONVERGER EN LA
EXPLICACIÓN DE LA SIGNIFICACIÓN SOCIAL PRODUCIDA POR
CADA UNO DE
ELLOS, sin pervertir la explicación de lo específico a cada uno
de
los
otros.
Cordialmente,
Juan
_____________________________________
Juan
Magariños de Morentin
Universidad Nacional de La
Plata
Universidad Nacional de Jujuy
Tel/Fax: 54 11 4862
4813
http://www.magarinos.com.ar/
http://www.archivo-semiotica.com/
http://go.to/centro-investigaciones-semioticas
_____________________________________
SEMIÓTICA INDICIAL 57
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
SEMIÓTICA INDICIAL 58
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
(diferentes significados cambian los
análisis)
Estimado Francisco
Umpiérrez:
Me parece que tus ideas acerca de los piqueteros
están apoyadas sobre una
categoría, digamos, precisamente
"piqueteros" que no es la que cubre el
comportamiento de
"nuestros" piqueteros argentinos.
Es que en estas latitudes
se ha producido una verdadera resemantización de ese
término.
¿Cómo?
Piqueteros no son, como en el caso del que hablás -y
como en nuestro país hasta
hace un tiempo (mediados de los '90)-
ni trabajadores en huelga que tratan que
una huelga tenga éxito,
ni tampoco desocupados que hacen determinadas cosas en
el intento
de asegurar el éxito de una huelga, y que eventulmente
ejercen
violencia y sobre todo hacen ruido. No. Este, en todo
caso, es el problema de
los estereotipos creados por los medios y
que se pretende estandarizar en la
sociedad restante.
Un
piquetero, en este país es algo más que un desocupado. Es =
desocupado + un
plus; y este plus es un acto subjetivador de
exigencia y de protesta que tienen
por objetivo su reinclusion en
el sistema productivo no sea un mero retorno al
estado anterior y
al anterior sistema. Por otro lado -y se trata de algo
sumamente
importante, diría que esencial- son mujeres y hombres que
están
intentando producir un nuevo tipo de socialidad apuntalada
centralmente en
valores tales como la solidaridad y la
creatividad, para mencionar sólo dos.
En este sentido, el
momento y la forma en que se perpetró la triste muerte de
Darío
Santillan, por ejemplo, es de una enorme fuerza expresiva (lo
asesinaron
mientras asistía a otro piquetero mortalmente herido
quien desconocía) y eso
revela una extraordinaria potencia real y
simbólica.
En todo caso, es a partir de estos hechos (y
otros) que espero te resulten
útiles, que se pueden empezar a
utilizar las herramientas semióticas para el
análisis que estás
proponiendo.
Un abrazo de
Alberto Marani.
SEMIÓTICA INDICIAL 58
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
Estimados Juan y
Francisco y estimados semioticians,
Mi intervención tiene
dos partes:
1) En respuesta a Juan, 28/07, concuerdo en que el
archivo está para ser
consultado, algo que he hecho en algunas
oportunidades y me resultó útil y
estimulante.
Quiero plantear
una discusión acerca de la diferencia entre lenguaje
y
lenguajes.
Entiendo la primera noción asociada a la
capacidad desarrollada en la
historia humana, noción tomada de
los campos de la biología, de la psicología y
de la filosofía,
básicamente.
Dentro de la descripción de esta capacidad de
lenguaje la semiosis es la
característica
básica que podemos
analizar como proceso (acción) en su realización; de
hecho,
entiendo que tu metodología tiene relación y, en algún
aspecto, creo entender
que apunta a eso.
En esta dirección del
pensamiento, lenguajes (en plural) podría ser sinónimo
de
semiosis (también en plural), en este sentido coincido con tu
identificación
de las nociones. Pero me pregunto, tanto lenguajes
como semiosis (en plural),
¿son derivaciones (en alguna medida)
en correferencia con una concepción que
simplifica la noción de
lenguaje o una concepción que subsume esta noción en
la
semiotización como proceso y, por lo tanto, se abstrae del
lenguaje como acción?
2) Respecto del problema planteado
entre comportamiento y lenguaje:
"El tema del investigador
semiólogo, cuando toma al COMPORTAMIENTO como su
objeto de
estudio, es EXPLICAR LAS DIVERSAS INTERPRETACIONES QUE CONDUCEN,
A
PARTIR DE LOS DATOS PERCEPTUALES OBSERVABLES EN DICHO
COMPORTAMIENTO, A LAS
DIVERSAS SIGNIFICACIONES que dicho
comportamiento recibe en determinado ámbito
social."
Desde
el interaccionismo socio-discursivo el lenguaje es acción (o
sea,
comportamiento) que produce evaluaciones sobre otras
acciones humanas insertas
en actividades colectivas como
porciones de las mismas actividades.
En este sentido encuentro
una coincidencia con el último punto:
" 3.. o bien, dando
adecuado cumplimiento a ese otro criterio por el que se
afirma
que NINGUNA SEMIOSIS ES AUTOSUFICIENTE, o sea, que no puede
explicarse
el significado del discurso comportamental de los
piqueteros prescindiendo de
sus relaciones con el discurso verbal
o visual; pero que tampoco puede
explicarse el significado verbal
de un poema de Gelman prescindiendo de sus
relaciones con el
discurso visual o comportamental; ni tampoco puede explicarse
el
significado visual de un mural de Rivera prescindiendo de sus
relaciones con
el discurso comportamental o verbal. En todos
estos casos, la cuestión es CÓMO
HACERLOS CONVERGER EN LA
EXPLICACIÓN DE LA SIGNIFICACIÓN SOCIAL PRODUCIDA POR
CADA UNO DE
ELLOS, sin pervertir la explicación de lo específico a cada uno
de
los otros."
Los comportamientos (o discurso comportamental
y visual para Juan) y el
lenguajear (discurso verbal) estarían
relacionados, es decir: el hacer (cortar
ruta) con el decir
(explicaciones del corte) involucran dos nieveles de
análisis que
se complementarían. No me queda claro en el caso del poema
de
Gelman o el mural de Rivera, que serían el producto de
acciones realizadas y
evaluadas (es decir contextualizadas
históricamente, aun cuando Gelman
interactúe hoy). En un poema,
objeto empírico, evaluamos el comportamiento de
lenguaje, lo
mismo que en el mural, también objeto empírico, evaluamos
las
imágenes a través de las dimensiones físicas, en ambos casos
mediados por
contextos socio-subjetivos (ideológicos) que nos
determinan.
Aquí tomo de lo que plantea Francisco:
"En el
comportamiento de los piqueteros he de distinguir dos aspectos:
su
voluntad de mostrarse significativamente y su voluntad de ser
interpretado.
(Juan
Magariños habla de conocimiento donde yo
pongo voluntad) (Tal vez dos de las
entidades
primeras a
considerar en el comportamiento sean: la voluntad y el
conocimiento.
Me queda
lejos de momento explicar la sintaxis
entre esas dos entidades).
En este objeto semiótico, en el
comportamiento de los grupos y de los
individuos, he
de
descubrir las entidades realmente existentes que lo
constituyen así como las
relaciones
realmente existentes entre
ellos.
Como procedimiento metódico he de partir de hechos
perceptuales observables en
el
comportamiento, y de ahí llegar
a los múltiples significados que interpretan
los
distintos
grupos de interpretantes."
Los distintos grupos
de interpretantes serían las diferentes semiosis
sustituyentes
acerca de las acciones piqueteras, mediadas por ideologías
y
contextos físicos y sociales (culturales) también
diferentes.
Las sintaxis que hay entre las dos entidades no sería
una sino múltiples
posibles, puesto que dependen de los mundos
semióticos posibles.
Lo que quiero destacar es que la semiosis
indicial del comportamiento, en
cuanto relaciones de entidades
efectivamente existentes (sintaxis) está mediada
por la
evaluación de la acción de lenguaje verbal.
Al describir el
comportamiento, en el caso de los piqueteros, ¿es
posible
registrar las múltiples interpretaciones de los
interpretantes posibles?, como,
obviamente, no lo es,
metodológicamente podría ser útil analizar lo que dicen y
lo que
hacen los piqueteros, como dos sintaxis que necesitan relacionarse.
En
la relación entre las tareas y objetivos que propone Francisco
se da una
posibilidad de relación (lo trabajé en análisis de
clases).
Por otra parte, la relación entre los dos
comportamientos (el gestual y el
verbal) es un tema en el que
estoy trabajando y buscando pistas a nivel
metodológico, pido
disculpas por algunos supuestos en mi mensaje.
Cordialmente
Dora
SEMIÓTICA INDICIAL 59
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Atiendo especialmente a los comentarios que
han elaborado, entre sí o respecto
de mi anterior mensaje,
Francisco, Alberto y Dora.
Por ejemplo, creo que es oportuno
el ajuste que hace Alberto respecto al
distinto uso de los
términos "piquetero" y "piquete", en España y en la
Argentina.
Advierto no obstante, desde mi punto de vista, que, en la
conclusión
que propone, se produce una inversión: no es que
"diferentes significados
cambien los análisis", sino que EL MISMO
ANÁLISIS, APLICADO A DISTINTOS
FENÓMENOS (mejor CONTEXTOS y mejor
DISPOSICIONES), EXPLICA CÓMO SE HAN
PRODUCIDO LOS DIFERENTES
SIGNIFICADOS. Además y con independencia de que los
términos
mencionados designen fenómenos diferentes en dos ámbitos
culturales,
si nos quedamos, en un estudio concreto, con la
semiótica aplicada a explicar
la significación que uno (u otro)
de esos fenómenos sociales produce en uno (u
otro) de esos
ámbitos culturales, EL MISMO ANÁLISIS APLICADO A UN
MISMO
FENÓMENO, EXPLICARÁ CÓMO SE HAN PRODUCIDO LOS MÚLTIPLES
SIGNIFICADOS vigentes
en ese determinado ámbito cultural. O sea,
EL ANÁLISIS SEMIÓTICO debe ser capaz
de evidenciar CÓMO Y POR QUÉ
UN MISMO FENÓMENO PRODUCE SIGNIFICADOS DIFERENTES
EN UN MISMO
ÁMBITO CULTURAL.
El problema, con EL ANÁLISIS DEL
COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS INDICIAL,
consiste en que ese
comportamiento no es sólo un OBJETO SEMIÓTICO que recibe
su
significado tal como éste resulta construido por el discurso
social, sino que
el propio comportamiento es (o puede ser)
"DISCURSO SOCIAL", en cuanto SE
CONSTITUYE EN SEMIOSIS
SUSTITUYENTE QUE PRODUCE EL SIGNIFICADO DE OTRO
FENÓMENO
DIFERENTE al que está CONSTRUYENDO, REPRESENTANDO,
SUSTITUYENDO Y SIGNIFICANDO
(con los matices o variantes
correspondientes, generalizables a toda función
semiótica: LO
CONSTRUYE pero no lo crea; LO REPRESENTA pero no especularmente;
LO SUSTITUYE pero no lo elimina; LO SIGNIFICA
pero no es el único que produce
tal significado).
Por eso
resulta indispensable IDENTIFICAR Y CONOCER LA EFICACIA CON
QUE
INTERACTÚAN LAS ENTIDADES Y LAS RELACIONES que constituyen la
estructura
EXISTENCIAL del fenómeno comportamental en estudio (o
sea, de nuevo: su
carácter contextual o disposicional o de
semiosis sustituyente), que es lo que
puede denominarse "su
sintaxis", para que MEDIANTE EL CONOCIMIENTO DE TAL
SINTAXIS
QUEDE EXPLICADO EL SIGNIFICADO QUE TAL COMPORTAMIENTO LE
ESTÁ
ATRIBUYENDO AL OTRO FENÓMENO AL QUE SE REFIERE. Pero no todo
el que percibe el
fenómeno (y, ahora, sí podemos pensar
concretamente en el fenómeno
comportamental de los piqueteros)
percibe lo mismo. O sea, no todos seleccionan
las mismas
entidades, ni las vinculan mediante la mismas relaciones; con
lo
que, NO TODOS CONSTRUYEN LA MISMA SINTAXIS AUNQUE TODOS
PERCIBAN EL MISMO
FENÓMENO.
COMO RESULTADO DE ESTA
PLURALIDAD DE PERCEPCIÓN DE SINTAXIS DIFERENTES (a
partir de la
percepción de una misma textualidad), SURGE LA EFECTIVA
PRODUCCIÓN
DE SIGNIFICADOS DIFERENTES. Cuando cada uno de estos
grupos, que al "ver" a los
mismos piqueteros identifican
diferentes sintaxis, da cuenta, en su discurso
social pertinente
(verbal: político o editorialista; visual: fotográfico
o
documental), de las relaciones que selecciona, jerarquiza y
muestra, ESTÁ
CONSTRUYENDO UN METALENGUAJE (en cuanto es un
discurso que se refiere a otro
discurso) con el que confiere
significado al comportamiento (de los piqueteros)
percibido. O
sea, no resignifica el fenómeno (carencia de trabajo, falta
del
pago del sueldo debido o del subsidio prometido, etc.) al que
el comportamiento
(de los piqueteros) pretendía significar de
determinado modo, sino que PROPONE
UN SIGNIFICADO ESPECÍFICO PARA
EL FENÓMENO COMPORTAMENTAL DE LOS PIQUETEROS.
Con independencia
de que, posteriormente, integre este significado pretendido
con
la evaluación de la eventual eficacia que esos actos de protesta o
de
violencia ejercidos como comportamiento por los piqueteros,
puedan tener
respecto a la demanda o reclamo por ellos
significada.
CONSTRUIR UN METALENGUAJE; o sea, CON ENTIDADES
Y RELACIONES DIFERENTES: unas
comportamentales, otras
lingüísticas, otras visuales, INTERVENIR EFICAZMENTE
PARA DAR
CUENTA DE CÓMO OTRAS DETERMINADAS ENTIDADES Y
RELACIONES:
comportamentales, lingüísticas o visuales (acerca de
las cuales se semiotiza),
CONSTRUYEN, EN CADA CASO, UNA
ESPECÍFICA SIGNIFICACIÓN.
Realizar esta intervención
diferencial en los comportamientos percibidos, con
instrumentos
que puedan reclamar un carácter de rigor, univocidad y, por
tanto,
eliminación del equívoco en la identificación de entidades
y relaciones, es lo
que considero que debe ser EL OBJETIVO DE UNA
SEMIÓTICA INDICIAL, en cuanto
conjunto de operaciones explícitas
y bien definidas destinadas a explicar cómo
y por qué determinado
comportamiento produce determinada significación.
Y esto ES
INVESTIGAR con el objetivo de explicar el proceso de
producción,
circulación, transformación y superación de las
distintas significaciones
vigentes, acerca de un determinado
fenómeno, en una determinada sociedad. Lo
otro ES PRODUCIR el
discurso social que tiene UNA ÚNICA FINALIDAD: construir
el
significado de determinado fenómeno, y UN ÚNICO SUJETO
PROTAGÓNICO: la
comunidad social. LOS INVESTIGADORES (con una
renuncia provisional a participar
como protagonistas, al menos
directos e inmediatos), CUANDO INVESTIGAMOS, NO
CONSTRUIMOS
SIGNIFICADOS (al menos de modo directo e inmediato), LOS
EXPLICAMOS.
Por esto también (y aquí recupero observaciones
de Dora) la importancia de
separar "lenguaje" y "semiosis", al
mismo tiempo que la de unificarlos
incluyendo al lenguaje en el
ámbito de la semiosis (¡Oh, Hjelmslev!) y hacer
que todos los
componentes de esa macroestructura conceptual (¡Oh,
Jackendoff!)
sean realizaciones históricas de las posibilidades
inherentes a una única
FACULTAD SEMIÓTICA.
En este
sentido, la eficacia significativa del comportamiento de un grupo
de
piqueteros no puede identificarse con la interpretación que
les atribuye el
resto del discurso social (en sus diversas y
múltiples manifestaciones:
palabras, imágenes, objetos, otros
comportamientos, etc.). SI EXISTE UNA
SEMIÓTICA INDICIAL, EL
COMPORTAMIENTO DE LOS PIQUETEROS ES SIGNIFICATIVO
CON
INDEPENDENCIA DEL SIGNIFICADO QUE LES ATRIBUYEN LAS RESTANTES
MANIFESTACIONES
DEL DISCURSO SOCIAL (ya que tal comportamiento
también es discurso social). Y
la tarea del analista semiólogo
consiste, en gran parte, en explicar en qué
consiste y cómo se
produce ese específico significado que surge de la
semiosis
comportamental.
Aquí es donde se plantea la
necesidad de encontrar un método que permita
identificar, con
rigor y de modo inequívoco, las entidades y relaciones
mediante
la descripción de cuya operatoria PUEDA EXPLICARSE LA ESPECIFICIDAD
DE
LO COMPORTAMENTAL PARA LA PRODUCCIÓN DE DETERMINADA CLASE DE
SIGNIFICADOS y
cuáles sean éstos. Insisto: siendo éste un
problema muy distinto al de quien
usa la palabra o la imagen para
producir el significado de determinado
comportamiento; así como
también es muy diferente al de quien se propone
explicar las
características del significado atribuido a
determinado
comportamiento, por parte de quienes usan la palabra
o la imagen para
producirlo.
Todo ello teniendo bien
presente lo que reitero constantemente y que también
recupera
Dora: que NINGUNA SEMIOSIS ES AUTOSUFICIENTE.
Con respecto al
texto de Francisco creo que podrían observarse dos
aspectos
respecto de los cuales sugiero la posibilidad de
realizar algún ajuste: uno es
el relativo a LAS ENTIDADES ENTRE
LAS QUE SE CONSTITUYE UNA SINTAXIS. Es
fundamental, PARA QUE EL
ANÁLISIS SEA RIGUROSO Y FALSABLE, que posea una
adecuada base
empírica y, por tanto, observable. Por tanto, desde la óptica
que
propongo, no sería adecuado hablar de SINTAXIS entre VOLUNTAD
Y CONOCIMIENTO,
ni entre FUERZA Y VOLUNTAD o entre tareas
llevadas a cabo CORRECTAMENTE y logro
de objetivos o bien entre
INFORMAR Y PRESIONAR. Una "sintaxis" entre entidades
abstractas o
valorativas carecería de sentido; la sintaxis se da siempre en
un
CONTEXTO (o CONFIGURACIÓN, si se trata de imágenes; o
DISPOSICIÓN si se trata
de objetos o comportamientos) ya que es
un FENÓMENO EXISTENCIAL, pertinente, en
la terminología
saussureana, a lo SINTAGMÁTICO. En un PARADIGMA, en
cuanto
SISTEMA O SECTOR DE UN SISTEMA en el que se organizan y
regulan determinadas
entidades abstractas o virtuales (en cuanto
posibilidades), no tendría sentido
hablar de "sintaxis"; resulta
más oportuno hablar de reglas de derivación
(deductivas) o de
articulación (inductivas) o de producción (abductivas). Y
adopto
el criterio de afirmar que SE LLEGA AL CONOCIMIENTO DE LAS
REGLAS
VIRTUALES QUE CONSTITUYEN AL SISTEMA POR INFERENCIA A
PARTIR DE LAS RELACIONES
SINTÁCTICAS EFECTIVAMENTE
CONSTATADAS.
El otro aspecto que quería comentar se refiere a
LA DIFERENCIA ENTRE
CONOCIMIENTO Y VOLUNTAD, respecto de los
cuales Francisco supone que yo opto
por una, ante el mismo
fenómeno en que él opta por la otra. No creo que
sean
intercambiables. El CONOCIMIENTO es el resultado de la
intervención producida,
conforma a determinadas reglas, sobre un
fenómeno determinado. La VOLUNTAD se
vincula a la realización de
determinada acción que sitúa o modifica la
situación de
determinado fenómeno en el mundo. El CONOCIMIENTO puede
ser
ANALÍTICO (que es el que se propone, además de en otras
disciplinas, en una
semiótica cognitiva) o DE SENTIDO COMÚN (que
es el que se utiliza e intercambia
en el diálogo cotidiano),
categorías que no tienen cabida en la estructura de
la VOLUNTAD.
Luego no creo que donde uno dice "CONOCIMIENTO" otro pueda
decir
"VOLUNTAD", sin que ello deje de causar problemas. Ante
todo esto, hay que
tener en cuenta que, donde yo digo
"CONOCIMIENTO" hay mucho más para decir que
lo expresado en esta
síntesis epistolar; y estoy prácticamente seguro que,
donde
Francisco dice "VOLUNTAD" pone también mucho más de lo efectiva
y
textualmente dicho en su mensaje.
Creo que se me ha ido
la mano en la extensión de este mensaje, así que lo
termino aquí
mismo.
Cordialmente,
Juan
_____________________________________
Juan
Magariños de Morentin
Universidad Nacional de La
Plata
Universidad Nacional de Jujuy
Tel/Fax: 54 11 4862
4813
http://www.magarinos.com.ar/
http://www.archivo-semiotica.com/
http://go.to/centro-investigaciones-semioticas
_____________________________________
SEMIÓTICA INDICIAL 60
EL COMPORTAMIENTO COMO SEMIOSIS
INDICIAL
El lector como
cazador
He encontrado en el
libro Le Démon de la théorie. Littérature et sens
commun (Paris:
Seuil, 1998), de Antoine Compagnon, un pasaje que puede
interesar
a quienes se dedican a reflexionar sobre el comportamiento
como
semiosis indicial. Dice Compagnon que Terence Cave, en su
libro
Recognitions: A Study in Poetics (Oxford: Clarendon Press,
1988),
relaciona la mimesis
"con el paradigma cinegético,
que toma prestado al historiador Carlo
Ginzburg y que hace del
lector un detective, un cazador al acecho de los
indicios que le
permitirán dar un sentido a la historia. El signo
de
reconocimiento en la ficción remite al mismo modo de
conocimiento que la
huella, el indicio, la impronta, la firma y
todos esos otros signos que
permiten identificar a un individuo o
reconstruir un evento. Según
Ginzburg, el modelo de ese tipo de
conocimiento, por oposición a la
deducción, es el arte del
cazador que descifra el relato del paso de la
bestia por las
huellas que ha dejado. Este reconocimiento secuencial
conduce a
una identificación fundada sobre indicios tenues y marginales.
Al
lado de la caza, el reconocimiento tiene también un modelo
sagrado,
el de la adivinación, como construcción del futuro y no
ya como
reconstrucción del pasado. El cazador y el adivino, se
distinguen por
sus procedimientos del lógico y del matemático, y
su inteligencia
práctica de las cosas se aproxima a la mètis
griega, encarnada en
Ulises, como inducción fundamentada en
detalles significantes recogidos
en las márgenes de la percepción
(1): el arte del detective, del
conocedor (el crítico de
atribución en historia del arte) del
psicoanalista depende del
paradigma cinegético.
“Quizás la idea misma de narración
–señalaba Ginzburg– (...) nació por
primera vez, en una sociedad
de cazadores, de la experiencia del
desciframiento de indicios
mínimos. (...) El cazador habría sido el
primero en ‘relatar una
historia’ porque era el único capaz de leer, en
las huellas mudas
(sino imperceptibles) dejadas por su presa, una serie
coherente
de eventos”.
(1) En francés: “relevés à la marge de la
perception”: no estoy seguro
de mi traducción.
Quiero
recordar que en el libro El signo de los tres. Dupin, Holmes,
Peirce (Barcelona: Lumen, 1989), de Umberto Eco y Thomas
A. Sebeock
(Eds.) figura un ensayo de Ginzburg titulado “Morelli,
Freud y Sherlock
Holmes: Indicios y método
científico”.
Cordialmente,
Eduardo
SEMIÓTICA INDICIAL 61
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
Hola.
Tengo una duda acerca de
si es acertado el uso que he encontrado
en un manual sobre
pragmática del término "indicial" para una clase de
palabras que
comprende, al menos, pronombres de primera y segunda
persona, así
como adverbios de tiempo lugar y quizás modo, es decir,
palabras
como "yo", "tú", "usted", "vos", "aquí", "ahora",
"ayer",
"mañana", ...
El origen del término es sin duda la
clasificación de los signos en
indiciales, icónicos y simbólicos
originada en Charles Sanders Peirce. Sin
embargo me resulta una
tanto incongruente considerar que un signo,
por ejemplo, "yo",
que en principio es simbólico y no relacionado de manera
causal
con aquello por lo que está, pueda considerarse en la misma
clase
que un signo como una huella la cual no es simbólica y
relacionada de
manera causal con aquello por lo que está. Es más,
no veo qué exista una
propiedad característica común entre "yo" y
una huella, porque mientras
de "yo" puede interpretarse aquello
por lo que está de manera inmediata
o casi inmediata según el
entorno contextual de su enunciación , no es
este el caso de una
huella ya que entre su impresión y su percepción puede
mediar un
tiempo debido al cual no resulta posible determinar de
inmediato
el sujeto por el que está.
Les agradezco ya los comentarios
que puedan aportarme para aclarar la
aceptabilidad o la
inaceptabilidad de este caso.
Un saludo
cordial,
mariano
SEMIÓTICA INDICIAL 61
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
efectivamente, es
imposible agrupar estos dos tipos de fenomenos en une
misma
familia.
En mis trabajos, propongo distinguir el "indice"
(ejemplo : la huella) y el
"index", que funciona de manera
arbitraria. Pertenecen a esa familia : los
pronombres, el cuadro,
las etiquetas, etc.
La confusion entre las dos catagorias
proviene del hecho que el "indexe"
establece siempre una relación
con un objeto del mundo. De ahi un fenomeno
de contiguidad. Pero
esa contiguidad es distinta de la que podemos observar
en el
indice, donde es de naturaleza causal.
Seria mas claro, pues,
abandonar la nocion de contiguidad cuando se habla
de indice, y
hablar de causalidad.
Prof. Jean-Marie
Klinkenberg
Sémiologie et rhétorique
Faculté de Philosophie et
Lettres
Université de Liège
3, place Cockerill
B. 4000
Liège
Wallonie, Belgique
Tél.:
+32/(0)4/366.56.43
Secrétariat : +32/(0)4/366.56.
50
SEMIÓTICA INDICIAL 62
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
¡Hola Mariano y
Jean-Marie!
Como les puede decir cualquier peirceano, no hay
que entender las
tres categorías de Peirce como tres cajas en
donde guardar unas cosas
que llamamos signos: se trata de
relaciones, o sea, entre dos objetos
(la expresión y el
contenido) puede haber todo tipo de combinación de
relaciones
icónicas, indexicales y symbólicas. Desde ese punto de
vista,
una huella y un pronombre (o una fotografía, que es el caso
que
yo he analizado) son diferentes. Lo que dice Jean-Marie, lo dice
también Peirce.
Ahora, yo soy un peirceano poco ortodoxo,
porque piense que el
análisis de Peirce no es suficiente para
entender las diferencias
entre los signos. Contra los
proponentes del indexicalismo en estudio
de la fotografía (entre
cuales se encuentra un viejo conocido de
Jean-Marie, Philippe
Dubois), he tratado de demostrar que la
iconicidad, la
indexicalidad y la symbolicidad intervienen de manera
muy
distinta en la fotografía, en el lenguaje, y en las
huellas.
Por otro lada, pienso que la única definición de la
indexicalidad que
es suficientemente completo para tener sentido
es la de "conección
reál", o sea, la contiguïdad y la relación
del todo as sus partes. Si
partimos de la causalidad, muchos
casos quedan sin explicarse.
Muchos de mis textos sobre la
indexicalidad en general y sobre la
fotografía en particular son
accesibles a partir de mi página Web,
por ejemplo:
http://www.arthist.lu.se/kultsem/encyclo/indexicality.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/encyclo/index.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/IndexAsMed1.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/Light1.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/VisioPhoto1.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/PhotoPost.html
De
los problemas de principio hablo también en mis artículos sobre la
iconicidad:
http://www.arthist.lu.se/kultsem/encyclo/iconicity.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/encyclo/icon.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/iconicity.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/IconiciteAix1.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/LifeworldIconicity1.html
http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/La
iconicidad1.html
Desgraciadamente, todos estos textos (menos
el último que pronto
aparecerá en De signis) son en inglés ou en
francés.
Saludos cordiales
Göran
Sonesson
SEMIÓTICA INDICIAL 63
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Coincido bastante, si bien no completamente,
con lo que Sonesson plantea
respecto del ÍNDICE, en especial en
lo que se refiere a la concurrente
participación (pero con
distinta ponderación) de los aspectos icónicos,
indiciales y
simbólicos en cualquier signo.
Peirce no es especialmente
claro en el tema del SIGNO INDICIAL. En principio,
al referirse
al SIGNO INDICIAL, cambia su propio criterio acerca de la
calidad
de la relación del REPRESENTAMEN con su OBJETO /
FUNDAMENTO, ya que, en los
casos del ICONO y del SÍMBOLO, esta
calidad es predominantemente DESIGNATIVA,
mientras que para el
ÍNDICE hace predominar, calificándola de GENUINA, una
calidad
predominantemente INDICATIVA; sin eliminar su calidad DESIGNATIVA
(CP.
8.368, nota 23), pero de modo tal que, en el caso del
ÍNDICE, cuando éste
establece una relación DESIGNATIVA con su
OBJETO, la considera una versión
DEGRADADA ("GENUINE AND
DEGENERATE INDICES") del ÍNDICE (CP. 2.283).
Esto quiere
decir que mientras el ICONO (por la discutible semejanza) y
el
SÍMBOLO (por la imprescindible convención social)
PREDOMINANTEMENTE están
SUSTITUYENDO / CONSTRUYENDO al OBJETO al
que designan (mediante, justamente,
una relación DESIGNATIVA), el
ÍNDICE tiende, PREDOMINANTEMENTE, a INTEGRASE con
el objeto hacia
el que dirige su eficacia representativa (por
ejemplo,
anticipando su futura presencia, en cuanto SEÑAL;
recuperándola del pasado, en
cuanto INDICIO - y aquí se sitúa el
caso de la huella del pie en la arena -, o
actualizando su
contemporaneidad, en cuanto SÍNTOMA), mediante una
relación
INDICATIVA.
Son los dos aspectos que, según como
yo lo veo, confluyen en el problema de la
fotografía, la cual: a)
en cuanto RELACIÓN DESIGNATIVA, tiene una vinculación
CUALITATIVA
/ ICÓNICA con el objeto representado; b) en cuanto
RELACIÓN
INDICATIVA, tiene una vinculación EXISTENCIAL / INDICIAL
con el objeto cuyo
estado contingente (y pasado) de luminosidad
retuvo.
En realidad, estoy sintetizando lo que trabajé
extensamente en otros mensajes
que han dado lugar al texto "HACIA
UNA SEMIÓTICA INDICIAL. Acerca de la
interpretación de los
objetos y los comportamientos", al que puede
encontrarse
en
http://go.to/centro-investigaciones-semioticas
Al
menos, y con todo respeto a las otras opiniones, ésta es la
mía.
Cordialmente,
Juan
Juan Magariños de
Morentin
Universidad Nacional de La Plata
Universidad
Nacional de Jujuy
Tel/Fax: 54 11 4862 4813
http://www.magarinos.com.ar/
http://www.archivo-semiotica.com/
http://go.to/centro-investigaciones-semioticas
SEMIÓTICA INDICIAL 64
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
Hola.
Agradezco su respuesta a
Jean-Marie Klinkenberg , respuesta
con la que ya me sentía
contento, a mí me hubiera bastado pensar
que "indicial" e "indéxico" tienen distintos sentidos.
Agradezco su respuesta
a Göran Sonesson que remite a una
exposición sobre qué se
entiende por indéxico e indexicalidad.
He estado leyendo con
agrado parte de las páginas web.
Mis comentarios a
continuación no precisan de ser respondidos
son solo para
permitir la evaluación de lo que entiendo:
Si por indéxico hay
que entender una relación, la relación entre
una expresión y un
objeto particular (sujeto). Donde un objeto
particular (sujeto)
es un objeto singular determinado (un miembro
determinado de una
clase), por ejemplo, Sócrates, y no un objeto
individual (un
miembro de una clase), por ejemplo, un filósofo.
Con respecto a
esto está la cuestión de si la idea de objeto existencial
u
objeto dinámico equivale a objeto partícular (sujeto) y, por
tanto,
si la idea de conexión existencial y conexión dinámica, es
la de
relación indéxica y equivale a la de relación de identidad;
desde mi
punto de vista es aceptable pensar que
sí.
Entonces, con un pronombre como "yo", con un nombre
propio
como "Sócrates", con una huella digital, con los rasgos
distintivos
de un rostro real o en fotografía, etcétera se dan
relaciones
indéxicas. Pero, parece ser que, además, habría que
incluir que
se de con condiciones contextuales, aunque no son
objetos
particulares (sujetos) sino objetivas, tales como,
ciertos adverbios
de tiempo, por ejemplo, "hoy", ciertos
adverbios de lugar, "aquí",
ciertos adverbios de modo, "así", con
fechas como, "30 de
noviembre de 2002", coordenadas espaciales
como las coordenadas
geográficas, rasgos distintivos de contextos
y condiciones actuales
o en la fotografías, etcétera.
La
ausencia de diferencia en el tratamiento entre objetos
particulares
y condiciones o contextos particulares es lo que me
había llamado
la atención sobre el término "indéxico" (mejor que
"indicial") es decir,
que el concepto de indéxico sea más extenso
que el concepto de
deíctico.
Hasta cierto punto "indéxico"
parece ser semejante a "referencia",
siendo "referencia" término
habitual en lógica y en pragmática del
lenguaje. Pero, quizás el
término indéxico, se puede distinguir de
"referencia", si se
entiende por indéxico una relación de identidad,
pues en el caso
de la referencia se pueden hacer referencias ficticias,
pero no
veo cómo podría hablarse de una relación indéxica que
fuera
ficticia, dado que no habría relación con un objeto
particular (sujeto)
o referente. El caso es que, el término
contigüidad (proximidad) me
resulta apropiado para hablar de la
relación de referencia, pero no me
parece aceptable para la
relación indéxica si en esta entra la cuestión
de la identidad,
porque la contigüidad es contradictoria con la identidad.
En
cuanto a la relación causal entre la expresión y el objeto
particular
(sujeto) en algúnos casos sería una relación óntica
(inherencia), por
ejemplo, las huellas, y -despues de leer los
textos de Göran Sonesson-
en otros sería una relación
performativa que origina una causalidad
psíquica, por ejemplo,
los pronombres "yo" y los nombres propios
"Sócrates"; en el caso
del pronombre su fuerte formalidad lo hace
asequible como
componente de un "ritual" o acto performativo en que
se asigna a
un referente; en el caso de los nombres propios la
primera
performación es el bautismo o un acto social de
presentación, una
botadura de barco, una denominación en un censo
o en un catálogo, ...
que da origen a una cadena causal (según
Kripke).
Un saludo
cordial,
mariano
SEMIÓTICA INDICIAL 65
SOBRE
EL SIGNO INDICIAL
Juan José Chizzini y
amigos de semioticians:
Agradezco, Juan José, tu ofrecimiento
de los
textos de Halliday que estás traduciendo.Y a
propósito
de un autor como Halliday, que podríamos
enmarcar
dentro de la corriente lingüística funcional(o si
se
quiere estructural-funcional),resulta interesante
revisar
algunos de estos autores en relación con el
tema de los
pronombres personales considerados como
índices.
Creo que
aparte de remitirse a Pierce, hay que
considerar a autores como
Karl Büller(quien retoma el
modelo del lenguaje como "órganon" de
los filósofos
griegos)y distingue entre el representar del
símbolo y
el mostrar del índice, en su triple función del
signo
como síntoma(indicio), como señal y como símbolo(cf.
Teoría del
lenguaje,Madrid,Alianza
editorial,1979,p.48).
Pero igualmente
importante es el aporte de
Roman Jakobson y su conocido modelo de
la comunicación
verbal,que si bien parte del de Büller lo
complejiza
con otra funciones.Así, al tratar del asunto de
los
conmutadores(o shifters)llamados así
por
Jespersen,Jakobson señalará lo siguiente:"Su
naturaleza
semiótica la examinó Burks en su estudio
sobre la clasificación
hecha por Pierce de los signos
en símbolos,índices e iconos.Para
Pierce,un símbolo
(...)se asocia con el objeto representado por
medio de
una regla convencional,mientras que un
índice(....)es
una relación existencial con el objeto
que
representa.Los conmutadores combinan ambas funciones
y
pertenecen por lo tanto a la clase de
los
símbolos-índice.Como ejemplo notable, Burks cita
el
pronombre personal"(Cf."Conmutadores,categorias
verbales y
verbo ruso" en Ensayos de Lingüística
general,Seix
Barral,barcelona,1981,p.310).
En fin,creo que estas perspectivas
lingüísticas
resultan hoy más que nunca necesarias, sobre
todo
cuando gran parte de la teoría del lenguaje ha tirado
por
la borda a los sujetos que se comunican en
situaciones concretas
y ha privilegiado el examen de
las reglas abstractas de un
lenguaje ideal.
Saludos para todos
Luis de la Peña
Martínez
Escuela Nacional de Anropología e Historia
(México)
SEMIÓTICA INDICIAL 66
DEIXIS PERSONAL
Sobre el fenómeno
de la deíxis personal.
Durante el III Encuentro de Lingüística
del Noroeste (México) en noviembre de
2000 se llevó a cabo una
mesa redonda moderada por Catherine Kerbrat-Orecchioni
en la cual
presenté una comunicación sobre la deixis personal.
Considero
principalmente la postura de Bühler y la forma como
Benveniste acentúa el
carácter de "tú" como non-yo, así como la
opuesta forma no personal de "él" y
desde luego las alusiones a
la pragmática de Morris. He incluido, además una
valoración de
Michel Butor sobre las actuaciones de las personas reales
(yo-tú)
y una ficticia (él); los procesos de fuerza
ilocucionaria, de Récanati, desde
luego los índices de Peirce y
los shifters de Jakobson. Además, la propuesta de
Oswald Ducrot
sobre la enunciación (problema ya anunciado por Lyons) y
las
discusiones de la propia K-Orecchioni en este citado aspecto
de la enunciación.
Estas valoraciones me han servido para
explicar el fenómeno de lo que he
llamado "Tú vs. yo: problemas
de enunciación" para lo que consideré una muestra
de 120
enunciados de estudiantes de licenciatura.
Si desean puedo
enviarles la comunicación presentada entonces que está
por
publicarse.
Saludos a todos,
Susana Arroyo
SEMIÓTICA INDICIAL 67
SEMIÓTICA INDICIAL Y
CEMENTERIO
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Considero oportuno esbozar para vosotros
algunas reflexiones relativas al
Proyecto de Investigación sobre
EL SIGNIFICADO SOCIAL DEL CEMENTERIO, que forma
parte, junto con
el estudio acerca de LOS MUSEOS, del desarrollo posible de
una
SEMIÓTICA INDICIAL, en la que estoy particularmente
interesado. En mi caso y en
lo relativo a LOS CEMENTERIOS,
procuraré explicar, en particular, el proceso de
identificación y
producción de la significación social del Cementerio de la
Ciudad
de la Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires.
La
invitación a participar está abierta a todos los miembros de
SEMIOTICIANS
que se interesen en intervenir, bien entendido que
cada uno trabajará para
determinar cuál sea y cómo se produzca la
SIGNIFICACIÓN SOCIAL DEL CEMENTERIO
DE LA LOCALIDAD EN LA QUE
RESIDA o el que elijan según su interés, teniendo en
cuenta que
deberá serle posible un acceso fácil y frecuente al cementerio
en
estudio, para analizar e ir mostrando la específica eficacia
significativa de
los elementos que lo constituyen; además de
realizar las ENTREVISTAS que se
consideren necesarias para
recuperar los distintos MUNDOS SEMIÓTICOS POSIBLES,
desde los
cuales los integrantes de su comunidad confieren al cementerio
local
conjuntos diferentes de significados.
Todo
cementerio propone la posibilidad de que la sociedad a la que
pertenece le
confiera UN SIGNIFICADO ESPECÍFICO, a partir de la
experiencia visual, ritual y
de tránsito que cumplen quienes,
como visitantes o como partícipes
ceremoniales, recorren su
ámbito.
Este significado, como la mayoría de los significados
que circulan en el
discurso coloquial de todo grupo social, ES
INTUITIVO Y COMPRENDERLO NO IMPLICA
PODER EXPLICARLO, ya que para
ello se requiere establecer cuáles son los
elementos expresivos
que intervienen en su producción, cómo interactúan
tales
elementos y las operaciones que realiza el intérprete para
conferirle una
determinada interpretación.
La metodología
semiótica propone un conjunto de operaciones analíticas que
le
permiten al investigador intervenir en el complejo expresivo
que es todo
cementerio y dar cuenta de la relación comunicativa
que establece con quienes
lo recorren, mediante la rigurosa
identificación de los distintos tipos de
signos que lo
constituyen, así como de la eficacia expresiva de cada una de
las
semiosis (fundamentalmente: icónica, indicial y simbólica)
que en él se
proponen y de su interrelación.
El estudio de
cada una de estas semiosis, tomadas con independencia de
las
restantes, o sea, la tarea de establecer la eficacia
significativa de los
textos escritos (semiosis simbólica), de las
imágenes visuales (semiosis
icónica) y de los objetos y
comportamientos (semiosis indicial) presentes en el
cementerio,
si bien exige la elaboración de desarrollos explicativos
que
atiendan a la especificidad de su presencia en el ámbito del
cementerio, es
realizable a partir de las operaciones semióticas
que dan cuenta de las
interpretaciones emergentes de cada una de
ellas.
La primera de estas semiosis, LA SEMIOSIS SIMBÓLICA,
ha alcanzado, en especial
(pero no exclusivamente) a través de la
lingüística, amplios y profundos
desarrollos teóricos y
metodológicos. En menor grado, pero con un fuerte
impulso en la
actualidad, ocurre lo mismo con LA SEMIOSIS ICÓNICA, a través
de
los estudios tendientes a explicar el proceso de producción
del significado de
las imágenes visuales (pero no de ellas
exclusivamente). Finalmente, es
incipiente el grado de
disponibilidad de paradigmas teóricos y de
operaciones
metodológicas en el ámbito de LA SEMIOSIS INDICIAL, o
sea, de aquella que se
propone explicar cómo se produce la
eficacia significativa de los objetos y de
los comportamientos
(pero no sólo de ellos) cuando y en la medida en que
están
propuestos como mensajes.
En este sentido creo
conveniente recordar la diferenciación propuesta entre el
OBJETO
SEMIÓTICO y el OBJETO EN CUANTO SIGNO propiamente dicho (aquí y en
cuanto
sigue, "objeto" incluye también "comportamiento). El
primero, el OBJETO
SEMIÓTICO, es lo que conocemos del objeto en
cuanto RESULTADO CONCURRENTE Y
PRODUCTO de los distintos
discursos sociales (no sólo verbales, sino los
originados a
partir de cualquiera de las tres semiosis) desde donde se
lo
designa, indica o construye (tres instancias diferentes que
habrá que
considerar en su especificidad y diferencia). El OBJETO
SEMIÓTICO es el objeto
que usamos sin tomar especial conciencia
de cómo lo estamos haciendo o al que
podemos referirnos
utilizando y reelaborando los discursos sociales vigentes
que DE
ÉL TRATAN (y lo digo conscientemente así, de cierto modo
inespecífico).
Cuando me refiero al OBJETO EN CUANTO SIGNO
propiamente dicho, me refiero al
objeto al que utilizamos como
DISCURSO (o, más propiamente, como SEMIOSIS) para
que designe,
indique o construya OTRO ALGO DIFERENTE (y lo digo
conscientemente
así, de cierto modo inespecífico) del objeto que
designa, indica o construye.
O sea, los objetos CON LOS QUE
designo, indico o construyo son SIGNOS
PROPIAMENTE DICHOS. Los
objetos A LOS QUE designo, indico o construyo son
OBJETOS
SEMIÓTICOS.
Pues bien, los objetos y los comportamientos que
están o acontecen EN UN
CEMENTERIO son, predominantemente (y los
que significativamente nos interesan)
SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS,
en cuanto se refieren a ALGO DIFERENTE (por lo
general, al
difunto o a la muerte, construida como muerte o como vida
después
de la muerte o como memoria después de la vida); de la
misma manera que también
son SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS los
objetos que se exhiben en una vidriera
/escaparate de un
establecimiento comercial (el automóvil que veo, que elijo y
que
pago en una concesionaria no es el automóvil que me entregan). Hay,
por
tanto, diferencia entre estudiar los objetos y
comportamientos que se dan en un
cementerio, TAL Y COMO PUEDEN
SER CONSTRUIDOS POR OTRA SEMIOSIS (por la
historia, por la
arquitectura, por la simbología), o sea, estudiarlos como
OBJETOS
SEMIÓTICOS, y estudiarlos COMO PRODUCTORES DEL SIGNIFICADO DE
ALGO
DIFERENTE A ELLOS MISMOS (la muerte, la vida, la memoria,
etc.), o sea,
estudiarlos como SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS. En este
último sentido constituyen
una SEMIÓTICA INDICIAL, con sus
operaciones específicas y sus concretos efectos
de significación,
tal como se despliegan o proponen en un cementerio
(operaciones y
efectos de significación, por lo general intuitiva
o
fragmentariamente conscientes en el campo de la SEMIÓTICA
INDICIAL, del mismo
modo como el analfabeto habla aunque ignore
las reglas de la gramática; pero a
diferencia del CONOCIMIENTO DE
LA LENGUA poseído por el lingüista que se opone
al estado inicial
y conjetural del CONOCIMIENTO DE LA SEMIÓTICA INDICIAL
poseído
por el semiólogo).
El problema fundamental, no obstante, por
su complejidad y por la rigurosa
calidad de la explicación que
proporciona su resolución, está constituido por
LA NECESIDAD DE
INTEGRAR AQUELLOS TRES NIVELES: SIMBÓLICO, ICÓNICO E INDICIAL
que
concurren a la explicación del proceso de producción de la
significación
correspondiente, de modo que pueda disponerse de
instrumentos objetivos y
eficaces para explicar la interpretación
resultante, como efecto de comprensión
cognitiva, que ocurre en
la mente del visitante o participante ceremonial en
el
cementerio; tales instrumentos no están hasta el momento,
disponibles en la
teoría semiótica, la que dispone, no obstante,
de los conceptos y relaciones
necesarios para
producirlos.
El trabajo de investigación que se inicia
implica, por tanto, EL DISEÑO, LA
JUSTIFICACIÓN Y LA PRUEBA DE LA
APLICABILIDAD DE LOS INSTRUMENTOS Y OPERACIONES
METODOLÓGICAS QUE
SEAN NECESARIAS PARA ALCANZAR LA EXPLICACIÓN SINCRÉTICA DE
LOS
TRES NIVELES SEMIÓTICOS MENCIONADOS, que concurren para producir
la
específica significación propia de cada cementerio. En
definitiva, se trata de
EXPLICAR QUÉ SIGNIFICA determinado
cementerio y CÓMO SE EXPLICA LA PRODUCCIÓN
DE ESE SIGNIFICADO, a
partir de su percepción como espectáculo artificial.
Con este
encuadre someramente enunciado, focalizado el tema en el Cementerio
de
la Ciudad de la Plata y, específicamente, en la zona de su
primer desarrollo,
el área de las bóvedas y monumentos funerarios
históricos, nos proponemos, los
investigadores presenciales en la
Universidad Nacional de La Plata, estudiar
las características
sintácticas y semánticas que contribuyen a la producción de
su
significado específico.
A participar en esta tarea os INVITO
A TODOS LOS INTERESADOS, como
investigadores a distancia o
virtuales. He iniciado ya un registro de quienes
van ratificando
su deseo de participar. En parte a través de SEMIOTICIANS y
en
parte mediante mensajes privados, os iré haciendo partícipes
de nuestras
propuestas y de nuestros debates teóricos, para
contar con vuestra opinión.
Posteriormente, en función de lo que
se vaya acordando como operaciones e
instrumentos metodológicos
de trabajo, os iré transfiriendo las instrucciones
para que
podáis APLICARLAS AL ESTUDIO DEL CEMENTERIO CONCRETAMENTE ELEGIDO
POR
CADA UNO.
Cordialmente,
Juan
Juan
Magariños de Morentin
SEMIÓTICA INDICIAL 68
SEMIÓTICA INDICIAL Y
CEMENTERIO
Dr.
Juan
Magariños: Me interesa participar en la
investigación que usted
propone acerca de "El
significado social del cementerio" (en
México el
termino más común es el de "panteón",lo cual supone
de
entrada una reflexión al respecto).Por lo que le
pediría
más información a propósito de los
lineamientos metodológicos a
seguir y de las
características concretas que la
investigación
tendrá (formatos y plazos en los que ésta
se
realizaría).
Mientras tanto reciba un afectuoso
saludo
de Luis de la Peña Martínez
Profesor de la Licenciatura
de Lingüística
Escuela Nacional de Antropología e Historia
SEMIÓTICA INDICIAL 69
SEMIÓTICA INDICIAL -
MUSEO
Estimadas/os
SEMIOTICIANS:
Los objetos que se exhiben en un museo son,
siempre, UNA TRANSFORMACIÓN del
objeto original. O bien, puede
decirse que la percepción / interpretación de un
objeto en el
museo es, siempre, UNA TRANSFORMACIÓN de la percepción
/
interpretación de ese mismo objeto en su entorno socio-cultural
de origen.
Para comprender el alcance de estas afirmaciones
es necesario tener en cuenta
una precisión de teoría semiótica, a
la que ya me he referido, hace poco, en
relación con la eventual
aplicación de la SEMIÓTICA INDICIAL para el estudio
del proceso
de producción de la significación del CEMENTERIO, y que
retomo,
ahora, en relación con la aplicación de la SEMIÓTICA
INDICIAL para la
explicación de la significación que se produce
en el MUSEO.
Teniendo en cuenta su calidad original (antes de
estar en el museo) pueden
distinguirse dos grandes clases de
objetos: los OBJETOS SEMIÓTICOS y los
OBJETOS QUE SON SIGNOS
PROPIAMENTE DICHOS; en otros términos, de interpretación
muy
semejante, podríamos hablar de "SEMIOSIS SUSTITUIDAS" y de
"SEMIOSIS
SUSTITUYENTES".
Un OBJETO SEMIÓTICO es un objeto
cuyo uso o características identificatorias
conocemos porque así
ha sido configurado por las diversas semiosis sociales
vigentes y
en cuanto somos integrantes de esa determinada sociedad en la
que
circulan tales semiosis; el OBJETO QUE ES UN SIGNO
PROPIAMENTE DICHO está
propuesto como integrante de una
determinada semiosis social y tiene el efecto
de configurar o
participar en la tarea de configurar a algo que es distinto de
sí
mismo.
Esta es una forma de interpretar la afirmación
Peirceana de que "todo es
signo", sin perder la diferencia entre
lo que se presenta a la percepción como
LO CONSTRUIDO por la
eficacia de alguna o varias semiosis (o sea el OBJETO
SEMIÓTICO)
y lo que es parte de alguna semiosis que CONSTRUYE algo diferente
de
la propia semiosis (o sea, EL SIGNO PROPIAMENTE DICHO). Todo
esto también está
próximo a la diferencia peirceana entre OBJETO
INMEDIATO, o el objeto en cuanto
representado por el signo, y el
REPRESENTAMEN en cuanto productor del
INTERPRETANTE DINÁMICO, o
el efecto que determinado signo tiene al presentar
ante la
imaginación a determinado objeto; ver parágrafos 8.314, 8.315 y
8.343,
de Collected Papers.
Ejemplo de OBJETO SEMIÓTICO es
cualquier objeto de uso, como un tenedor o una
puerta o una
bicicleta, o que forma parte de un paisaje como una flor,
una
piedra o un arroyo. Ejemplo de OBJETO QUE ES UN SIGNO
PROPIAMENTE DICHO es un
cuadro, una partitura, una escultura, un
libro, o bien una flor, una piedra o
un arroyo en un jardín.
Recuérdese, no obstante, que en semiótica, por lo
general, se
habla de PREDOMINIOS, ya que todo OBJETO SEMIÓTICO tiene,
también,
algo de SIGNO PROPIAMENTE DICHO y viceversa. Pero no
resultaría, ahora,
oportuno desarrollar este aspecto.
Lo
que ahora os propongo, como reflexión exploratoria, se refiere a la
distinta
forma de TRANSFORMACIÓN que afecta a estas dos clases de
objetos cuando se
presentan exhibidos en un museo. En principio,
TODO LO QUE SE EXHIBE EN UN
MUSEO ADQUIERE, POR EL HECHO DE
EXHIBIRSE, LA CALIDAD DE SIGNO PROPIAMENTE
DICHO (esto excluye
objetos como la eventual silla de un cuidador, los cordones
que
establecen una distancia entre el espectador y la materialidad de
una pieza
considerada valiosa, o las mangueras de incendio
empotradas en lugares
estratégicos de la pared, ya que en
realidad están en el museo pero no se
exhiben en él).
Esto implica que el OBJETO SEMIÓTICO se transforma en SIGNO
PROPIAMENTE DICHO y
que el SIGNO PROPIAMENTE DICHO se transforma
también en SIGNO PROPIAMENTE
DICHO, por tanto de SEGUNDO NIVEL, o
sea, a nivel METASEMIÓTICO (aspecto por el
que presenta una
cierta dificultad).
Cuando se trata de un objeto de uso, u
OBJETO SEMIÓTICO, la transformación que
se opera al exhibirlo y
por el simple hecho de exhibirlo, es que ya no es tal
objeto de
uso, sino LA REPRESENTACIÓN DE UN OBJETO DE USO CUMPLIDA POR EL
MISMO
OBJETO DE USO. Una punta de flecha lítica no es un útil, ya
que no está allí
para ser utilizada, sino para ser mirada,
observada, tocada, como información
acerca de sus características
en cuanto útil perteneciente a determinada
cultura. Esto es lo
que le atribuye el carácter de SIGNO PROPIAMENTE
DICHO.
Cuando el objeto era ya, en su contexto de origen, un
SIGNO PROPIAMENTE DICHO,
al pasar a ocupar un lugar en una
exhibición, se transforma en un (NUEVO) SIGNO
PROPIAMENTE DICHO
que se refiere a un (OTRO-PREVIO) SIGNO PROPIAMENTE DICHO,
el
cual, POR SER YA SIGNO, SE REFIERE A SU VEZ A ALGO A LO QUE
REPRESENTA Y QUE ES
DIFERENTE DE SÍ MISMO: el OBJETO SEMIÓTICO al
que contribuye a configurar. Esta
doble referencia es lo que le
atribuye el carácter de SIGNO METASEMIÓTICO.
El SIGNO
PROPIAMENTE DICHO que se exhibe en un museo, y por su
capacidad
DESIGNATIVA, puede tener la calidad (1) de ser un
OBJETO ÚNICO, como es el caso
del cuadro "Guernica" de Picasso, o
(2) de ser un PROTOTIPO, como ocurre con un
ejemplar de la
primera edición de El Quijote, o (3) de ser una RÉPLICA, como
lo
es la estampilla que corresponde a determinado valor postal de
una serie
determinada, de determinado país.
Considerado
como PROTOTIPO o como RÉPLICA, en el museo, LO EXHIBIDO SUSTITUYE
A
LA CAPACIDAD SUSTITUTIVA QUE TENÍA cuando estaba siendo usado;
o sea, el
ejemplar de El Quijote permite apreciar cómo eran los
otros ejemplares que
circularon y fueron leídos en su tiempo; la
estampilla permite apreciar como se
identificaba, en determinado
momento histórico y en determinado país, un
determinado valor
postal. En definitiva, SU PERCEPCIÓN ACTUAL PERMITE RECUPERAR
LA
PERCEPCIÓN HISTÓRICA. Se constituye así su calidad
METASEMIÓTICA,
inherente
a su carácter de SIGNO PROPIAMENTE DICHO.
Un
problema especial parece constituirlo la identificación de la
eficacia
semiótica que adquiere, por el hecho de estar exhibido,
un SIGNO PROPIAMENTE
DICHO, cuando tiene la calidad de OBJETO
ÚNICO, como ejemplifiqué con el
"Guernica" de Picasso. Cuando se
trata de un OBJETO SEMIÓTICO, con calidad de
OBJETO ÚNICO, como
es el caso, que ya analicé en un mensaje anterior, de la
espada
del General San Martín, o como puede serlo el bastón de Jorge
Luis
Borges, su transformación en SIGNO PROPIAMENTE DICHO se
explica porque al
exhibírselo en el MUNDO SEMIÓTICO POSIBLE del
museo, se lo está proponiendo
como REPRESENTÁNDOSE A SI MISMO en
otro MUNDO SEMIÓTICO POSIBLE, el del
irrecuperable universo
cotidiano de Borges o de San Martín. La espada EXHIBIDA
pertenece
a otro mundo semiótico posible diferente a aquel en que la USABA
el
General San Martín, del mismo modo que el bastón EXPUESTO no
es ya el bastón
que era cuando lo UTILIZABA Borges, por
pertenecer, también, a otro mundo
semiótico posible diferente.
Pero no es éste el caso del "Guernica" de Picasso, el cual,
ahora en el museo o
en otro momento y en cualquier otro lugar,
agota su función semiótica en el
hecho de SER CONTEMPLADO E
INTERPRETADO. Aparentemente al menos, un SIGNO
PROPIAMENTE DICHO
que sea, además, un OBJETO ÚNICO, en cualquier MUNDO
SEMIÓTICO
POSIBLE en el que se lo ubique, física o imaginariamente, cumple
una
misma función: la de SER PERCIBIDO Y CONFIGURAR, DE MODO
INSUSTITUIBLE, ALGO
QUE ES DIFERENTE DE SÍ MISMO. Tal la eficacia
de lo que designamos como "obra
de arte".
¿Pero, acaso los
SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS con carácter de OBJETOS ÚNICOS, o
sea,
las que se consideran obras de arte, son una excepción a la regla
general
y NO SE TRANSFORMAN al formar parte de una
exhibición?
¿O bien existe una función específica de la obra
de arte que requiera
determinadas CONDICIONES DE EXHIBICIÓN y que
ya NO SE CUMPLEN CUANDO SE LA
EXHIBE EN UN MUSEO o, en el otro
extremo del supuesto, que SÓLO SE CUMPLE
CUANDO SE LA EXHIBE EN
UN MUSEO?
Históricamente, la obra de arte tuvo una función
básica de DECORACIÓN u
ORNAMENTO de un ámbito que se quería
embellecer o jerarquizar. Si conservamos
esa función como la
primaria o básica de la obra de arte, es evidente que, EN
EL
MUSEO, LOS SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS, CON CARÁCTER DE OBJETOS
ÚNICOS, NO LA
CUMPLEN. O sea, la obra de arte, en el museo, YA NO
CUMPLIRÍA LA FUNCIÓN
DECORATIVA U ORNAMENTAL, que habría tenido
originariamente asignada cuando se
la situaba en el interior de
una iglesia, de un palacio gubernamental o de un
domicilio
particular, sino que SUSTITUIRÍA A LA CAPACIDAD SUSTITUTIVA QUE
TENÍA
CUANDO ESTABA SIENDO USADA COMO ELEMENTO DECORATIVO U
ORNAMENTAL. De este modo,
estaría cumpliendo con la regla general
y satisfaría, simultáneamente, la
función METASEMIÓTICA de
constituirse en signo propiamente dicho que se exhibe
a sí mismo,
no siendo ya el mismo. Desde esta perspectiva, al contemplar a
la
obra de arte en el museo, PUEDEN DIFERENCIARSE LOS DOS MUNDOS
SEMIÓTICOS
POSIBLES que se constituyen a partir de un objeto
aparentemente único: (1) por
una parte, como el MUNDO SEMIÓTICO
POSIBLE, EN SU CONTEXTO ORIGINAL, la obra de
arte está
representando al signo propiamente dicho que DECORABA SUSTITUYENDO
A
UN AUSENTE; (2) por otra parte, como el MUNDO SEMIÓTICO
POSIBLE, EN EL CONTEXTO
DEL MUSEO, la obra de arte EXHIBE LA
FUNCIÓN SUSTITUTIVA QUE SE UTILIZABA PARA
DECORAR, pero ya no
decora: muestra su aptitud decorativa.
Pero, hoy, resulta
casi blasfemo tomar como básica esta FUNCIÓN DECORATIVA DE
LA
OBRA DE ARTE. Lo que, en especial desde principios del siglo XIX,
se
considera como función básica de la obra de arte es la
producción de PLACER
ESTÉTICO y éste es INDEPENDIENTE DEL
CONTEXTO (al menos dentro de ciertos
límites sociales de
bienestar esenciales para disfrutarlo). Y ESTO ES LO QUE,
en este
supuesto, GARANTIZARÍA EL MUSEO: un ámbito adecuado para disfrutar
EL
PLACER ESTÉTICO DE LA CONTEMPLACIÓN DE LA OBRA DE ARTE
PLÁSTICA.
Si el contexto pertinente a una obra de arte es el
museo, o sea, si la obra de
arte tiene como su destino físico más
adecuado llegar a situarse sobre o entre
las paredes de un museo,
entonces, aún así, el "Guernica" por ejemplo,
representa algo
distinto de sí mismo, en cuanto expresa la representación
posible
del horror de la guerra, a diferencia de cómo lo representan
los
grabados de Goya sobre la misma temática (que ya no es la
misma). Si el
visitante no conociese otra representación visual
de los horrores de la guerra
más que el "Guernica" (si no hubiese
visto los grabados de Goya, ni
fotografías, ni documentales,
etc., sobre el tema) la obra de Picasso sería,
para él,
INSIGNIFICANTE, en cuanto no-significativa, ya que TODA SEMÁNTICA
ES
DIFERENCIAL y SIN MEMORIA NO HAY SEMÁNTICA.
En
definitiva, la obra de arte en un museo está destinada a ser
interpretada
estética, documental o biográficamente por el
visitante, constituyéndose en un
METATEXTO que da cuenta de sí
mismo en cuanto texto (lo que hace que ya no sea
el mismo texto).
Es lo que, en el lenguaje cotidiano se expresa cuando,
al
encontrarnos con ella en el museo exclamamos: "Oh, éste es el
Guernica de
Picasso", o, en su caso: "Ésta es la Gioconda" o
"Éstas son las Meninas de
Velázquez". Tiene, al esta exhibida en
el museo, una función METASEMIÓTICA (lo
que no ocurre con el
OBJETO SEMIÓTICO exhibido en el mismo museo, el
cual,
simplemente, adquiere una función SEMIÓTICA). Esto es un
desarrollo de la idea
de que cuando lo que se exhibe en un museo
(o sala de exposición) es un OBJETO
QUE ES UN SIGNO PROPIAMENTE
DICHO, éste se refiere a una determinada
representación,
mostrando LOS MODO DE REPRESENTAR que se seleccionaron
para
producirlo. Por ello, aún pienso que se puede conservar el
par de MUNDOS
SEMIÓTICOS POSIBLES DIFERENCIALES, diferenciando
entre la función de la obra de
arte, al ser exhibida en el museo,
que ya no es la de PROPONER UNA EXPERIENCIA
VISUAL DIFERENTE,
sino mostrar su eficacia diferencial en el MODO DE PROPONER
UNA
EXPERIENCIA VISUAL DIFERENTE, y la función que cumple la obra de
arte,
exhibida en su contexto específico (?), como PROPUESTA DE
UNA EXPERIENCIA
VISUAL DIFERENTE.
No obstante, dejo
abierta, al menos exploratoriamente, la sugerencia de
que
consideremos, para el caso de las obras de arte, la
posibilidad de LA
SUSPENSIÓN DE LA REGLA GENERAL QUE PLANTEA LA
NECESARIA DIFERENCIA ENTRE EL
CONTEXTO DE EXHIBICIÓN Y EL
CONTEXTO ORIGINARIO. Salvo que alguno de vosotros
proponga otro
modo de considerar esta relación entre el objeto exhibido y
el
objeto representado, EN EL CASO PARTICULAR DE LA OBRA DE ARTE
situada EN EL
ESPECÍFICO CONTEXTO DEL MUSEO.
Y disculpadme
por esta reflexión DURA, cuando lo único que debería haber
hecho,
y que por eso es lo que hago ahora, es DESEAROS UN 2003
CON TRABAJO, PAZ, AMOR
Y MUCHOS
ÉXITOS.
Cordialmente,
Juan
Juan Magariños
de Morentin
Universidad Nacional de La Plata
Universidad
Nacional de Jujuy
Tel/Fax: 54 11 4862 4813
http://www.magarinos.com.ar/
http://www.archivo-semiotica.com/
http://go.to/centro-investigaciones-semioticas
http://ar.groups.yahoo.com/group/semioticians/
SEMIÓTICA INDICIAL 70
SEMIÓTICA INDICIAL -
MUSEO
Estimado Juan, he
leído con detención tu texto y, a
pesar que no he entendido
mucho, me han surgido
algunas dudas, las planteo de manera un
poco confusa,
no tengo mucha claridad todavía, así es que
se
agradece la paciencia.
Cuando se trata de un signo
propiamente dicho, ¿qué
ocurre con los discurso organizados y las
prácticas
–por decirlo
equianamente–
interepretativo–descriptivas que se realizan
en
relación a tal signo, y que en cierta medida articulan
un
sentido en un determinado momento. Un campo de
producción preciso
se encuentra, además, como
condición de que tal signo, digamos
“El día es un
atentado” de Matta –ya que estoy pensando en un
Museo
de Arte–, sea percibido por determinadas
prácticas
interpretativas.
Ahora bien, este campo de
producción, constituido,
entre otras cosas, por el sentido social
que tenga el
Museo mismo –y con sus políticas museales
incluidas–
¿es un funtivo de la obra de arte?, ¿o forma
un
entramado en el que la obra es también un funtivo,
y
constituyen ambos una función semiótica?, y el
contexto del
museo cumple con ciertas condiciones para
realizar una
interpretación que no cumplen otros
contextos, como las galerías
de arte.
Pues, puede tener valor de cambio, no en el
museo,
sino cuando sale de una galería, por ejemplo –si
no
entendido del todo mal, estaría cumpliendo con una
función
metasemiótica en estas condiciones–. Pero lo
mismo ocurre con los
visitantes –o marchantes, según
sea el caso.
La duda que
tengo, y que me gustaría expresar es que
¿si las competencias
específicas para interpretar una
obra de arte están determinadas
junto al sentido
social del museo? –o al menos es el supuesto con
el
que me refiero al tema– ¿los sentidos que se
constituyan en
tal interpretación están determinados
por todo el sistema del
arte, aunque sea como entorno
a las prácticas interpretativas,
incluidas las
competencias específicas, prácticas culturales de
los
visitantes al museo, los discursos sobre el arte, y
las
estrategias curatoriales, en fin, todas las
semiosis que
conformen tal sistema del arte?. Si algo
de esto ocurre,
entonces, ¿cuál es el contexto
original de una obra de
arte?
Muy agradecido de tu labor y de la de todos
los
colisteros me despido deseándoles un feliz y próspero
año
nuevo
cordialmente
Victor
SEMIÓTICA INDICIAL 71
ALGO MAS SOBRE OBJETOS Y
SIGNOS
Estimadas/os
SEMIOTICIANS
y, en particular, estimado Víctor:
Formulo
sólo algunos comentarios puntuales a algunos de tus
reflexivos
comentarios, al menos para tratar de esclarecer la
perspectiva desde la que voy
escribiendo acerca estos temas
semióticos.
Acerca de tu párrafo: "Cuando se trata de un
signo propiamente dicho, ¿qué
ocurre con los discurso organizados
y las prácticas -por
decirlo
equianamente-interpretativo-descriptivas que se realizan
en relación a tal
signo, y que en cierta medida articulan un
sentido en un determinado momento."
Yo considero que UN SIGNO
PROPIAMENTE DICHO, aparte de su EFICACIA
INTERPRETATIVA acerca de
un (otro) determinado fenómeno social, RESULTA ÉL
MISMO
INTERPRETADO (O INTERPRETABLE) desde cada una de las distintas
instancias
de los discursos sociales (otros conjuntos de signos
propiamente dichos)
emitidos (y emitibles) en el seno de
determinada sociedad (y de todas las
sociedades imaginables) en
determinado momento histórico (y en cualquier
momento del
transcurso histórico recuperable), que lo tengan (o puedan llegar
a
tenerlo) como referencia. La idea está próxima a alguno de los
matices de la
propuesta que, en un lejano y luminoso momento
(1962), desarrolló Umberto Eco
en OPERA APERTA.
Considero,
también, que ésta es nuestra función humanizante: MEDIANTE
LAS
SEMIOSIS SOCIALES (o modos de decir y entiéndase: de hablar,
de dibujar, de
esculpir, de hacer música, de danzar, de
manifestarse en las calles o en la
rutas, etc.) CREADAS POR EL
HOMBRE (y tal es nuestro producto diferencial; o
sea, sin el
hombre no existiría sobre la tierra ni en los espacios
siderales
todo lo que producen las palabras, las imágenes y los
comportamientos) SE LE
CONFIERE SENTIDO A TODOS LOS ENTES
(identificados o identificables por la
inteligencia humana). Como
consecuencia de esta función humanizante, podemos
decir que SIN
EL HOMBRE NADA TENDRÍA SENTIDO en el universo.
Y aquí pueden
formularse dos observaciones. La primera se refiere a que no
es
lo mismo interpretar UN OBJETO SEMIÓTICO, que interpretar UN
SIGNO PROPIAMENTE
DICHO. Por esto salió el tema de la
TRANSFORMACIÓN que se produce al exhibir
algo en un museo. Si lo
que se exhibe es un OBJETO SEMIÓTICO, al exhibírselo se
lo
transforma en un SIGNO PROPIAMENTE DICHO; si lo que se exhibe es un
SIGNO
PROPIAMENTE DICHO se lo transforma en otro SIGNO
PROPIAMENTE DICHO que, por
referirse a un signo propiamente dicho
anterior, tendrá el carácter de un
META-SIGNO, o sea, de un signo
que se refiere a otro signo. Y ambos procesos
ponen en
funcionamiento operaciones cognitivas diferentes y específicas. Lo
que
constituye mi tesis al respecto es que SÓLO MEDIANTE SU
EXHIBICIÓN un objeto
semiótico puede transformarse en signo
propiamente dicho. Por eso, el MUSEO es
uno de los contextos
específicos, si bien no el único (otros pueden ser: la
vidriera
de un comercio, el ámbito de una galería de arte, el pedestal de
un
salón de remates, el mostrador de un agente de aduana, etc.;
cada uno con su
eficacia diferencial). Por supuesto y hasta es lo
más habitual (ya que el museo
es siempre un contexto
excepcional), MEDIANTE SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS SE
PUEDE
CONSTRUIR EL SENTIDO DE UN OBJETO; es lo que ocurre cuando se habla
de
algo, se escribe acerca de algo, se hace la publicidad de
algo, etc., casos en
los cuales ese algo adquiere un sentido. Lo
diferencial que hace que valga la
pena hablar de ello ocurre
cuando, EN EL MUSEO, ES EL MISMO OBJETO EL QUE, AL
SER EXHIBIDO,
HABLA ACERCA DE ALGO QUE ES EL MISMO OBJETO QUE SE
ESTÁ
EXHIBIENDO (y que, por tanto, ya no es el mismo). O sea, en
el museo (y en los
otros ámbitos ejemplificativamente mencionados
antes) EL OBJETO HABLA ACERCA DE
SÍ MISMO, para lo cual deja de
ser objeto semiótico y se transforma en signo
propiamente
dicho.
La segunda observación, directamente vinculada o
incluso consecuencia de la
anterior, se refiere a lo que es
característico de los procesos cognitivos de
la mente humana y
que la semiótica ha tenido muy en cuenta, elaborando
los
instrumentos analíticos que requería la explicación de su
modo de
funcionamiento. Me refiero a que NO EXISTE NINGÚN ESTADO
FINAL DEL CONOCIMIENTO
QUE YA SEA IRREVERSIBLE.
Algo que
es un OBJETO SEMIÓTICO puede transformarse, bajo
determinadas
circunstancias, en SIGNO PROPIAMENTE DICHO y algo
que es un SIGNO PROPIAMENTE
DICHO puede transformarse, bajo
determinadas circunstancias, en OBJETO
SEMIÓTICO.
Todo
esto que estoy escribiendo tiene la característica de estar
constituido
por SIGNOS PROPIAMENTE DICHOS con los que, en esta
aplicación concreta, estoy
proponiendo que los objetos exhibidos
en el museo adquieran un determinado
sentido. Pero, si alguien
interviene, como lo hizo Víctor cuando escribió su
mensaje el 26
de diciembre refiriéndose al que yo había escrito el mismo
día,
un rato antes, POR EFECTO DE ESA INTERVENCIÓN transforma A
MI MENSAJE (o
discurso social concreto), acerca del cual Víctor
escribe, EN UN OBJETO que
adquiere, o se pretende que adquiera,
un particular sentido por el modo como ha
quedado dicho desde ese
nuevo (y provisionalmente último) mensaje (el de
Víctor). Luego
seguirá una LUCHA POLÍTICA ACERCA DE QUÉ MENSAJE LOGRA
HEGEMONÍA
en determinado momento de determinado grupo social,
hasta que otro mensaje
venga a convertir, al que fuera
provisionalmente último (y provisionalmente
hegemónico) mensaje,
en objeto acerca del cual se interviene con ese otro
nuevo
mensaje, QUE RECUPERA PARA SÍ MISMO LA CALIDAD DE SIGNO
PROPIAMENTE DICHO,
TRANSFORMANDO AL ANTERIOR EN OBJETO SEMIÓTICO.
Sólo que este proceso es
característicamente METASEMIÓTICO ya que
el objeto acerca del cual se habla era
ya un signo propiamente
dicho, antes de transformarse en objeto semiótico por
eficacia
del nuevamente provisorio mensaje final.
En otro momento, te
formulas un par de preguntas que me parecen vinculadas a
la
semiótica de Hjelmslev, para el que, consciente de su base
saussureana, tengo
una profunda admiración intelectual. "Ahora
bien, este campo de producción,
constituido, entre otras cosas,
por el sentido social que tenga el Museo mismo
-y con sus
políticas museales incluidas- ¿es un funtivo de la obra de arte?,
¿o
forma un entramado en el que la obra es también un funtivo, y
constituyen ambos
una función semiótica?, y el contexto del museo
cumple con ciertas condiciones
para realizar una interpretación
que no cumplen otros contextos, como las
galerías de arte." (Yo
prefiero, pese a su artificialidad, utilizar "functivo"
o
"functor", en cuanto designación de una de las dos partes de
determinada
función.)
En principio estoy de acuerdo en que
EL DISEÑO DE LA CONCRETA EXHIBICIÓN en que
aparece exhibido el
objeto es un functor (el correspondiente a la FORMA DE
LA
EXPRESIÓN). Pero, ya ante el mismo Hjelmslev, tengo mis
reservas acerca del
PLANO DEL CONTENIDO, que, tal como él lo
plantea, está implicando un cierto
substancialismo con el que no
estoy de acuerdo. SUBSTANCIALISMO RELATIVO A UNA
SUSTANCIA DEL
CONTENIDO que TOMARÍA FORMA como resultado de la intervención
de
la forma de la expresión, pero cuyo CONTENIDO SUSTANCIAL
PREEXISTIRÍA, como
esperando a ser descubierto (para mí:
construido) por esa forma de la
expresión. Como tú recuerdas,
ambas funciones constituyen la función semiótica,
como Hjelmslev
prefiere designar al signo.
Desde la perspectiva que
desarrollo, LA SUSTANCIA DEL CONTENIDO está
constituida por LOS
DISCURSOS SOCIALES POSIBLES en determinado momento de
determinada
sociedad, acerca del objeto en cuestión. De entre ellos,
AQUELLOS
QUE SE MATERIALICEN (que pasen de la virtualidad al
acto) serán los que darán
forma a esa sustancia del contenido. O
sea, al hablar de la sustancia del
contenido, prefiero quedarme
en el RHEMA de Peirce, o sea en el SISTEMA DE LAS
POSIBILIDADES
FORMALES como MARCO DE LAS POSIBILIDADES SUSTANCIALES
PARA
CONSTRUIR LA ESENCIA DEL OBJETO en estudio. Por tanto, para
mí, NO HAY NADA
tras o en la profundidad esencial del objeto;
TODO ESTÁ EN LAS POSIBILIDADES
COGNITIVAS DE LOS SISTEMAS
SEMIÓTICOS DISPONIBLES en determinado momento de
determinada
sociedad, interviniendo con LA OPERATORIA DISPONIBLE EN EL
SISTEMA
DE LA MENTE/CEREBRO propio del ser humano.
Por
eso tu expresión acerca de "el sentido social que tenga el Museo
mismo -y
con sus políticas museales incluidas" como posible
functivo de la obra de arte,
me suena metafísica y, admitiéndola
como estímulo a la investigación, no puedo
tomarla en cuenta
hasta que no se materializa en las INTERPRETACIONES
TEXTUALIZADAS
correspondientes; o sea, hasta que no está expresado de
modo
perceptual: verbal, gráfica o comportamentalmente (permíteme
recordar mis
mensajes recientes acerca del rechazo del término
"SIGNIFICADO" y mi propuesta
de sustituirlo por la expresión
"INTERPRETACIÓN TEXTUALIZADA"; mensajes de 13,
27, 31 de octubre
y 9 y 11 de noviembre. Le recuerdo, a quien esté interesado
en
algún mensaje concreto que, además de la selección que conservo
en
www.archivo-semiotica.com ; TODOS LOS MENSAJES, desde el
comienzo de nuestro
grupo, en julio de 1999, pueden recuperarse
en la página del Grupo
SEMIOTICIANS: http://ar.groups.yahoo.com/group/semioticians).
Tu
pregunta final: "¿cuál es el contexto original de una obra de
arte?",
encuentra su respuesta en tu propia enumeración de las
concretas
manifestaciones de lo que consideras que constituye "el
sistema del arte"
(teniendo en cuenta que, desde mi perspectiva,
el sistema [aquí, del arte] es
el CONJUNTO VIRTUAL de las
posibilidades que se MATERIALIZAN EN EL CONTEXTO
[aquí, original
de una obra de arte]); manifestaciones que mencionas "aunque
sea
como entorno a las prácticas interpretativas, incluidas las
competencias
específicas, prácticas culturales de los visitantes
al museo, los discursos
sobre el arte, y las estrategias
curatoriales." En la medida en que se disponga
de las
INTERPRETACIONES TEXTUALIZADAS de lo que has enumerado, se
dispondrá
efectivamente, de conocimiento acerca de cual sea, en
un momento y para una
sociedad determinada, EL CONTEXTO ORIGINAL
de una (determinada) obra de arte (y
se podrá INFERIR el SISTEMA
del arte del que proceden). Y la puesta a
disposición de los
estudiosos de tales interpretaciones textualizadas forma
parte de
LA TAREA DE LA METODOLOGÍA SEMIÓTICA, EN CUANTO TAREA
DE
IDENTIFICACIÓN Y FORMULACIÓN DE LA EXPLICACIÓN ACERCA DEL
SIGNIFICADO DE DICHA
OBRA DE ARTE.
Una brevísima reflexión
acerca de la intervención de Roberto Hugo: ¿qué tal
si
consideramos al MISTERIO, no como algo absoluto, sino como UN
DIFERENCIAL QUE
COMIENZA ALLÍ DONDE TERMINA LA CIENCIA? Partes
del misterio van quedado
explicadas por la ciencia con VIGENCIA
EN UN MOMENTO Y SOCIEDAD DETERMINADA;
pero, en ese mismo momento,
el misterio reaparece ocupando un nuevo espacio
que,
inicialmente, sólo es visible a la mirada del artista, QUE NO TIENE
QUE
EXPLICAR SINO TRASMITIR UNA EXPERIENCIA INÉDITA PARA EL
HUMANO (si una obra no
trasmite una EXPERIENCIA INÉDITA no es
arte). Lo que vio el artista por primera
vez, lo asume el
científico como problema que tiene que explicar. Yo trabajo
una
SEMIÓTICA COMO METODOLOGÍA, Y LO MÁS RIGUROSA POSIBLE, de modo que
sirva a
las investigaciones científicas en el campo de las
Ciencias Sociales y
considero que el artista tiene que tener
especial cuidado en su acercamiento a
la semiótica para que LE
ENRIQUEZCA LA INTUICIÓN, sin que le imponga el rigor.
Creo que el
rigor en arte también existe y que, en cuanto
reflexión
gnoseológica, algo también tiene para decir la
semiótica al respecto, pero creo
que no es éste el
momento.
Cordialmente,
Juan
Juan Magariños
de Morentin
Universidad Nacional de La Plata
Universidad
Nacional de Jujuy
Tel/Fax: 54 11 4862 4813
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